La silla
Esta silla fue una vez alumna de Euclides.
El libro de sus postulados reposa sobre el asiento.
Las ventanas de la escuela estaban abiertas,
así que el viento pasaba las páginas
susurrando su famosa demostración.
El sol se puso sobre los tejados dorados.
Las sombras se alargaban por todas partes,
pero Euclides guardó silencio sobre eso.
The chair
This chair was once a student of Euclid.
The book of his laws lay on its seat.
The schoolhouse windows were open,
So the wind turned the pages
Whispering the glorious proof.
The sun set over the golden roofs.
Everywhere the shadows lengthened,
But Euclid kept quiet about that.
Prodigio
Crecí inclinado sobre
un tablero de ajedrez.
Me gustaba la expresión “jaque mate”.
Todos mis primos parecían preocupados.
Era una casa pequeña
cerca de un cementerio católico.
Los aviones y los tanques
sacudían los cristales.
Un profesor de astronomía jubilado
me enseñó a jugar.
Debió de ser en 1944.
En el juego que usábamos
la pintura se había desprendido
de las piezas negras.
El rey blanco había desaparecido
y hubo que sustituirlo.
Me han dicho, pero no me lo creo:
que ese verano vi cómo colgaban a unos hombres
de los postes del teléfono.
Recuerdo a mi madre
tapándome los ojos.
Tenía una habilidad asombrosa para ocultarme
de repente la cabeza debajo de su abrigo…
El profesor me dijo que en el ajedrez
los maestros también juegan a ciegas
los mejores, varias partidas
a la vez.
Prodigy
I grew up bent over
a chessboard.
I loved the word endgame.
All my cousins looked worried.
It was a small house
near a Roman graveyard.
Planes and tanks
shook its windowpanes.
A retired professor of astronomy
taught me how to play.
That must have been in 1944.
In the set we were using,
the paint had almost chipped off
the black pieces.
The white King was missing
and had to be substituted for.
I’m told but do not believe
that that summer I witnessed
men hung from telephone poles.
I remember my mother
blindfolding me a lot.
She had a way of tucking my head
suddenly under her overcoat.
In chess, too, the professor told me,
the masters play blindfolded,
the great ones on several boards
at the same time.
Charles Simic (Belgrado, 1938)
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Simic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Simic. Mostrar todas las entradas
martes, 10 de febrero de 2015
sábado, 15 de mayo de 2010
Charles Simic
Hotel Insomnia

Me encontraba a gusto en mi pequeño agujero
la ventana daba a una pared de ladrillo.
En el cuarto de al lado había un piano.
Algunas tardes al mes
un viejo inválido venía a tocar
'My Blue Heaven'.
Pero normalmente era un lugar tranquilo.
Cada cuarto tenía su araña con un pesado abrigo
y una mosca atrapada en su tela
de humo de cigarros y ensueño.
Estaba tan oscuro que no alcanzaba ni a ver mi cara
en el espejo cuando iba a afeitarme.
A las cinco de la mañana el sonido de unos pies descalzos en el piso de arriba.
Era el gitano adivino.
Alguien en el local de la esquina
se levantaba a mear después de una noche de amor.
Una vez oí, también, el llanto de un niño.
Estaba tan cerca que pensé,
por un momento, que era yo quien lloraba.
Hotel Insomnia
I liked my little hole,
Its window facing a brick wall.
Next door there was a piano.
A few evenings a month
a crippled old man came to play
"My Blue Heaven."
Mostly, though, it was quiet.
Each room with its spider in heavy overcoat
Catching his fly with a web
Of cigarette smoke and revery.
So dark,
I could not see my face in the shaving mirror.
At 5 A.M. the sound of bare feet upstairs.
The "Gypsy" fortuneteller,
Whose storefront is on the corner,
Going to pee after a night of love.
Once, too, the sound of a child sobbing.
So near it was, I thought
For a moment, I was sobbing myself.
Hotel Cielo Estrellado
Millones de cuartos vacíos con los televisores encendidos.
aún yo no estaba ahí, pero lo vi todo.
En la pantalla el Titanic hundiéndose
como un pastel de cumpleaños.
Poseidón, el recepcionista nocturno, apagó las velas.
¿Qué propina deberíamos dar al botones ciego?
A las tres de la mañana la máquina expendechicles
en el vestíbulo vacío
con el espejo hecho trizas
es la nueva Madonna con niño.

Selected Late and New Poems Charles Simic
EN LA BIBLIOTECA
Para Octavio
Hay un libro que se llama
“Diccionario de los ángeles”.
Hace cincuenta años que no lo abre nadie.
Lo sé porque, cuando lo hice,
las cubiertas crujieron y las páginas
se deshicieron. Aprendí en ellas
que los ángeles fueron abundantes
como especies de moscas.
Cuando se hacía de noche, el cielo
se llenaba de ángeles.
Había que agitar los brazos
a cada rato, para espantarlos.
Ahora brilla el sol
tras las altas ventanas.
La biblioteca está siempre en silencio.
Los dioses y los ángeles se apiñan
en oscuros volúmenes no abiertos
nunca por nadie. El gran secreto
yace en algún estante ante el que pasa
cada día Miss Jones, que hace su ronda.
Es muy alta, y mantiene
la cabeza inclinada, igual que si escuchara.
Son los libros: susurran.
Yo no, pero ella escucha.
Traducción de AURELIO ASIAIN en Letras Libres

Charles Simic (Belgrado,1938)

Me encontraba a gusto en mi pequeño agujero
la ventana daba a una pared de ladrillo.
En el cuarto de al lado había un piano.
Algunas tardes al mes
un viejo inválido venía a tocar
'My Blue Heaven'.
Pero normalmente era un lugar tranquilo.
Cada cuarto tenía su araña con un pesado abrigo
y una mosca atrapada en su tela
de humo de cigarros y ensueño.
Estaba tan oscuro que no alcanzaba ni a ver mi cara
en el espejo cuando iba a afeitarme.
A las cinco de la mañana el sonido de unos pies descalzos en el piso de arriba.
Era el gitano adivino.
Alguien en el local de la esquina
se levantaba a mear después de una noche de amor.
Una vez oí, también, el llanto de un niño.
Estaba tan cerca que pensé,
por un momento, que era yo quien lloraba.
Hotel Insomnia
I liked my little hole,
Its window facing a brick wall.
Next door there was a piano.
A few evenings a month
a crippled old man came to play
"My Blue Heaven."
Mostly, though, it was quiet.
Each room with its spider in heavy overcoat
Catching his fly with a web
Of cigarette smoke and revery.
So dark,
I could not see my face in the shaving mirror.
At 5 A.M. the sound of bare feet upstairs.
The "Gypsy" fortuneteller,
Whose storefront is on the corner,
Going to pee after a night of love.
Once, too, the sound of a child sobbing.
So near it was, I thought
For a moment, I was sobbing myself.
Hotel Cielo Estrellado
Millones de cuartos vacíos con los televisores encendidos.
aún yo no estaba ahí, pero lo vi todo.
En la pantalla el Titanic hundiéndose
como un pastel de cumpleaños.
Poseidón, el recepcionista nocturno, apagó las velas.
¿Qué propina deberíamos dar al botones ciego?
A las tres de la mañana la máquina expendechicles
en el vestíbulo vacío
con el espejo hecho trizas
es la nueva Madonna con niño.

Selected Late and New Poems Charles Simic
EN LA BIBLIOTECA
Para Octavio
Hay un libro que se llama
“Diccionario de los ángeles”.
Hace cincuenta años que no lo abre nadie.
Lo sé porque, cuando lo hice,
las cubiertas crujieron y las páginas
se deshicieron. Aprendí en ellas
que los ángeles fueron abundantes
como especies de moscas.
Cuando se hacía de noche, el cielo
se llenaba de ángeles.
Había que agitar los brazos
a cada rato, para espantarlos.
Ahora brilla el sol
tras las altas ventanas.
La biblioteca está siempre en silencio.
Los dioses y los ángeles se apiñan
en oscuros volúmenes no abiertos
nunca por nadie. El gran secreto
yace en algún estante ante el que pasa
cada día Miss Jones, que hace su ronda.
Es muy alta, y mantiene
la cabeza inclinada, igual que si escuchara.
Son los libros: susurran.
Yo no, pero ella escucha.
Traducción de AURELIO ASIAIN en Letras Libres

Charles Simic (Belgrado,1938)
Etiquetas:
Charles Simic
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


