Rodé haciendo la croqueta por una larga pendiente alegremente, consciente de que mi meta era al fin hallar la muerte.
Se abrazaron los helechos a mi pecho obstáculo ligero a lo inminente. Por si acaso, a mi paso y con los dientes, iba arrancando setas, eligiendo cuidadosa aquellas más venenosas: las amanitas faloides, las amanitas virosas.
Varias veces dio mi frente contra el duro granito jaspeado disfrazado con verde sombrerito de musgo floreado apariencia inocente que oculta cuarzo, mica y fesdelpato (también perdí un zapato)
Luego, de bruces, fui a dar en el arroyo "ploc, ploc, ploc", alegres montañeros federados entonaban los aires del Tirol: "iulereiriu. iulereiruiuuuuuuuu...".
Cegáronme las luces que pone el sol en lomos de bermejas humildes pececillos de secano; la campana del pueblo más cercano convocaba a las viejas.
Todo el arroyo serrano se introdujo por mi boca de repente; colgado de una roca, un barbo me observaba indiferente.
Recibí la visita del milano, del buitre carroñero y su hermano menor don Alimoche, rapaces en sus gustos muy exigentes.
Me aliñaron con exceso tomillo, salvia y cantueso; luego en mi se hizo la noche.
Un dominguero cantaba una canción mientras lavaba el coche.
Antares del Escorpión me hacía guiños rojizos, la Polar me reclamaba a la región de los fríos.
Del fuego del corazón huía la débil llama, yo no entendía porqué dormía en el río aquél sin camisón ni pijama.
El Tigre del Guadarrama Silencioso y a paso lento, lento Se acercó hasta mí Husmeando el viento
Y bebió de la corriente en mi cama En reposo, suavemente Y luego se alejó, con sumo tiento, Blandas zarpas de algodón en rama
Yo no le vi pero sentí su aliento.
Tema del disco El tigre del Guadarrama, 1981, de Vainica Doble, dúo formado por Carmen Santonja y Gloria Van Aerssen.
Los pobres viajan. En la estación de autobuses levantan los pescuezos como gansos para .........mirar los letreros del autobús. Sus miradas son de quien teme perder alguna cosa: la maleta que guarda un radio de pilas y una .........chaqueta que tiene el color del frío en un día sin .........sueños, el sandwich de mortadela en el fondo de la .........mochila, y el sol del suburbio y polvo más allá de los .........viaductos. Entre el rumor de los alto-parlantes y el .........traqueteo de los autobuses temen perder su propio viaje escondido en la neblina de los horarios. Los que dormitan en las bancas despiertan .........asustados, aunque las pesadillas sean un privilegio de los que abastecen los oídos y el tedio de .........los psicoanalistas en consultorios asépticos como el algodón .........que tapa la nariz de los muertos. En las filas los pobres asumen un aire grave que une temor, impaciencia y sumisión. ¡Qué grotesco son los pobres! ¡Y cómo .........molestan sus olores aun a la distancia! No tienen la noción de los conveniente, no .........saben portarse en público. El dedo sucio de nicotina restriega el ojo .........irritado que del sueño retuvo apenas la legaña. Del seno caído e hinchado un hilillo de leche escurre hacia la pequeña boca habituada al lloriqueo. En los andenes van y vienen, saltan y aseguran maletas y paquetes, hacen preguntas impertinentes en las .........ventanillas, susurran palabras misteriosas y contemplan las portadas de las revistas con aire espantado de quien no sabe el camino del salón de la .........vida. ¿Por qué ese ir y venir? ¿Y esas ropas .........extravagantes, esos amarillos de aceite de dendé que lastiman .........la vista delicada del viajero obligado a soportar tantos olores .........incómodos, y esos rojos chillantes de feria y parque de .........diversiones? Los pobres no saben viajar ni saben vestirse. Tampoco saben vivir: no tienen noción del .........confort aunque algunos de ellos tengan hasta televisión. Verdaderamente los pobres no saben ni morir. (Tienen casi siempre una muerte fea y de mal .........gusto) Y en cualquier lugar del mundo molestan, viajeros inoportunos que ocupan nuestros .........lugares aun cuando vayamos sentados y ellos viajen .........de pie
Oficialmente comienza el otoño y los científicos nos sorprenden con que los neutrinos se mueven a velocidades superiores a la de la luz. La Teoría de la Relatividad en la cuerda floja. Las levaduras comienzan a fermentar el mosto de los primeros racimos y he quedado contigo cuando caiga la tarde. La inclinación de la sombra de los árboles y la inclinación de mi propia sombra me indican que, según lo acordado, el planeta sigue girando. Pero ¿intuye la luz cuando puede ser talada? Quizás esta tarde no acudas. Mi corazón, como la Teoría de la Relatividad, está en la cuerda floja.
La tarde del 22 de septiembre de 2011 un grupo de investigadores anunció que los neutrinos, partículas elementales de materia, superaron ligeramente la velocidad de la luz, considerada hasta ahora como un ‘límite insuperable’. Según sus mediciones, los neutrinos recorrieron los 730 kilómetros que separan las instalaciones del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN) en Suiza y el laboratorio subterráneo de Gran Sasso (Italia) a una velocidad de 300.006 kilómetros por segundo, es decir, 6 km/s más rápido que la velocidad de la luz. Si fueran más rápido que la luz, podrían viajar al pasado, moviéndose en un espacio-tiempo curvo, acortando el camino por una nueva dimensión.
Poemas de Agustín García Calvo versionados por Chicho Sánchez Ferlosio y Amancio Prada
La gracia nevando
Don din din dan ya. La gracia nevando y el puerco sangrando la perla temblando la llama llamando y el chantre cantando y el ama amasando nevando la gracia en la ciudad sin fe. Dónde, dónde, dónde fue. Pues aquí pues allá no sé... Pero ¿qué más da? La luna rocío el sol su sed el rico oro el pobre palidez. Eh, eh ah, ah. Uno solo tiene aquello que da. Don din din dan ya. Nacida la vida la peña florida la loba dormida la casa caída la leche vertida la cierva parida la vida nacida de la mar sin fe. Cómo, cómo, cómo fue. Pues así pues asá no sé... Pero ¿qué más da? Tristeza el espejo los ojos miel amor el hombre justicia la mujer. Eh, eh ah, ah. Lo que olvide uno todo eso sabrá. Don din din dan ya. La grana granada y el alba alborada la mora morada la pólvora helada la carne encarnada la sombra asombrada granada la grana de la paz sin fe. Cuándo, cuándo, cuándo fue. Pues ayer pues será no sé... Pero ¿qué más da? La cal delirio el vino pez el reo cáñamo y terciopelo el juez. Eh, eh ah, ah. Cuando ciegue el alma el ciego verá. Don din din dan ya. La muerte muriendo y el río riendo y el papa paciendo y el lirio liriendo y el credo creyendo y adán sin atuendo de estrella en estruendo reverdinaciendo muriendo muriendo la fidelidad sin fe. Cuándo, cómo, dónde, qué. Te diré pues verás no sé. Pero ¿qué más da? Eh, ah. Todo lo que esperes jamás lo verás. Don din din dan din don dan.
(Version de Chicho Sánchez Ferlosio).
Solo de lo negado canta el hombre Poema de Agustín García Calvo, cantado por Amancio Prada.
Solo de lo negado canta el hombre, solo de lo perdido, solo de la añoranza, siempre de lo mismo.
Cuando cerro para siempre el huerto la cancela de espinos, entonces inventó la queja de la lira, la flauta del suspiro.
Y desde entonces solo canta en su torre el cautivo. a su rueca la esclava, el desterrado en el navío.
De la jaula aletea y sangra el pájaro desconocido; salir quiere y no puede, su jaula es el mismo.
Y por eso el minero canta, por un sol de oro limpio. Canta el pobre, la pena canta, no canta el rico.
Entre las piernas de la amiga, vida busca el amigo, y se encuentra con un tesoro, de verdes ojos fríos.
Y así es como canta el hombre, por su niño antiguo, y la boca, sin pan y sin besos y el cielo vacío.
Siempre de la añoranza, de lo negado, de lo perdido. Siempre de lo de otro, nunca de lo mío.
Tu cuya mano (Versión de Amancio Prada y Chicho Sánchez Ferlosio)
Amanece. Se abre el poema. Las aves abren las alas. Las aves abren el pico. Cantan los gallos. Se abren las flores. Se abren los ojos. Los oidos se abren. La ciudad despierta. La ciudad se levanta. Se abren llaves. El agua corre. Se abren navajas tijeras. Corren pestillos cortinas. Se abren puertas cartas. Se abren diarios. La herida se abre.
Sobre las aguas se levanta niebla. Elevados edificios se levantan. Las grafias levantan cosas de peso. El cabrestante levanta el ancla. Corren automóviles por las calles. Los autobuses abarrotados corren. Los autobuses se detienen. Abren las tiendas de abarrotes. Abren los grandes almacenes. Corren los trenes. Corre la pluma. Corre rápida la escritura.
Los bancos abren sus cajas de caudales. Los clientes sacan depositan dinero. El cieno forma depósitos. El cieno se deposita en aguas estancadas. Varios puentes cruzan el rio. Los trenes cruzan el puente. El tren corre por los rieles. El puente es de hierro. Corre el tiempo. Corre el viento. Traquetean los trenes. De las chimeneas sale humo. Corren las aguas del rio. Corre agua sucia por las cloacas. Las cloacas desembocan en el rio. Las gallinas cloquean. Cloc cloc hacen las gallinas. De la cloaca sale un huevo. El rio es hondo. El rio es ancho. Los rios tienen afluentes. Los afluentes tienen cascadas. Los afluentes desembocan en el rio. Las avenidas son anchas. La calle desemboca en ia avenida. El rio desemboca en el mar. El mar es amplio.
El río invierte el curso de su corriente. El agua de las cascadas sube. La gente empieza a caminar retrocediendo. Los caballos caminan hacia atrás. Los militares deshacen lo desfilado. Las balas salen de las carnes. Las balas entran en los cañones. Los oficiales enfundan sus pistolas. La corriente se devuelve por los cables. La corriente penetra por los enchufes. Los torturados dejan de agitarse. Los torturados cierran sus bocas. Los campos de concentración se vacían. Aparecen los desaparecidos. Los muertos salen de sus tumbas. Los aviones vuelan hacia atrás. Los rockets suben hacia los aviones. Allende dispara. Las llamas se apagan. Se saca el casco. La Moneda se reconstituye íntegra. Su cráneo se recompone. Sale a un balcón. Allende retrocede hasta Tomás Moro. Los detenidos salen de espalda de los estadios. 11 de Septiembre. Regresan aviones con refugiados. Chile es un país democrático. Las fuerzas armadas respetan la constitución. Los militares vuelven a sus cuarteles. Renace Neruda. Vuelve en una ambulancia a Isla Negra. Le duele la próstata. Escribe. Víctor Jara toca la guitarra. Canta. Los discursos entran en las bocas. El tirano abraza a Prat. Desaparece. Prat revive. Los cesantes son recontratados. Los obreros desfilan cantando. Venceremos.
apenas entré al circo me enamoré del domador dormí en la jaula de los leones era la más temible la más amaestrada todavía enloquezco ante la carne cruda extraño tanto los aros de fuego el cuero húmedo del látigo y ese instante sublime su cabeza hasta el cuello sumergida en mis fauces ¿creías que era un acto de rutina? sus delicadas vértebras su aliento entre mi aliento
ahora duermo en la jaula de las presas comunes
Laura Yasan (Buenos Aires, 1960)su poemario animal de presa ha conseguido el XXVIII Premio Carmen Conde de Ediciones Torremozas.
Presentació-recital de Putes i consentits (antologia poètica), de Antonina Canyelles. Dimecres, 14 de setembre a les 20:00 hores a la terrassa del Museu d’Història de Catalunya. Plaça Pau Vila 3 (Palau de Mar).
Imaginistas, futuristas, bio-cósmicos o forjadores, durante las primeras décadas del siglo XX Rusia fue un hervidero de tendencias artísticas. Sus miembros se reunían en el café el Establo de Pegaso.