/ El establo de Pegaso

sábado, 14 de enero de 2012

Lola Ridge



Popurrí

¿Recuerdas
el melón dulce de la luna
goteando espesa miel de luz
donde Canal Street va paseando sola entre árboles silenciosos?
Y el leve aroma rancio de patchoulí,
fragancia de Nueva Orleáns
como un nardo marchito
sostenido en la cálida atmósfera...
maravillosamente intacta.

Potpourri

Do you remember
Honey-melon moon
Dripping thick sweet light
Where Canal Street saunters off by herself among quiet trees?
And the faint decayed patchouli--
Fragrance of New Orleans
Like a dead tube rose
Upheld in the warm air...
Miraculously whole.


Cita

Mi muñeca Janie no tiene cintura
y su cuerpo es como una bañera con los pies metidos en ella.
A veces la golpeo
pero después siempre la beso.
Cuando he besado toda la pintura de su cuerpo
le ato una cinta
para que no quede mal.
Pero debe ser azul -
no de color rosa -
el rosa parece suciedad en la cara
como que no se lavara.

Golpeé a Janie
la golpeé ...
pero ella todavía sonrió ...
así que le arañé entre los ojos con un alfiler.
Ahora ya no me quiere ...
y frunce el ceño ... y frunce el ceño ...
aunque le he suplicado que me perdone
y derrama azúcar en la brecha de detrás de la cabeza.

Quotation

My doll Janie has no waist
and her body is like a tub with feet on it.
Sometimes I beat her
but I always kiss her afterwards.
When I have kissed all the paint off her body
I shall tie a ribbon about it
so she shan't look shabby.
But it must be blue -
it mustn't be pink -
pink shows the dirt on her face
that won't wash off.

I beat Janie
and beat her...
but still she smiled...
so I scratched her between the eyes with a pin.
Now she doesn't love me anymore...
she scowls... and scowls...
though I've begged her to forgive me
and poured sugar in the hole at the back of her head.


Wall Street en la noche

Largas formas... indiferentes se desvanecen en la oscuridad ....
ventanas sin párpados
satinadas con un brillo llamativo
Desde un pequeño café canto insolente como un gorrión.
Y abajo entre las entrañas de hierro
y plata amontonadas
Lanzando salpicaduras de luz grisácea ... pálida, sin calor ...
como la palidez de los cadáveres.


Wall Street At Night

Long vast shapes... cooled and flushed through with darkness....
Lidless windows
Glazed with a flashy luster
From some little pert cafe chirping up like a sparrow.
And down among iron guts
Piled silver
Throwing gray spatter of light... pale without heat...
Like the pallor of dead bodies.

De Sun-Up and Other Poems

Lola Ridge (1873 Dublin–1941 Brooklyn)

miércoles, 11 de enero de 2012

Elinor Wylie



Huida

Cuando los zorros coman las uvas doradas,
y el último antílope blanco sea asesinado,
yo, dejaré la lucha, huiré
a una pequeña casa que voy a construir.

Pero antes me transformaré en un hada minúscula
con un susurro que nadie entienda,
haciendo lunas con todos los ojos ciegos
y caminos de lodo con todas las manos.

Inútilmente buscaréis a tientas
en las en la raíz de mangle,
o en la manzana con aroma a lluvia,
los nidos de plata de la avispa colgando como frutas.


Escape

When foxes eat the last gold grape,
And the last white antelope is killed,
I shall stop fighting and escape
Into a little house I'll build.

But first I'll shrink to fairy size,
With a whisper no one understands,
Making blind moons of all your eyes,
And muddy roads of all your hands.

And you may grope for me in vain
In hollows under the mangrove root,
Or where, in apple-scented rain,
The silver wasp-nests hang like fruit.

Zapatos de terciopelo

Vamos a caminar en la nieve blanca
en el espacio silencioso;
con pasos silenciosos y lentos,
a un ritmo tranquilo,
Bajo velos de encaje blanco.

Yo iré calzada con seda,
Y tú con lana,
blanca como la leche de vaca blanca,
más bella
que el pecho de una gaviota.


Vamos a caminar por la ciudad
en una paz sin viento;
Vamos a paso blanco hacia abajo,
sobre la lana plateada,
más suave.

Vamos a caminar con los zapatos de terciopelo:
Dondequiera que vayamos
El silencio caerá como rocío
debaajo del otro silencio blanco.
Vamos a caminar sobre la nieve.

Velvet Shoes

Let us walk in the white snow
In a soundless space;
With footsteps quiet and slow,
At a tranquil pace,
Under veils of white lace.

I shall go shod in silk,
And you in wool,
White as white cow's milk,
More beautiful
Than the breast of a gull.

We shall walk through the still town
In a windless peace;
We shall step upon white down,
Upon silver fleece,
Upon softer than these.

We shall walk in velvet shoes:
Wherever we go
Silence will fall like dews
On white silence below.
We shall walk in the snow.



Elinor Morton Wylie (1885-1928)

sábado, 24 de diciembre de 2011

Carl Sandburg



New Hampshire otra vez

Recuerdo las oscuras aguas de invierno,
recuerdo esbeltos abedules blancos,
recuerdo soñolientas colinas al atardecer,
recuerdo haber atravesado en tren a todo lo largo de New Hampshire.
Recuerdo una estación llamada “Halción”, y a un guardafrenos
gritando a los pasajeros “Halción, Halción”.
Recuerdo haber oído decir a los buscadores de oro que
apenas sacaban para hacer un anillo de bodas.
Recuerdo a un muchacho diciéndome: que su padre
recibía cartas con sólo la dirección “Robert Frost, NewHampshire”.
Recuerdo un antiguo refrán irlandés: “Tendrá cara
de violín y el que lo vea lo amará”.
”Tengo un recuerdo, dos recuerdos, diez recuerdos; tengo
un pequeño envoltorio de recuerdos en un pañuelo.
Una estrella que sale pronto en la tarde sobre una cuna de luna
un río oscuro salpicado de estrellas tardias.
Los faros de un automóvil como un embudo de luz subiendo una colina,
un tiro de caballos arrastrando un trineo cargado de leña,
un niño con esquís incorporándose tras la caída.
Recuerdo vueltas y más vueltas, atravesando en tren
Por los caminos de New Hampshire: Guardo un pequeño envoltorio lleno de recuerdos.

New Hampshire again

I remember black winter waters,
I remember thin white birches,
I remember sleepy twilight hills,
I remember riding across New Hampshire lengthways.
I remember a station named “Halcyon,
” a brakeman calling to passengers “Halcyon‼ Halcyon‼”
I rermember having heard the gold diggers dig out only enough for wedding rings.
I remember a stateley child telling me her father gets letters adressed “Robert Frost, New Hampshire.”
I remember an old Irish saying, "His face is like a fiddle and every one who sees him must love him."
I have one remember, two remembers, ten remembers; I Have a little handkercheif bundle of remembers.
One early evening star just over a cradle moon,
One dark river with a spatter of later stars caught,
One funnel of a motorcar head-light up a hill,
One team of horses hauling a bobsledload of wood,
One boy on skis picking himself up after a tumble―
I remember one and a one and a one riding across New Hampshire lengthways: I have a little handkercheif bundle of remembers.

Bilbea
(De una tablilla babilónica)

Bilbea, estuve en Babilonia la noche del sábado.
No te vi por ningún lugar.
Estuve en el sitio de siempre y estaban las otras chicas, pero no Bilbea.

¿Te has ido a otra casa? ¿O a otra ciudad?
¿Por qué no escribes?
Lo siento. Volví apesadumbrado.

Dime cómo te va.
Mándame alguna carta.
Y cuídate.

BILBEA
I was in Babylon on Saturday night.
I saw nothing of you anywhere.
I was at the old place and the other girls were there, but no Bilbea.

Have you gone to another house? or city?
Why don’t you write?
I was sorry. I walked home half-sick.

Tell me how it goes.
Send me some kind of a letter.
And take care of yourself.

SOUTHERN PACIFIC
Huntington duerme en una casa de seis pies de largo.
Huntington sueña con ferrocarriles que él construyó y poseyó.
Huntington sueña con diez mil hombre que dicen: Sí,señor.

Blithery duerme en una casa de seis pies de largo.
Blithery sueña con railes que él colocó.
Blithery sueña que dice a Huntington: Sí, señor.

Huntington,
Blithery, duermen en casas de seis pies de largo.


HUNTINGTON sleeps in a house six feet long.
Huntington dreams of railroads he built and owned.
Huntington dreams of ten thousand men saying: Yes, sir.

Blithery sleeps in a house six feet long.
Blithery dreams of rails and ties he laid.
Blithery dreams of saying to Huntington: Yes, sir.

Huntington,
Blithery, sleep in houses six feet long.

Carl Sandburg (1878 -1967) The Complete Poems

martes, 13 de diciembre de 2011

Julio Huasi




humanería

el hombre es una estrella orgánica formada
por siete décimas partes de agua (impía);
el resto es un sólido furor, un fuego obseso
que lo incinera tenuemente en la olla mundial,
sus cinco puntas crepitan apasionadas.
Mi conmoribundo es una burbuja crucial, un gas equívoco,
una ebullición que rota sin aliento
y es muy riesgoso calentarse en demasía,
uno exhala un humito y se evapora.
Seres tan líquidos unos beben a los otros
y éstos perdidas por perdidos, en el último
suspiro de su deshidratación bramando
escupen llamas, arman un gran hervor final
para abolir la succión del hombre por el hombre.

Del poemario “Sangral América”

la pieza

apenas quepo, me estrello conmigo a cada rato,
mis fantasmas no pueden hacer uso de rincones
ni botellas, estamos todo el día frente a frente,
un día sacamos la navaja y habrá sangre.
Tu recuerdo de fuego, tu inolvidable aroma
tengo que llevarlo en las costillas, no hay otro lugar
y cuando entre el sol –de canto- yo me voy,
me descuelgo, no cabemos los dos juntos.


cosmópolis

conversó largamente con epicuro antes de saltar de su caballo
y ponerse en la boca aquel smith and wesson 44 imitación
con el que se trabucara los soles y estrellerías de chile
para beberse toda la muerte de un solo trago
y seguir rugiendo por sus cráteres, remezón de bardos cíclopes.


a
miguel ángel bustos
augusto carmona
haroldo conti
roque dalton
víctor jara
augusto olivares
mauricio rosencof
roberto santoro
francisco urondo
rodolfo walsh
y todos, todos
los hermanos,
donde estén

tu frío es más antiguo que los pobres
y tus vientos, darling, penetran por mis tajos,
me terminan de esparcir por tu nochumbre
blue cual un largo asesinato sin aullidos, muy love.
huyo de tus bayonetas goteantes, ranger mía,
me arrastro por el túnel de mis huesos
que ya no tienen sitio para mí, yo que
les di de comer, preciosa, antes del holocausto.
tiritan las uñas, las torres y las calaveras
resuenan sus dentaduras resecas
que dios olvidó desconectar, salgamos
a bailar, baby, es nuestra pieza preferida.
y están vacíos tus bares y colmadas tus plazas, dolly,
humanerías carneadas flamean en tus faroles
una luz rosada sobre tu rocío que cae en
panes tibios, fragantes aún a harina de cadáveres,
my sweet, déme un beso reina, mejilla a mejilla
sigamos el swing, la música suave de los tanques
que laminan a tus niños prófugos contra el dulce asfalto,
dancemos al compás de los disparos, cariño, y las
sirenas sicodélicas de tu Cacería Strip,
de pie, muertitos, es el himno nacional.
piedad, piedad, por qué me has abandonado.

De su libro “Asesinaciones”

Julio Ciesler, conocido como Julio Huasi (1935-1987)

domingo, 4 de diciembre de 2011

Icebergs de Louis MacNeice



Icebergs

Si los icebergs fueran cálidos bajo el agua
no nos causarían tanto dolor sus bordes ásperos;
Acunados arriba y abajo por el oleaje
podrían indicar que todo iba bien.


Pero los icebergs son fríos en el agua oscura,
su base fría como el blanco de su cima,
y los que bucean para comprobarlo
no encuentran señales que indiquen lo contrario.

No hay palabras bajo el agua,
ni tampoco frases, ni mucho menos
Sentencias -excepto la
que dice que la vida se ha acabado.

Y que lo que tenías de ella tan sólo era
una novena o décima parte; el resto es solo
desdén para los que se atrevieron a creer
que los icebergs eran cálidos bajo el agua.


Icebergs

If icebergs were warm below the water
One would not wince at their jagged tops;
Lifting and dipping on the swell
They still might signal all was well.

But icebergs are cold in the dark water,
Cold their base as white their crest,
And those who dive to check the fact
Can find no signal to retract.

There are no words below the water,
Let alone phrases, let alone
Sentences–except the one
Sentence that tells you life is done

And what you had of it was a mere
Ninth of tenth; the rest is sheer
Snub to those who dared suppose
Icebergs warm below the water.

Louis MacNeice (1907-1963) del poemario "Prayer before Birth" (Oración antes de nacer)

jueves, 1 de diciembre de 2011

Meciendo el cielo




Se arropa la luna entre las astas del ciervo
va entrando en el sueño
va entrando en el bosque
se enreda en los arbustos
descorteza los troncos
abreva silenciosa en la fuente del roble
¿puede el agua mecer al cielo y reflejar su cara oculta?

sábado, 26 de noviembre de 2011

Daigu Ryokan




Crepúsculo... Se levanta el humo desde la aldea,
un ganso de invierno grazna en el cielo,
el viento sopla por los pinares.
Solo, con el cuenco de arroz vacío,
tomo el camino de regreso.

********************


Con el cayado en la mano, voy por la orilla del río
hacia la aldea.
La nieve permanece indecisa, pero el viento del Este trae
las primeras noticias de la primavera.
El canto de un uguisu deambula entre los árboles;
la hierba comienza a mostrar un toque de verde oscuro.
Me encuentro por casualidad con un viejo amigo.
Sentados en una colina, mirando el valle, conversamos.
Más tarde, en su cabaña, abrimos muchos libros
y bebemos té.
Esta noche estoy traduciendo en verso la escena
de la tarde...
Flores de ciruelo y poesía, ¡qué maravillosa combinación!

*****************

N MATSUNO-O

Ha comenzado el noveno mes; mientras caminamos
hacia Matsuno-o
un ganso solitario pasa por el cielo
y los crisantemos están en plena floración.
Los niños y yo llegamos a este bosque de pinos.
Hemos viajado una distancia muy corta,
pero el mundo está a cientos de millas de aquí.

*****************

Me siento en silencio a escuchar las hojas que caen...
Una cabaña solitaria, una vida de renunciación.
Se esfuma el pasado y olvido las cosas.
La manga de mi túnica, humedecida por las lágrimas.

***********************

La vida es como una gota de rocío,
vacía y fugaz;
se han terminado mis años
y ahora, frágil y tembloroso,
debo desvanecerme.

Ryokan (1758-1831) monje budista Zen, calígrafo y poeta que vivió en Niigata (Japón).
Las versiones son de Carlos A. Castrillón. Tomadas del Libro Poemas-Chinos, publicados en Sepia Editores 1996