/ El establo de Pegaso: Vladimír Holan

jueves, 3 de febrero de 2011

Vladimír Holan

Tres poemas



Conocimiento

Si la vida navega siguiendo el curso de las aguas
y la muerte a contracorriente
no podemos conocer la desembocadura.

Si la vida navega a contracorriente
y la muerte siguiendo el curso de las aguas
no podemos conocer la fuente.


Cuando llueve en domingo y tú estás solo...

Cuando llueve en domingo y tú estás solo,
completamente solo,
abierto a todo, pero no llega ni el ladrón
y no llama a la puerta ni el borracho ni el enemigo;
cuando llueve en domingo mientras tú estás abandonado
y no comprendes cómo vivir sin cuerpo
y cómo no vivir puesto que tienes cuerpo;
cuando llueve en domingo y, solo, no eres más que tú,
¡no esperes ni hablar contigo mismo!
Entonces el ángel es el único que sabe
lo que hay encima de él,
entonces el diablo es el único que sabe
lo que hay debajo de él.

El libro sostenido, el poema al caer...

Noche de insomnio

Estaba solo, completamente solo,
incluso el sueño nocturno me había abandonado...
De pronto me pareció oír no unas palabras sino unos sonidos,
unos sonidos siempre en tres suspiros
Como viento y harina...
"¿Qué puede ser eso? ¡No hay tiempo que perder!",
mascullé, y enderezándome el cabello con un trago de vino
me puse en pie y, desnudo, palpé en la oscuridad
y un momento después la negra fiebre de mi mano
abría el armario... En su interior las polillas agitaban los trajes...
Soy más mortal que mi cuerpo...

Vladimír Holan (Praga 1905-1980). Versiones de Clara Janés.

En 1948, el gobierno comunista prohibió su obra, tachándola de decadente. Desde entonces el poeta se recluyó en su casa de la que, salvo en contadas ocasiones, nunca volvió a salir. Ayer se presentó el libro La gruta de las palabras (Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores), un volumen que reúne las obras más importantes del poeta. Clara Janés es la prologuista y traductora de esta antología.

2 comentarios:

Luz dijo...

¿Decadente? Me gusta. Gracias Elena.

manipulador de alimentos dijo...

En 'La Gruta de las Palabras', gracias Clara Janés, Vladimir Holan, el ángel negro, alivia el dolor, el nuestro, el suyo, a través de la palabra. Ya saben, amigos, no hay arte sin posibilidad de misterio. Inolvidable!!!