/ El establo de Pegaso: Wolf Wondratschek

sábado, 15 de septiembre de 2012

Wolf Wondratschek


Ensueño en Ornos

Contemplo el mar,
suena tan distante como en un disco,
pasa un barco,
dejo que Nueva York se hunda
en el bochorno bíblico del medio día,
los esclavos castigan a sus amos,
los marineros se juegan la vida al azar;
en los vientres de naves hundidas
se reparte de nuevo el oro,
en cada puerto siempre hay alguien sentado
explicando el mundo.

La tierra más allá de la última ola,
donde las puestas de sol son tabús
y las serpientes venenosas matan
como en el paraíso.
Dios fue un hombre que enloqueció.
Onassis y algunos otros se aprovecharon.
Pero la tierra permanece árida
y sobre ella las piedras, como si con ellas
se hubiesen desarrollado las Matemáticas.
Unas pocas mulas, cabras y ovejas
y, al atardecer, un hombre.
Dicen que puedes matar
después de tres días de viento.

Contemplo el mar,
sol, sombra y sueño,
en cada cabeza hay un hombre que sufre,
quizás haya secretos
más antiguos que las grietas
en la roca.

Wolf Wondratschek Turingia (Alemania, 1943