/ El establo de Pegaso: Lawrence Ferlinghetti

viernes, 8 de mayo de 2009

Lawrence Ferlinghetti



Retrato de Margaret Randal


Poema 10

Podría decir que quizás ella era más feliz
que todos
esa vieja solitaria del chal
en el tren de vagones naranja
con el pequeño pájaro manso
en su pañuelo
al que le canturreaba
todo el tiempo
mia mascotta
mia mascotta
y ni uno de los excursionistas de domingo
con sus botellas y sus canastas
le ponía atención
y el vagón
chirriaba a través de los maizales
tan lentamente que
las mariposas
entraban y salían.

Versión de Luis Chaves


La Gata

La gata
se lame una pata y
se recuesta
en el hueco de la biblioteca
yace allí
largas horas
imperturbable como una esfinge
luego gira su cabeza
hacia mí
se incorpora
estira su cuerpo
me da la espalda
nuevamente lame su pata
como si el tiempo real
no hubiera pasado
Y no lo ha hecho
y ella es una esfinge
que posee los tiempos del mundo
en el desierto de su tiempo
Ella
sabe dónde mueren las moscas
puede ver fantasmas
en las partículas del aire
percibir sombras
en un rayo de sol
Ella oye
la música de las esferas
los sonidos que transmiten
los cables
en las casas
y también el zumbido
del universo
en el espacio interestelar
pero siempre
prefiere los rincones hogareños
y el ronroneo de la estufa

Versión de Esteban Moore

The cat

The cat
licks its paw and
lies down in
the bookshelf nook
She
can lie in a
sphinx position
without moving for so
many hours
and then turn her head
to me andrise and
stretch
and turn
her back to me and
lick her paw again as if
no real time had passed
It hasn’t
and she is the sphinx with
all the time in the world
in the desert of her time
The cat
knows where flies die
sees ghosts in motes of air
and shadows in sunbeams
She hears
the music of the spheres and
the hum in the wires of houses
and the hum of the universe
in interstellar spaces
but
prefers domestic places
and the hum of the heater

Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919)

Comentario de Pere, un anónimo de la Generación Beat

Me gusta el poema que leyó en el entierro de Ginsberg

Las olas rompen

Allen Ginsberg se está muriendo
dicen los periódicos
los noticieros
Un gran poeta está muriendo
Pero su voz
no morirá
Su voz está en la tierra
En Lower Manhattan
en su propia cama
está muriendo
No podemos
hacer nada
Está muriendo la muerte que todos mueren
Está muriendo la muerte que mueren los poetas
tiene un teléfono en la mano
y desde su cama en Lower Manhattan
llama a todos
Tarde en la noche
en todos los lugares del mundo
el teléfono suena
``Habla Allen''
dice la voz
``Habla Allen Ginsberg''
Cuántas veces han escuchado esa voz
en todos estos grandes años
No tendría que decir ``Ginsberg''
En todo el mundo
en el mundo de los poetas
solamente hay un Allen
``Quería decirte'' dice
Les dice lo que sucede
lo que se le viene
encima
La muerte la amante oscura
se le viene encima
Su voz viaja vía satélite
sobre la tierra
sobre el mar de Japón
donde un día él se alzó desnudo
tridente en mano
un hombre joven de barba negra
como un joven Neptuno
de pie en una playa de piedras
Hay marea alta y las aves marinas lloran
Las olas rompen contra él
y las aves marinas lloran
en la costa de San Francisco
Sopla un viento fuerte
hay olas enormes
azotando el Embarcadero
Allen está en el teléfono
su voz está en las olas
Yo leo un libro de poesía griega
en donde está el mar
y los caballos lloran
donde los caballos de Aquiles
lloran
aquí junto al mar
en San Francisco
donde las olas lloran
Hacen un sonido sibilante
profético
Allen
susurran
Allen

Pere (un anónimo de la Generación beat)

5 comentarios:

CARLA BADILLO CORONADO dijo...

me alegra re-encontrar a mi querido ferlinghetti por estas tierras.
Abrazo, desde la mitad del mundo.
C.

Anónimo dijo...

Me gusta el poema que leyó en el entierro de Ginsberg

Las olas rompen

Allen Ginsberg se está muriendo
dicen los periódicos
los noticieros
Un gran poeta está muriendo
Pero su voz
no morirá
Su voz está en la tierra
En Lower Manhattan
en su propia cama
está muriendo
No podemos
hacer nada
Está muriendo la muerte que todos mueren
Está muriendo la muerte que mueren los poetas
tiene un teléfono en la mano
y desde su cama en Lower Manhattan
llama a todos
Tarde en la noche
en todos los lugares del mundo
el teléfono suena
``Habla Allen''
dice la voz
``Habla Allen Ginsberg''
Cuántas veces han escuchado esa voz
en todos estos grandes años
No tendría que decir ``Ginsberg''
En todo el mundo
en el mundo de los poetas
solamente hay un Allen
``Quería decirte'' dice
Les dice lo que sucede
lo que se le viene
encima
La muerte la amante oscura
se le viene encima
Su voz viaja vía satélite
sobre la tierra
sobre el mar de Japón
donde un día él se alzó desnudo
tridente en mano
un hombre joven de barba negra
como un joven Neptuno
de pie en una playa de piedras
Hay marea alta y las aves marinas lloran
Las olas rompen contra él
y las aves marinas lloran
en la costa de San Francisco
Sopla un viento fuerte
hay olas enormes
azotando el Embarcadero
Allen está en el teléfono
su voz está en las olas
Yo leo un libro de poesía griega
en donde está el mar
y los caballos lloran
donde los caballos de Aquiles
lloran
aquí junto al mar
en San Francisco
donde las olas lloran
Hacen un sonido sibilante
profético
Allen
susurran
Allen

Pere (un anónimo de la Generación beat)

jordim dijo...

Bonito poema.

Anónimo dijo...

He recordado 2 poemas de Cortázar,(El País,3 de mayo), sobre temas que Jordim trata muy bien. Se publica un libro con textos que el autor de "Rayuela" dejó sin publicar.
La mosca
"Te tendré que matar de nuevo.
Te maté tantas veces,en Casablanca,
en Lima,en Cristianía,en Montparnasse
en una estancia del partido de Lobos,
en el burdel,en la cocina,sobre un peine,en la oficina,en esta almohada,te tendré que matar de nuevo,yo,con mi única vida"
-----------
"Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra"

Besos,Elena! Rosa

Establo Pegaso dijo...

Es que Cortázar es mucho Cortázar, un besín virtual