/ El establo de Pegaso

domingo, 20 de enero de 2013

AGRI DAGI


Para asegurar la descendencia de mi sombra

Con todo lo que sé y lo que ignoro
puedo construir un arca y flotar sobre las aguas.
Me encerraré con todas las bestias de mi alma,
macho y hembra,
para asegurar por siempre a mi sombra que tenga descendencia.
Las mambas negras reptarán sigilosas hasta el monte Ararat
cuando la tierra emerja,
y el halcón peregrino anunciará con su vuelo el final de las lluvias
trayéndome en el pico la paloma,
como un ramo de olivo.
Las bestias híbridas otearan.
La cabra con corazón de cumbre agitará sus aletas traseras de sirena,
los escorpiones alados custodiarán la madera
y la vaca con garras de leopardo sostendrá el menguante lunar.
No habrá tregua para la semilla,
que anhelará poner en tierra firme su camada.
No habrá tregua para la nave
hasta que la montaña abra sus laderas
y me acoja con los seres que soy.

Con todo lo que sé sobre el diluvio
es justo que marque el descenso de las aguas
con todo lo que ignoro.

La medida es la voz clamando hacia la cumbre,
atrás queda el pie, el palmo y la brazada,
todo lo que midió la tierra a ras de hombre.
Las aguas instaurarán a mis bestias
en el sistema métrico sinódico
marcado luna a luna,
al abrigo del arca.


Elena Soto

viernes, 21 de diciembre de 2012

Juan Carlos Pajares

Descalzos sobre las brasas


REGALO


No hay zapatos de cristal
para tus pies egipcios.

Busqué sin éxito
la horma del final del día
la máquina de fabricar caribes
la que multiplica por dos el año
un geranio que no se riega
el túnel de ir hacia atrás

y vengo a tu fiesta
sin nada que ofrecerte.


TRAFALGAR


Al pie del faro hicimos un refugio con piedras
y nos abrazábamos desnudos y cerrábamos con fuerza los ojos.

Todo giraba y se descomponía,
una plancha de plomo que temblaba,
el aliento caliente de una gran turbina,
no había insectos, no volaban pájaros, las adelfas sacudidas.

Mientras la arena nos cubría
qué indefensos y minúsculos en la dulce perfección de nuestro abrazo.





LLEGÓ EL BESO COMO SE POSA LA HOJA,
imprevisible, revoloteando indecisa
en el camino, hasta que un golpe de viento
la desplaza con desdén hacia cualquier
parte, descubriendo el hueco cálido
donde se guarece la alimaña.


BAILE LENTO DE DÍGITOS
se apaga el mundo
tu voz es entonces un susurro estrenado
tu cuerpo es un espacio por el que orbitando van
ingrávidos mis adentros.

Juan Carlos Pajares, Descalzos sobre las brasas, Colección Ería de poesía de Eje Ediciones.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Nadia Anjuman, poeta en Afganistán






Recuerdos celestes

 

¡Oh, exiliados de la montaña del olvido!

Oh, las joyas de vuestros nombres, adormecidas en el fango del silencio

Oh, tus recuerdos borrados, tus recuerdos celestes

En la mente lodosa de una ola en el mar del olvido

¿Dónde está la corriente clara y fluida de tus pensamientos?

¿Qué mano ladrona saqueó la pura estatua de oro de tus sueños?

En esta tormenta que da origen a la opresión

¿Dónde ha ido tu barco, tu serena nave lunar de plata?

Después de este frío amargo que da luz a la muerte -

Si el mar se calmara

Si la nube liberara las penas anudadas del corazón

Si la doncella de la luz de la luna trajera amor, ofreciera una sonrisa

Si la montaña ablandara su corazón, adornándose de verde,

volviéndose fructífera -

¿Será que uno de tus nombres, por encima de las cumbres

se volverá tan brillante como el sol?

¿Será que el ascenso de tus recuerdos

tus recuerdos celestes

en los ojos de los peces cansados de las aguas y

temerosos de la lluvia de la opresión

se convertirán en un reflejo de esperanza?

¡Oh, exiliados de la montaña del olvido!

Nadia Anjuman (Herat, 27 de diciembre de 1980 - 4 de noviembre de 2005) 

 

Light Blue Memories

 

O exiles of the mountain of oblivion!

O the jewels of your names, slumbering in the mire of silence

O your obliterated memories, your light blue memories

In the silty mind of a wave in the sea of forgetting

Where is the clear, flowing stream of your thoughts?

Which thieving hand plundered the pure golden statue of your dreams?

In this storm which gives birth to oppression

Where has your ship, your serene silver mooncraft gone?

After this bitter cold which gives birth to death –

If the sea should fall calm

If the cloud should release the heart's knotted sorrows

If the maiden of moonlight should bring love, offer a smile

If the mountain should soften its heart, adorn itself with green,

become fruitful –

Will one of your names, above the peaks,

become bright as the sun?

Will the rise of your memories

Your light blue memories

In the eyes of fishes weary of floodwaters and

fearful of the rain of oppression

become a reflection of hope?

O, exiles of the mountain of oblivion!

 

Nadia Anjuman, November/December 2001. /

Traducido del Farsi al Inglés por Zuzanna Olszewska y Belgheis Alavi.

 

Un grito sin voz

 

El sonido de los pasos verdes es la lluvia

Vienen del camino, ahora

Almas sedientas y faldas polvorientas traídas del desierto

Su aliento ardiente, mezclado con espejismos

Bocas secas y llenas de polvo

Vienen del camino, ahora

Con cuerpo atormentado, chicas criadas en el dolor

La alegría ha desaparecido de sus rostros

Corazones viejos y llenos de grietas

Ninguna sonrisa aparece en los sombríos océanos de sus labios

Ni una lágrima brota de los cauces secos de sus ojos

¡Oh, Dios!

¿No podría saber si sus gritos sin voz llegan a las nubes

A los cielos abovedados?

El sonido de los pasos verdes es la lluvia.

 

Julio/Agosto 2002

A Voiceless Cry

 

The sound of green footsteps is the rain

They're coming in from the road, now

Thirsty souls and dusty skirts brought from the desert

Their breath burning, mirage-mingled

Mouths dry and caked with dust

They're coming in from the road, now

Tormented-bodied, girls brought up on pain

Joy departed from their faces

Hearts old and lined with cracks

No smile appears on the bleak oceans of their lips

Not a tear springs from the dry riverbeds of their eyes

O God!

Might I not know if their voiceless cries reach the clouds,

the vaulted heavens?

The sound of green footsteps is the rain.

 

July/August 2002

Traducido del Farsi al Inglés por Zuzanna Olszewska y Belgheis Alavi.

 La información y poemas de Nadia Anjuman en la página UniVerse

En la página 25 de la revista AUCA, en PDF, María José Arques Cano escribe sobre la poeta afgana.

Auca : revista literaria y artística Nº 17, noviembre 2009

En 2005, cuando tenía veinticinco años, Nadia Anjuman publicó su primer libro de poesía, Gol-e Dudi ("Flor ahumada"), con gran éxito. Sin embargo, poco después de su publicación fue asesinada a golpes. Muchos afganos creen que Anjuman fue asesinada por su  marido y la familia de éste por la transgresión de escribir.

Anjuman nació y vivió en Herat, la querida sexta hija de su numerosa familia. Se graduó en la escuela secundaria, a pesar de una interrupción de dos años causada por el gobierno talibán en Afganistán. Durante este tiempo, estudió literatura en secreto y comenzó su carrera poética en reuniones clandestinas en casa de un profesor de literatura. Más tarde estudió Literatura Dari en la Universidad de Herat, donde fue siempre la mejor alumna.

Anjuman sentía un profundo compromiso con la poesía, a pesar de los riesgos de la escritura. "Desde que tengo uso de razón", escribió, "he amado la poesía, y las cadenas con las que seis años de cautiverio bajo el dominio talibán ataron mis pies me llevaron a entrar vacilantemente en el terreno de la poesía con el pie de mi pluma. El aliento de amigos afines me dio la confianza necesaria para seguir este camino, pero incluso ahora, cuando doy el primer paso, la punta de mi pluma tiembla, al igual que yo, porque no me siento seguro de tropezar en este camino, cuando el camino por delante es difícil, y mis pasos inseguros." 

En "Light Blue Memories", escrito semanas después de la caída de los talibanes en 2001, Anjuman se dirige a las víctimas del silencio impuesto por la política y se pregunta qué se pierde cuando se pierde la voz. El poema comienza dirigiéndose a los ciudadanos sin nombre de su país -las mujeres- y continúa preguntando quién ha "saqueado" las riquezas de su vida interior:

Herat, lugar de residencia de Nadia Anjuman, fue antaño, desde hace cinco mil años, la sede cultural y artística del país. Allí se creó el Club literario de Herat. Según su presidente, Ahmed Said Agigi, en los noventa los talibanes quemaron los libros, destruyeron las estatuas y encerraron a las mujeres. Los miembros del club se arriesgaron a ser torturados y a morir por escribir. El grupo era mixto, aunque las mujeres celebraban sus reuniones aparte, en un local donde podía leerse un cartel en el que rezaba: La aguja de oro. Clases de costura para mujeres.
Entre las prohibiciones que los talibanes instauraron para las mujeres figuraban: trabajar, estudiar, reírse en voz alta y maquillarse. Eso sí, podían coser. Así que lo hicieron tres veces por semana. Bajo el burka, seis mujeres escondían los bolígrafos y el papel donde plasmarían sus escritos. Un profesor las instruía sobre autores innombrables en Afganistán, como Shakespeare, Dostoievski o James Joyce. Nadia Anjuman, la más brillante de estas poetas, escribía versos de amor y también denunciaba en sus poemas a la terrible situación de la mujer afgana.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Dos poemas de Luis Miguel Rabanal

La fiebre oscura y el dolor,



La fiebre oscura y el dolor,
las bellas palabras de los otros
dispuestas y solemnes
sobre la colcha ardiendo.
Nada ha sucedido, la enfermera
le da a beber sin más su agua.
Ella es pertinaz y distinta.
Como la memoria.
El sueño que se entrega
después de mucho convocarlo,
el peligro en la casa
que habitó con ellos y sin ellos,
la edad no cierta
del que escucha.



Mortajas. Eolas Ediciones, Colección Seinne, León 2009.

Voz: María García Esperón
Música: L. Einaudi


Cerca de mí, la afonía del cuarto

XVI

Cerca de mí, la afonía del cuarto.
Exclusivamente la voz que dicta los poemas
y más tarde los destruye.

A mi espalda los libros, la media luz de quien observa
a veces sin querer, de quien me quiere.

Solos yo y esta silla boba y el frío que recorre
los miembros con cautela y un poquitín de dolor.
El engaño en apariencia se entumece, se deslíe.
Quiero apuntar aquí los actos improbables,
la temeridad del que no espera nada.



Fantasía del cuerpo postrado. Los libros de Camparredonda, León (2010)
Voz: Luis Miguel Rabanal
Música: L. Einaudi

Más palabras para olvidar, blog del poeta.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Galaxias de Haroldo de Campos


Fragmento del libro Galaxias, de Haroldo de Campos, leído por el autor.

multitudinous seas



multitudinous seas incarnadine el oceáno hueco y rezongo la proa abriendo un surco la popa dejando un surco como una labra de lázuli una cicatriz contínua en la pulpa violeta del océano abriéndose como una vulva violeta la turbia vulva violeta del océano óinopa pónton color vino o color herrumbre según el sol batiendo el reflujo de espumas el mar multitudinario mínimas migajas harina de agua salina en la punta de las maretas pulverizada sal viento iris nuntia junionis cambiando sus plumas mas el mar mas la espuma mas la escoria mas la resaca espuma del mar recomenzado y recomenzando el tiempo abolido en el verde vario en el acuario ecuóreo el verde florea como un árbol verde y se ve es azul es violáceo es púrpura es yodo es de nuevo verde glauco verde infestado de azules y azufre y perla y púrpura mas el mar mas el mar polifluyente enzafirándose la turquesa abriéndose dehiscente como un fruto que se abre y pudre en moramarillo pus de zumo y pulpa y úlcera y goma y miel y hiel mas el mar después del mar después del mar el mar aún poliglauco polifosfóreo nocturno ahora bajo extremas estrellas mas liso y negro como una piel de fiera un satén de fiera una suavidad de pantera el mar polipantera retorciendo músculos lúbricos bajo estrellas trémulas el mar como un libro riguroso y gratuito como ese libro donde él es absoluto de azul ese libro que se hojea y rehojea que se dobla y se desdobla en él piel bajo piel pli se lon pli el mar poliestentóreo también océano marocéano soplando espondeos homéreos como una verde vejiga de plástico inflada el mar color orina sucio de salino lodo y demarejada de negrura y de herrumbre el mar mareado el agua gorda del mar marasmo placenta plácida al sol incubada el mar manchado coreando al sol lienzo del mar mas ahora mas aurora y lo liso se reparte bajo velos borravino la hora polifluye en el azul verde y discurre y recorre y corre y entrecorre como un libro polileyéndose polileído bajo la primera tintade la aurora ahora el rosáceo rozar rosa de la dedirrósea ahora aurora pues el mar remora demora en la hora en el paraje de la hora y de nuevo recoge suzafra de verdes como si aguas fuesen redes y su siega de azules como si uno fuese plus fuese dos fuese tres fuese mil verdes veces verde vid azul mas el mar revierte mas el mar vierte mas el mar se-es como lo abierto de un libro abierto y ese abierto es el libro que al mar revierte y el mar convierte pues de mar se trata del mar que bate su nata de resaca si te dijera que el mar comienza dirás que cesa si te dijera que avanza dirás que se cansa si te dijera que habla dirás que calla y todo será el mar y nada será el mar el mismo mar abierto tras la popa como una fruta morada una vulva holgada en su miel de orgasmo en su mal de espasmo el mar gárgolo y gargáreo gorjeando gárrulo ese mar ese mar libro ese libro mar marcado y vario y marchito y flóreo multitudinoso mar purpúreo marúleo mar azúleo y mas y pues y después y ahora y si y sin embargo y cuando y otrora y más y además mareando marejando marlunando marllevando marsonando polúphloisbos…

Fragmento de GALAXIAS de Haroldo de Campos. Traducción y notas de Reynaldo Jiménez,

Haroldo de Campos (1929-2003)

domingo, 21 de octubre de 2012

Rita Mestokosho



Poeta Innu o Innuit, nació en la comunidad Ekuanitshit en 1966. Su nombre espiritual es Mujer Relámpago Azul.

Mi escuela de pensamiento



Es el bosque que empuja
Es la calma del espíritu
Es la libertad del corazón
Es el caribú que espera
Es Papakassik, el amo del caribú.

Mi escuela de pensamiento

Es el río que corre
Es la montaña del norte
Es la nieve que cae
Es el viento que me llama.

Es el paraje donde el viento viaja libremente a través de las montañas y
desciende siguiendo los grandes ríos.
Es allí donde estoy tranquila, allí donde vuelvo a encontrar
la libertad de mis ancestros.

Mi escuela de pensamiento

Es el territorio tradicional
La inmensa floresta boreal.
Es allí donde las palabras cobran vida
Es allí donde las palabras cobran verdaderamente un sentido.
Mi poesía brota de una lengua de tierra
Que regresa de un largo viaje.

Mi escuela de pensamiento
Es la planta que cura
Esta riqueza que cautiva mi espíritu
Que nutre mi cuerpo
Que mejora mi suerte
Porque yo lo creo

Es cada instante que existe para la dicha de pensar
Que yo soy una innu hasta el fondo del alma
Un alma tan profunda como la tierra misma.



La línea de la memoria

Mi pueblo escribía marchando
Mi pueblo escribía sobre la línea de la memoria
De esta manera su equipaje era menos pesado
Porque tenía una inmensa biblioteca con él
Millones de libros;
Esparcidos sobre el territorio Inú
Enciclopedias de ríos
Diccionarios de montañas
Geografías de bosques
Cada línea que escribía
Era para mantener despierta su memoria
Su espíritu vivo y su corazón ligero.

Poemas de Rita Mestokosho,traducción de de Rafael Patiño Goez. Tomados de Memorias del 22º Festival Internacional de Poesía de Medellín

viernes, 28 de septiembre de 2012

‘Tam-Tam Press. Tráfico de cultura’



Arranca Tam-Tam Press "Piensa, crea, actúa, retumba…"

"Contar historias. Contarle a la gente lo que le sucede a la gente. El periodismo sin el relato cercano se distancia de la comunidad. El periodista debe contar con rigor y buscar la proximidad con el público lector, con un lenguaje correcto, sin artificios. Las posibilidades que ofrece la red aventuran múltiples caminos. Hemos decidido aprovecharlas para mostrar las historias que tejen lo cotidiano, más allá del corsé decadente que distorsiona la realidad informativa.

La cultura como sección única es nuestro objetivo. Tan amplia como el horizonte nos abre su corazón para que los lectores recojan sus latidos. La conexión está abierta…

Estamos aquí