/ El establo de Pegaso: Dos poemas de Du Fu

jueves, 27 de noviembre de 2008

Dos poemas de Du Fu

El azor pintado



Sobre la blanca seda
surgen viento y escarcha:
admirable pintura la de este azor.
Presto a cazar una astuta liebre, alza las alas,
y, de perfil, sus ojos parecen los de un mono afligido.
Si se soltara el cordelillo de seda
que lo ata al brillante palo
en lo alto del ventanal,
a la espera del silbido para emprender el vuelo;
si le dejaran ya
atacar a los pájaros comunes,
plumas y sangre se esparcirían por la vasta pradera.


Mirando el agua desde la barandilla dejo volar mi corazón



Lejos de las murallas, en una ancha barandilla,
sin aldea que la estorbe,
la mirada llega lejos, muy lejos.
Las claras aguas del río casi rebosan el cauce.
Concluye la primavera,
y los serenos árboles están llenos de flores.
Entre una fina lluvia,
los pececillos aparecen,
y el vuelo oblícuo de las golondrinas
al pairo de la suave brisa.
En la ciudad, cien mil hogares,
aquí dos o tres familias.

Dos poemas de Du Fu, conocido también como Tu Fu, incluidos en el libro El vuelo oblicuo de las golondrinas, Ediciones del Oriente y del Mediterráneo. La traducción del chino es de Juan Ignacio Preciado Idoeta y el verso castellano de Clara Janés.

Du Fu (712-770 d.C.) poeta de ls dinastía Tang del que se conservan más de mil cuatrocientos poemas.Su obra se conoce en la literatura china como shishi, que viene a significar “historia en verso”, en ellos se narran tanto asuntos políticos, como se describe el paisaje o se expone un conflicto personal o social, siempre con gran lirismo. Du Fu destacó no solo como poeta, sino también como un incisivo crítico de los abusos del poder de la dinastía Tang.