Antología de Ariwara no Narihira
Un monte indiferente a la estación
Es el pico del Fuji.
¿En qué época cree estar
Para que la nieve al caer
De joven gamo la piel le otorgue?
*******
Más que el de la estrella del Boyero
Es desgraciado mi amor.
Quitad ahora la barrera
De la Vía Láctea
Que nos separa.
*******
Si me pudiera transformar
En el viento que sopla
Buscaría una abertura
En vuestra hermosa cortina
Y entraría…
Si el rocío
Desaparece, que así sea,
Aunque desaparezca
Nadie habrá
Para enhebrar las perlas.
********
Como es una relación
Tan poco profunda como una bahía,
Que no moje los vestidos del viajero que la cruza.
*******
Cuando el día despunte
En el canal he de hundir
Este infame gallo
Cuyo temprano canto
A mi amante hizo partir.
Los cuentos de Ise son 209 poemas tanka pertenecientes al género uta-monogatari —cuentos con poemas-. Se trata de una obra anónima elaborada por uno o varios autores a partir de una antología del poeta japonés Ariwara no Narihira (825-880).
sábado, 28 de julio de 2012
domingo, 8 de julio de 2012
Luna de febrero
Luna de febrero
Veo la luna de febrero parada
en el cielo puro, azul turquesa.
En los prados amarillentos y pobres del invierno
las ovejas pasean, reposan, pacen.
El carnero, embelesado, persigue a la más hermosa.
La lana brilla como el coral húmedo.
He pedido la palabra para izar la luna.
Soy el paraíso antes de la caída.
Wilhelm Lehmann (Puerto Cabello, Venezuela, 1882-1968, Eckernförde)
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Wilhelm Lehmann
viernes, 6 de julio de 2012
¿Dónde desembocan los trigales?
Bajo el puente
el río amarillo espera la guadaña.
Desovan los trigales
y las espigas van a dar a la mar.
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Elena Soto poema
miércoles, 2 de mayo de 2012
Desollado: gaceta versicular. Sock
Poemas de Sock en ebookprofeno
¿Tacto?
Cuerpos, lugares residenciales,
facilitadores de sensaciones,
creadoras de sentimientos.
Aún en el agosto de la carne,
nuestra morada
sigue facilitando el escalofrío
que nos convierte
en parte
en parte
Desollado: gaceta versicular. Sock. de de Sock. Nueva entrega de ebookprofeno.
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Sock poema
domingo, 25 de marzo de 2012
La buenaventura del lobo

Diana se acuesta con los lobos
les interpreta las marcas del amor
leyéndoles las líneas de la garras.
Una herida en el monte de la luna
y un surco que se prolonga hasta el campo de Marte.
Inquieta, Diana, olfatea la fisura,
en el paladar
el augurio sabe a metal
a llave antigua.
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Elena Soto poema
domingo, 18 de marzo de 2012
Rati Saxena

NUESTROS ANCESTROS Y NOSOTROS
¿Quién dice que
nuestros ancestros nacieron antes que nosotros?
Ellos nacen
En hoyuelos sobre diminutas mejillas
En lácteas sonrisas
En los dedos de los pies
En las líneas de las palmas
Ellos despiertan
En desvaídas fotos
En la imagen de Gopal del abuelo
En el viejo bastón abandonado en el rincón
(que ya no camina)
Ellos siguen entrando
En nuestros hábitos impredeciblemente cambiantes
En nuestras conversaciones olvidadas
En las líneas de nuestra frente
En las arrugas de nuestras manos
Ellos se transforman en nosotros
En el hábito de nuestra miseria
En las lágrimas que empapan en dolor
En nuestra petulante rabia
En nuestra maldición del presente
No sabemos
¡Cuándo nos volveremos nuestros ancestros!
LA PREGUNTA DEL BÚHO
La pregunta no es
por qué el búho no es un buho;
la pregunta no es
por qué un hombre no es un búho.
La pregunta es por qué,
con los ojos de la luna gemela,
con el jazmín capullo de nariz,
con la postura de un gran yogui,
con una voz gritando contra toda tiniebla,
por qué no puede ser transformada la naturaleza del hombre.
La pregunta es
por qué Lakshmi necesita este vehículo
mientras despega del mar de leche,
la pregunta es también
cómo su inteligencia se torna estupidez.
Al final de todas las preguntas,
la pregunta es por qué
el búho no quiere convertirse en hombre.
PIRA DE POETA
En un mundo de ojos vendados
Voy a tocar el tambor inmortal
– Bhikku Nanamoli
No es éste el primer poema
Que he sacado del viejo y polvoriento archivo
hay una cantidad de poemas que están todavía
frescos y huelen a nuevas vasijas de barro
Agnaye swaha!
la primera ofrenda para la pira
es la jornada entre tu ser
y no ser
Aquí estuviste hasta ayer
y en la amarillez de las esquinas
de las hojas que colocas ahora como una pluma en mi mano
en sus arañazos sobre el papel
eres el viento enrollado entre mi ventilador
te huelo como huelo ácidas especias
Agnaye swaha!
esta es la segunda ofrenda que hago
para tu pira
El bote está en el mar
la red está en el bote
el pez está en la red
el pescador mata el pez
azul es una sombra que palidece
un bote es lo que naufraga
soy un pez para ti
Agnaye swaha!
tú estás
en los versos de los despojos de ese poema
juntos los escribimos, ¿recuerdas?
las palabras
la melodía
el canturreo de nuestro aliento
tú estás aquí
en los tejidos de mis pensamientos
en el interminable infinito de mi amor
por ti
Agnaye swaha!
y para siempre y 4 días
permanecerás con el poema
y la caja vacía
y las hojas caídas de los árboles
y el aroma a especias mientras se esfuma en la distancia
Rati Saxena nació en la India en 1953. Poeta, editora, traductora y gestora cultural. Dirige el Festival Internacional de Poesía de Kerala, en India.
Los poemas están tomados de PROMETEO, revista Latinoamericana de Poesía. Traducciones de Rafael Patiño Góez.
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Rati Saxena
jueves, 15 de marzo de 2012
Gabriela Córdoba
Perentorio de Visajes

Guía
detuvo su giro, creyó que no existía en sus registros mentales aquel paisaje imponente.
Munido de su ventaja lazarilla, elevó un dedo a la deriva: podría el viento demostrarle hacia dónde la puerta del bufido.
Decidíó que debía una resolución instantánea que atrajera una senda. Y se mereció, encaminándose al indicativo.
Después de arribar, concretó al fin su vuelta. A ninguno había conducido. Se le oyó decir que el instinto suele esquivar a la orientación.
Tomado de Perentorio de Visajes
Su blog, Panorama del Desprecio

Guía
detuvo su giro, creyó que no existía en sus registros mentales aquel paisaje imponente.
Munido de su ventaja lazarilla, elevó un dedo a la deriva: podría el viento demostrarle hacia dónde la puerta del bufido.
Decidíó que debía una resolución instantánea que atrajera una senda. Y se mereció, encaminándose al indicativo.
Después de arribar, concretó al fin su vuelta. A ninguno había conducido. Se le oyó decir que el instinto suele esquivar a la orientación.
Tomado de Perentorio de Visajes
Su blog, Panorama del Desprecio
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