/ El establo de Pegaso: Denisa Comanescu, Regreso del exilio

viernes, 2 de mayo de 2008

Denisa Comanescu, Regreso del exilio




El pasado mes de abril Centro de Arte Moderno de Madrid se presentó en edición bilingüe del libro Regreso del exilio de la escritora rumana Denisa Comanescu, traducida por Joaquín Garrigós y editada por AdamaRamada.
Poeta, traductora y editora es autora de cinco libros de poesía: Expulsión del paraíso, 1979, Cuchillo de plata, 1983; La barca sobre las olas, 1987; Huella de fuego, 1999, y Ahora, biografía de entonces, 2000.
Además del poema que da título al libro, incluiré otros dos anteriores, Ars Amandi y A un amigo que me ha pedido que le dedique el poema V, traducidas también por Joaquín Garrigós.

Ars amandi
Estoy buscando la tumba de Ovidio
está aquí
en Constanza
cuánto néctar
cuánta cicuta
antigua copa griega
adjudicada por los romanos
cartas al emperador
esquelas de enamorado
arrojadas con la botella
a un agua muerta.
Ovidio
doctor en desesperación
y aprobado por los getas
y los tracios
honor
media moneda de allende los mares.
"Bajo esta piedra yace
el cantor del amor cortés
muerto a manos de su talento.
Tú que pasas por aquí,
si alguna vez amaste,
ruega por él
que duerma en paz."
Todos hemos entrado
en el ardor revolucionario
todos hemos rogado
y al emperador no hemos hallado
pero la compasión tiene mil brazos
como un ferroviario ante una estación desierta
la tumba de Ovidio rescata
otra vez nuestra esperanza
esa prehistórica visión
inventada en algún sitio
de nuestro país.

A un amigo que me ha pedido
que le dedique el poema V

No he plantado en mí la semilla de la victoria.
Hay plantas que echan raíces
en un vaso de agua
vigorosas como jesuitas
horadan rocas
decapitan ciudades
llegan al cielo y no a la tierra.
¡Oh, temperamentos volcánicos!
He lamido tanta ceniza
que hasta el sol ha salido en mi vientre
y desde entonces brillo
brillo.

Regreso del exilio
Once años, cuatro meses y diecisiete días.
¿Ha sido un exilio corto?
Esta no es mi agenda de entonces.
He tenido un sinfín.
Unas grandes, en rústica, de tapas doradas,
otras pequeñas, ligeras, en papel biblia.
Por las noches las palpaba a escondidas,
acariciaba sus páginas como membranas.
Cada vez más deprisa, más intensamente,
con ansia insaciable.
Por el día no me atrevía a acercarme a ellas,
como si fueran propiedad ajena.
Tiempo después, las repartí entre los amigos,
para tu nuevo libro de poemas, les decía.
A algunos, según afirmaban, les trajeron suerte.
Y llegaste tú,
después de once años, cuatro meses y diecisiete días.
Por las mañanas, con una luz que parece excluir a la muerte,
llenamos sin miedo, sencilla y naturalmente, membrana tras membrana.
Siempre que paso una página escrita,
Orfeo vuelve la mirada.

El poemario Regreso del Exilio puede adquirirse en adamaRamada