/ El establo de Pegaso: Antonio Vega de gira por la noche estrellada de Van Gogh

miércoles, 13 de mayo de 2009

Antonio Vega de gira por la noche estrellada de Van Gogh

De la eternidad al sol que madura las mieses



Me he apropiado de un lienzo de Van Gogh y un retrato de Antonio realizado por Juan Miguel Morales


Ángel caído, dedicado a Vincent Van Gogh, es uno de los temas de Antonio Vega que más me gustan. Que su voz peine siempre los trigales.



Veo en el pincel
amarillenta luz, la del café
Aires del campo que respiran lienzos y papel
Lámpara de alcohol
estrella quieta de tu habitación
"...El cielo con las manos"
dejó de ser una expresión
Oculto tras el girasol
anida un sueño de impotencia
Culpable y fiel a tu dolor
Violado por el ángel caído que
vive en el pincel
Peinando trigo, desgarrando piel
Pintando autorretratos
y así poderse conocer
Hijo del color
que en el silencio ahogó su propia voz
Señor del mundo en el que hoy vivimos tú y yo
Oculta en sombras de farol
se agita oscura la conciencia
Culpable, fiel a tu dolor
Violada por el ángel caído que
vive en el pincel
peinando trigo y desgarrando piel...

Canción de "Anatomía de una ola" (1998).

Métrica de las pinceladas ignoradas

A Van Gogh (y hoy a Antonio Vega)

En el umbral de la eternidad
el perro de Goya arranca la oreja derecha de Van Gogh.
Arden los girasoles,
las estrellas vuelan sobre escobas en la noche de Arles,
los cipreses y el Ródano
se frotan con unguentos de óleo
y alucinados van al aquelarre.

El sueño de Sant Remy produce monstruos,
y el infierno se larva en la paleta,
criaturas del fuego agitan los colores
arrastrando sus cuerpos sobre el lienzo.
Son los hijos olvidados de las llamas devorando a su padre.
Alzan vuelo desde el iris del abismo,
donde el alma se retuerce como troncos de olivos centenarios,
habitan en los lirios y en las hojas de las vides otoñales,
moran en la luz de la sombras.
En el umbral
una banda de cuervos planea sobre campos de trigo infinitos,
a lo lejos la tierra y el camino pactan la muerte con el cielo.
De la eternidad al sol que madura las mieses.

Métricas del alma

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué duro poema de alma atormentada. Me gusta el título y preciosa la canción de Antonio Vega,"el ángel caído". Besines!. Rosa.

Maria Costa dijo...

Gostei de ler este caminho.

Anónimo dijo...

Desde hace unos años a este hombre le pesaban las alas.

mluz dijo...

Gracias Elena. Me ha gustado mucho.