/ El establo de Pegaso

viernes, 5 de agosto de 2011

Keny Arkana



Désobéissance Civile



Trop nombreux sont ceux qui ont oubliés le passé
L'histoire de l'homme, une honte, faut-il te le ressasser?
Le monde, une spirale ou les mêmes erreurs sont retrassées
A force de cotoyer l'horreur, nos coeurs sont devenus glacés
Nous parlent que d'profits, la condition de l'homme effacé
Mondialisation et concurrence sont leurs uniques phrasés
Les peuples unitéralement écrasés
La création menacée
Multinationales et croissance ont tracée
Leurs routes sur nos libertés
Ils ont jurés, crachés qu'rien n'entravera la leur à l'heure ou les
dictatures sont cachées
A cause de leurs profits, immédiat l'avenir est gaché
Cette bande d'ingrats ont réduit la planète à un grand marché
La loi des plus riches et beaucoup crèvent avant d'être agé
Protestations dîtes criminelles si tu les as outragés
Ils mentent lorsqu'ils disent que le mal-être n'est que passager
Puis s'étonnent quand la nature se rebelle comme un peuple enragé
Ils disent être transparent alors que de sang, leurs mains sont tachées
Déconseillent fortement d'avoir des idées trop engagées
Accélération d'leur plan depuis qu'des avions se sont crashés
Et toi, dis-moi dans quels sens au système es-tu attaché?
Ils prêchent le blasphème et la vraie lumière se fait lyncher
Tous nés la corde au cou, dans certains pays elle a lachée
Parlent de justice alors qu'à la racine ils l'ont arrachée
Les plus gros s'engraissent sur la tête de ceux qui n'ont rien à
mâcher
Voila le monde d'aujourd'hui. Parait qu'leur plan a marché
Nous ventent un progrès technique mais dans le fond à tout saccager
Parle d'évolution quand notre humanité s'est fait hachée
Notre coeur ne bat plus vraiment et notre inconscient est faché
Stress, angoisse, cancers, dépressions notre compte s'est chargé
Mais on ne cherche pas la cause et les effets qu'on aimerait chassés
"Philosophie fast-food" pour que nos consciences soient terrassées
Au nom de la dignité humaine, nous avons dis: "ASSEZ"

Keny Arkana (Marsella, 1983)

miércoles, 3 de agosto de 2011

Granada de Eavan Boland

La granada 

La única leyenda que he amado es

la historia de una hija perdida en el infierno.

Y encontrada y rescatada allí.

El amor y el chantaje son la esencia de esta historia.

Ceres y Perséfone los nombres.

Y lo mejor de la leyenda es

que puedo emplearla en cualquier parte. Y lo hago.

Como niña exiliada en

una ciudad de nieblas y consonantes extrañas,

la  leí por primera vez y al comienzo fui

una niña perdida en el crepúsculo del

el inframundo, las estrellas se apagaron. Más tarde

salí un atardecer de verano

buscando a mi hija a la hora de dormir.

Cuando ella vino corriendo, yo estaba dispuesta

a hacer cualquier trato para conservarla/quedarme con ella.

La llevé de vuelta entre hayas blancas

y avispas y los lilos de las mariposas con aroma a miel.

Pero entonces yo era Ceres y sabía que

A cada hoja de cada árbol de ese camino.

le aguardaba el invierno.

Algo que era inevitable  para todos los que por el pasáramos.
Y también para mí.
                    Es invierno

y las estrellas están ocultas.

Subo las escaleras y me paro desde donde puedo ver

a mi hija dormida con sus revistas juveniles,

su lata de Coca-Cola, su plato de fruta sin cortar.

¡La granada! ¿Cómo la he olvidado?

Habría podido regresar a casa y estar  a salvo y así
terminar la historia y nuestra
descorazonadora búsqueda, pero alargó la mano
y tomó la granada.
Extendió la mano y arrancó
el sonido francés de manzana y
el ruido de una piedra y la evidencia
de que incluso en la casa de la muerte,
en el corazón de la leyenda, en medio
de rocas llenas de lágrimas no derramadas
listas para transformarse en diamantes
cuando alguien contara su historia, una niña puede
tener  hambre. Podría advertirla. Todavía queda una
posibilidad.

La lluvia es fría. La carretera es de color pedernal.

El barrio tiene coches y televisión por cable.

Las estrellas veladas están sobre la tierra.

Es otro mundo. Pero qué otra cosa

puede dar una madre a su hija sino esas

hermosas grietas en el tiempo?

Si retraso el dolor, disminuiré la ofrenda.

La leyenda será tanto de ella como mía.

Entrará en ella. Como lo hice yo.

Se despertará. Sostendrá

la acartonada cáscara enrojecida en su mano.

Y en sus labios. Yo no diré nada.

Eavan Boland. La granada se publicó originalmente en el poemario In a Time of Violence, publicado por W. W. Norton & Company

Traducción, Elena Soto

 

The pomegranate 

The only legend I have ever loved is
the story of a daughter lost in hell.
And found and rescued there.
Love and blackmail are the gist of it.
Ceres and Persephone the names.
And the best thing about the legend is
I can enter it anywhere. And have.
As a child in exile in
a city of fogs and strange consonants,
I read it first and at first I was
an exiled child in the crackling dusk of
the underworld, the stars blighted. Later
I walked out in a summer twilight
searching for my daughter at bed-time.
When she came running I was ready
to make any bargain to keep her.
I carried her back past whitebeams
and wasps and honey-scented buddleias.
But I was Ceres then and I knew
winter was in store for every leaf
on every tree on that road.
Was inescapable for each one we passed. And for me.
                    It is winter
and the stars are hidden.
I climb the stairs and stand where I can see
my child asleep beside her teen magazines,
her can of Coke, her plate of uncut fruit.
The pomegranate! How did I forget it?
She could have come home and been safe
and ended the story and all
our heart-broken searching but she reached
out a hand and plucked a pomegranate.
She put out her hand and pulled down
the French sound for apple and
the noise of stone and the proof
that even in the place of death,
at the heart of legend, in the midst
of rocks full of unshed tears
ready to be diamonds by the time
the story was told, a child can be
hungry. I could warn her. There is still a chance.
The rain is cold. The road is flint-coloured.
The suburb has cars and cable television.
The veiled stars are above ground.
It is another world. But what else
can a mother give her daughter but such
beautiful rifts in time?
If I defer the grief I will diminish the gift.
The legend will be hers as well as mine.
She will enter it. As I have.
She will wake up. She will hold
the papery flushed skin in her hand.
And to her lips. I will say nothing. 

Eavan Boland (Dublín, 24 September 1944)

viernes, 29 de julio de 2011

En ese punto exacto



En ese punto exacto

En el punto exacto en el que la bruma
roza al agua mansa
y el agua mansa lame blanda a la etérea bruma.
En el punto exacto en el que la balanza equilibra los umbrales
y los umbrales insisten en su levedad sin roce.
En el punto exacto en el que el aire
hace el boca a boca a la muerte
y la muerte respira con él.

En ese punto exacto
quiero sentirte
al borde de los bordes.

miércoles, 27 de julio de 2011

Malos tiempos para la lírica



El azul del mar inunda mis ojos,
el aroma de las flores me envuelve,
contra las rocas se estrellan mis enojos
y así toda esperanza me devuelve.
Malos tiempos para la lírica.

Las ratas corren por la penumbra del callejón,
tu madre baja con el cesto y saluda,
seguro que ha acabado tu jersey de cotton
...puedes esbozar una sonrisa blanca y pura.

Malos tiempos para la lírica.

Seguro que algún día cansado y aburrido
encontrarás a alguien de buen parecer,
trabajo de banquero bien retribuído
y tu madre con anteojos volverá a tejer.



Hansel Y Gretel

Por la casita encantada
ya no te dejas caer
Guardo una caja de dulces
por si decides venir a comer
Los paquetes se amontonan
Hansel y Gretel parecen tristes
Las hadas buenas no me perdonan
Tu amiga la bailarina
se pasó a tomar café
dio de comer a los gatos
y me ayudó a recoger
hará su debut muy pronto
sueña con ser figura
en el gran teatro de Kiev

Saldría a dar una vuelta
pero no deja de llover
No sé por qué todo sale mal
No sé por qué todo sale mal
Un disco suena de fondo
Gretel se hace la toilette
le va a estallar la cabeza
como no deje de beber

La situación me desespera
no puedo empezar el año
hecho una mierda otra vez
¡Qué mala suerte la mía!
No esperaremos más tiempo
de aquí nos vamos los tres
antes de ver nuestra casa
convertida en almacén
Los paquetes se amontonan
Hansel y Gretel parecen tristes
Las hadas buenas no me perdonan

No sé por qué todo sale mal
No sé por qué todo sale mal
No sé por qué todo sale mal
tan mal, tan mal, tan mal
No sé por qué todo sale mal




Fiesta de los maniquíes

Rígidos los cuerpos
los maniquíes bailan.
Con el rojo de sus labios
y el brillar de su cabello.
Miradas de cristal
bajo el saxo envueltas.
Perfecciones en los rizos
sus gargantas secas.
Fiesta de los maniquíes,
no los toques, por favor...
Fiesta de los maniquíes,
no los toques, por favor...

Mi pequeña dama
dime cómo te encuentras,
acaso decepcionada
de verme muerto en la escena.
Yo quiero ser el guardián
de esas noches sin estrellas.
No demores tu tardanza
que te esperan, cenicienta.

Fiesta de los maniquíes,
no los toques, por favor...
Fiesta de los maniquíes,
no los toques, por favor...




A Santa Compaña

Sigo la procesión
con un hacha de cera
soy una parte de ellos
que aterroriza la aldea
Entablo amistad
con fantasmas y visiones
bañando en terror
a los pobres espiritus
Cierrense ventanas
atrancase puertas
¡Encomiendate al Santo!
¡A Santa Compaña!
Son las almas en pena
que salen de la iglesia
con la cruz y el scano
vagan por los contornos.
Por la cerradura
sacan a los dormidos
para que se unan a ellos
y que a su tan lugumbre marcha
¡Y pobre de aquel
que no pase por muerto!
por que le entregan un cirio
y ese no vuelve a su lecho.
Sigo la procesión
con un hacha de cera
soy una parte de ellos
que aterroriza la aldea
Entablo amistad
con fantasmas y visiones
bañando en terror
a los pobres espiritus.



Golpes Bajos grupo musical nacido en 1982 en Vigo (Pontevedra), inicialmente compuesto por Germán Coppini como vocalista y Teo Cardalda a los teclados, a los que se unieron un año después Pablo Novoa como guitarra y Luis García como bajista.

viernes, 22 de julio de 2011

Roberto Jorge Santoro

Poemas





Canto a la esperanza

Andaba yo desnudo de mí
perdido en la lluvia del olvido,
de barco navegando por las plazas,
dormido el pecho,
su gorrión descalzo
y tuve que llevarte a la palabra,
ponerte en posición de vuelo,
a veces de bufanda
rueda azul
andaba
te seguía
mi muerte con su forma de guitarra
y tuve que ponerla en la memoria
como se pone un hijo
con esa rabia dulce
mitad de mí
agua del aire
andaba así
de loco en el olvido
de furia que quiere reventar por el costado
y un día de tanto nombrarla
la encontré,
se la llevé a mi madre,
la puse en el saludo,
la compartí como un pan con mis amigos,
la arrastré hasta. el remolino del amor
allí donde los ríos tienen un mismo nombre,
para que entendiera de una vez por todas
que era nuestra,
para que nunca se olvidara de este país enorme,
de esta ciudad,
su ternura abandonada en los portales,
le dije algunos versos,
le puse el corazón como una hoguera,
me la bebí de cabo a rabo,
le enrosqué la cola en mi solapa,
me di el gusto de agarrarla de la mano
y hoy la traigo aquí,
pero si un día se llega a volar porque fallamos
si se escapa esta rabia que llamamos esperanza,
si un día se va,
yo crucifico al amor
y después. de enterrar a mis hermanos,
me voy con el tranvía de la muerte
a clausurar mi corazón en una plaza.


Desafío

la lluvia
apoya su jaula en el aire dispara sus ojos
vuela

yo tomo una palabra
le cambio la camiseta
la visto de Santoro
la doy vuelta

pero ¿quién le toca el culo
a la muerte?
¿quién le moja la oreja?


Enrique Buenos Aires
(A Enrique Santos Discépolo)

Con usted, la ciudad sentía un poco de vergüenza.
Ahora, sin usted, hermano Enrique, Buenos Aires,
de puta nomás, cambió la cara.
llegó como un gorrión
hizo la cola de la vida
le dieron un modelo de corazón que no se usaba

usted vino
puso el amor de cara a la ventana
le dio cuerda al asunto de la calle
a dios lo tuvo en jaque con un tango
le ganó todo el dolor a la baraja

grela la suerte señor
qué palabrero
las mesas de café se niegan a olvidarlo

¿para qué más?
era la desnudez primera
la mano amarga
la rueda loca
el desencanto

pidió permiso
pero sacó de prepo a la esperanza de la cucha

y ya hace un tango que quiere volver
su silbido varón que no regresa

el bufoso de la muerte
se lo llevó con miedo al otro barrio

denle paso
que pase su camisa
Enrique fue la mitad de Buenos Aires.


Ablución

durante 15 segundos
y en ayunas
repítanse diariamente
las siguientes palabras
hi-jos-de-pu-ta-hi-jos-de-puta




Roberto Jorge Santoro (Buenos Aires, 1939, detenido-desaparecido en 1977)

viernes, 15 de julio de 2011

El naufragio de la niña de tu ojo derecho



Métrica de un naufragio simbólico

La niña de tu ojo derecho ha perdido la infancia,
y todas las imágenes que ha visto se sumergen en llanuras abisales,
el océano reclama a la niña de tu ojo derecho,
y la hunde en su seno,
diligente le quita las sandalias,
quiere el agua que las huellas dejadas en la arena sean leves,
que se borre de la tierra cualquier reflejo que hable de su paso.
Por eso la marea arrebata a la costa los restos de su sombra,
y entrega al horizonte los colores que ha visto.
Mezcla el océano olvido con arena,
y escupe en la niña de tu ojo derecho con la saliva sagrada de los náufragos.
Un blanco duelo de espuma la llama por su nombre de sombra,
por un instante le hierve la memoria,
sal, horizonte y arena,
tu niña se pierde entre jirones,
el abismo le arrebata la infancia y las sandalias.

De Métricas del alma.

jueves, 7 de julio de 2011

Sentencias y devaneos de Mayte Bayón



Símbolos y artimañas distraen del
aburrimiento que a veces es la vida
averiguan sin saberlo el sinsentido.

Dibujo a plumilla y texto dellibro de artista Sentencias y devaneos de Mayte Bayón.