/ El establo de Pegaso

martes, 4 de febrero de 2014

Corner of the silenced de Juan Carlos Pajares


Aforismos del Pájaro

Grecia, troika, recortes, mordaza, desahuciados, paraísos fiscales y también los otros "Asoman tiritando los estambres de la flor malva del azafrán entre la helada..." y las ¿utopías? “Urge un reparto equitativo de la pobreza” y...



3
Suspendido de un árbol en la Plaza Sintagma cuelga un Sustantivo singular. Oscilante compás, vaivén macabro, metrónomo que mide la síncopa que bailan ufanos los especuladores.

19
Sopló todo el invierno una miseria huracanada que arrancaba de cuajo los corazones. Por debajo de cero las cuentas corrientes. Fue un temporal de componente norte que secuestró a la gente en sus casas, aquellas que aún se mantenían en pie. No había ilusiones con las que encender fuego. Cuando sobrevino el deshielo se licuaron las almas y desaparecieron en silencio por las alcantarillas.

16
El día del fin del mundo se levantó despacio, hizo café, se fumó todo el tabaco y salió a la calle. Si la piedra empezaba a girar al revés, ¿volveríamos también nosotros a ser hombres? Quería ver al sol ponerse por última vez por el Este, los océanos chocar contra las costas, la tierra libre por fin de esta plaga infecta. Volvió a casa, desolado, al anochecer. Lo peor de todo es que no le quedaba tabaco.

11
Asoman tiritando los estambres de la flor malva del azafrán entre la helada. Las yeguas patean buscando brotes tiernos bajo el hielo. La ventisca es un látigo en el rostro. Cuesta creer que alguna vez fue primavera.

52
Seis de los que bajaron ya no subieron. Se quedaron en la entraña oscura y enfangada entibando la tierra para que no se derrumbe bajo nuestros pies, apuntalando nuestros recuerdos para que no olvidemos jamás.

Corner of the silenced (Un año en TAM TAM PRESS)’, de Juan Carlos Pajares, publicado por Eolas.

Todos los Aforismos del Pájaro en TAM TAM PRESS




sábado, 18 de enero de 2014

Defensa de los lobos contra los corderos



Defensa de los lobos contra los corderos


¿queréis que los buitres devoren nomeolvides?
¿del chacal qué cosa pretendéis,
que se despoje de su piel, y del lobo:
debe arrancarse por sí mismo los colmillos?
¿qué os disgusta tanto
de comisarios y pontífices?
¿qué miráis boquiabiertos
en la mentirosa pantalla del televisor?
¿quién le cose al mariscal
la franja de sangre en los pantalones?
¿quién le trinca el capón al usurero?
¿quién se cuelga orgulloso del ombligo gruñón
esas cruces de lata? ¿quién
coge la propina, la moneda de plata,
el óbolo del silencio?

muchos son los robados, y pocos los ladrones.
pero ¿quién los aplaude? ¿quién
los condecora y distingue? ¿quién
está hambriento de mentiras?

contemplaos al espejo: cobardes
que os asusta la verdad fatigosa
y os repugna aprender
y encomendáis a los lobos la función de pensar.
un anillo en la nariz es vuestra joya predilecta.
para vosotros ningún engaño es lo bastante estúpido,
ningún consuelo demasiado barato,
ningún chantaje demasiado blando.
comparados a vosotros, corderos
que mutuamente enceguecéis
son fraternales las cornejas. - 13 -
Entre los poetas míos… Hans Magnus Enzensberger

entre los lobos reina la hermandad:
siempre van en manadas.
alabados sean los ladrones: vosotros
invitándolos a la violación,
os echáis en las camas podridas
de la obediencia, y mentís
incluso gimoteando, lo que deseáis
es que os devoren. Vosotros
no cambiaréis el mundo.

Magnus Enzensberger. Traducción de Heberto Padilla


Blues de la clase media (Middle class blues)

No hemos sido despedidos del trabajo.
No pasamos hambre.
Nosotros comemos.

Crece la hierba,
el producto social,
las uñas,
el pasado.

Las calles están vacías.
Los cierres son perfectos.
Las sirenas callan.
Todo eso pasará.

Los muertos han hecho su testamento.
La lluvia se ha transformado en llovizna.
La guerra aún no ha sido declarada.
Eso no corre prisa.

Comemos la hierba,
comemos del producto social,
comemos las uñas,
comemos el pasado.

Nada tenemos que ocultar,
nada tenemos que perder,
no tenemos nada que decir.
Lo hemos hecho.

El reloj se ha estropeado.
Las cuentas han sido pagadas
La colada ya está terminada.
El último autobús que pasa
está vacío.

No podemos quejarnos
¿Qué estamos esperando, pues?

Magnus Enzensberger (Versión: Demófilo.)

jueves, 24 de octubre de 2013

Calentamiento global

Calentamiento global



Contra todo pronóstico
los almendros florecieron a finales de diciembre
y la nieve de pétalos cubrió la tierra.
Atravesamos felices el umbral
cambiamos el muérdago por el algarrobo loco
celebrando que las cigüeñas blancas
se hubieran hecho sedentarias
y que los vencejos adelantaran el viaje.
El deshielo del Ártico
fundió las rutas migratorias cotidianas,
ha vuelto impredecible el recorrido de la sangre
y el corazón flota a la deriva
cada grado Fahrenheit
el latido es más frágil.

jueves, 1 de agosto de 2013

Que tu espíritu descanse en paz



Dices que los lirios nunca deben mezclarse con las dalias.
Detestas mi manera de colocar las flores.
Tildas mis ramos de adornos fúnebres.
Que tu espíritu descanse en paz.
Yo solo junto pétalos
esperando que se marchite la tristeza.

viernes, 12 de julio de 2013

Los poemas de Eloísa Otero





LOS POEMAS

Como enredando hebras de lana virgen
alrededor de un huso
pero sin tiempo para hilar
la hebra
y que crezca larga con las caricias de los dedos
a falta de rueca
hilar al hilo
de los días, hasta que encayezcan
las yemas del índice, del pulgar,
del anular, qué taquicardia…
y sin tiempo para hilar un poema
para tramar
algo
con todas estas crechas, rizomas,
palabras esquiladas que grafitan por libretas
en hebras en tinta todavía
y aún por devanar
qué devaneo
y con mucha
broza.


LAS AGUJAS


Las agujas no servían para coser.
En tu casa
las agujas eran fuelles
muelles
antídoto y veneno
aguas hipodérmicas, sin ojo pasen
los camellos,
acupuntura
hipnótica.
La aguja era ouija
deletreando el más allá
bailando
perdidita en la nada
como una miga
de pan.


Está templada la casa
y no sé
por qué no vuelves.

Eloísa Otero

VI edición de ‘Poesía a orillas del Órbigo’. Cada viernes de este mes un poeta recitará junto al río. Hoy, al atardecer, Eloísa Otero.

domingo, 7 de julio de 2013

4 de julio #Tahrir #IndependenceDay





4 de julio #Tahrir #IndependenceDay

4 de julio,
180 días para que finalice el año,
y nada ha sucedido que merezca la pena mencionarse.
Aunque no pueda verlo,
hoy, las uñas de mis manos crecerán 0,1 milímetros,
aproximadamente,
y en el Cairo, cerca de la plaza Tahrir,
seguidores y detractores de Mursi se enfrentan en violentos combates.
Desde que comenzó la primavera árabe
mi pelo ha crecido unos 25 centímetros,
pero lo he ido despuntando,
como se despunta a las multitudes en las plazas.
En un intento desesperado de regeneración cutánea,
millones de células de mi piel han hecho la maleta desde la renuncia de Mubarak;
fluyen como el Nilo, aunque en su día se creyeron la Gran Esfinge de Guiza.
Entre la euforia y la latencia
los leucocitos salen de los vasos sanguíneos
cortando calles con vehículos acorazados
y en la mezquita de Raba al Adawiya
los Hermanos Musulmanes gritan que darán su sangre.

4 de julio, 180 días para que finalice el año.
En la Red una avalancha de mensajes sobre el #IndependenceDay,
en las barbacoas de USA unos 150 millones de perritos clientes.
Puestos en fila india
unirían dos veces Nueva York con El Cairo.

jueves, 20 de junio de 2013

El hada está aburrida en su jardín



The Fairy is Bored with Her Garden



Otros poemas de Caroline Bird

Virgin

If I was a virgin I could streak across your garden,
drape myself across your armchair like a portrait of a lady
who is unabashed and simple as a cherry in a bowl
and only dreams of ponies and weekends by the seaside,
sipping unchartered water from a baby-blue decanter,
sighing with her slender throat and saving herself.

If I was a virgin I could wear white in winter,
read your dirty magazines with a shy and puzzled look,
like I didn’t know a crotch from a coffee-table, darling
I could scream blue bloody murder
when you caught me in the shower,
snatch a towel around my outraged breast,
my eyes awash with droplet tears.
I wouldn’t hold your hand in public, if I was a virgin,
I would never spill spaghetti on my jeans.
My voice would be as gentle as an angel blowing bubbles,
I would be terrified by frisbees and sports of any kind,
I would always ride my bicycle side-saddle.

If I was a virgin I’d look great in a bikini.
I’d feed you grapes and rye bread
and my hands would smell of soap.
You would hold me in your arms like a precious piece of crockery,
I would sob into your jacket, you would gasp inside your pants.

If I was a virgin, you wouldn’t look at other girls,
you would spring-clean your apartment
before you asked me round for supper,
give me your bed, spend the night on the sofa,
dreaming of the gentle way I breathed inside my bra,
my nightgown would remind you of fragrant summer orchards,
and nobody would know my mouth tastes of peaches
and I thrash in my sleep like a baboon.

Caroline Bird (Inglaterra en 1986)