Cuando el ayer se transforma en el antes de ayer y el antes de ayer se convierte en hace mucho tiempo y el hace mucho tiempo se convierte en nunca más ¿qué puedes esperar?
Galopando en la cabalgadura del atardecer van llegando, los Cuatro Jinetes.
Versión de Jorge Torés
Alegría
Gozo mezclando mis cabellos con vosotras, hojas del otoño, corriendo por el bosque loco, resbalando, riendo y arañando mis mejillas en vuestras formas rugosas. Me alegra poder lanzar en el otoño rojo mi grito solo y profundo bajo las bóvedas de oro seco, en el susurro del viento. Me gusta huir, caer y reír sobre la tierra adornada por los mil labios de tu sonrisa amarilla, Otoño!
Nina Cassian (Rumanía,1924). En 1985 fue invitada por la Universidad de Nueva York como profesora asistente y tras recibir asilo político reside en este país,desde entonces.
La cabeza en los hombros, el libro En la sombra, y mi cuerpo Tendido bajo la luz del sol, me acuesto Leyendo al lado de la cascada- De Signatura rerum de Boehme. A través de un intenso día de julio Las hojas del laurel, todos los colores Del oro, descienden en círculos a través de la profunda Y cambiante sombra del laurel. Flotan Por un instante en el reflejo del cielo y del bosque, Y luego, en un círculo todavía Lento, se hunden en la profundidad cristalina Del estanque hasta la superficie cubierta de hojas doradas. El santo vio el mundo fluyendo En la electrólisis de amor. Lo miré a través de la sombra Doblado a la sombra de esbeltos Troncos de laurel y hojas innundadas de sol. El reyezuelo incuba en su abovedado nido de musgo. Un tritón forcejea con una polilla blanca que Se debate en el estanque. Los halcones graznan Jugando bajo la cúpula del cielo. Pasan lentas las horas. Pienso en todos los que me han amado, En todas las montañas he subido, En todos los mares he nadado El mal del mundo desaparece. Mis pecados y mis problemas desaparecen Como la culpa cristiana, y contemplo Mis cuarenta veranos cayendo como caen Las hojas y cae el agua manteniéndose Para siempre en aire de verano.
My head and shoulders, and my book In the cool shade, and my body Stretched bathing in the sun, I lie Reading beside the waterfall — Boehme’s “Signature of all Things.” Through the deep July day the leaves Of the laurel, all the colors Of gold, spin down through the moving Deep laurel shade all day. They float On the mirrored sky and forest For a while, and then, still slowly Spinning, sink through the crystal deep Of the pool to its leaf gold floor. The saint saw the world as streaming In the electrolysis of love. I put him by and gaze through shade Folded into shade of slender Laurel trunks and leaves filled with sun. The wren broods in her moss domed nest. A newt struggles with a white moth Drowning in the pool. The hawks scream, Playing together on the ceiling Of heaven. The long hours go by. I think of those who have loved me, Of all the mountains I have climbed, Of all the seas I have swum in. The evil of the world sinks. My own sin and trouble fall away Like Christian’s bundle, and I watch My forty summers fall like falling Leaves and falling water held Eternally in summer air.
Performer, poeta, pintora, escultora, modelo de artistas, transgresora de normas… Elsa Hildegard Plötz (1874-1927) llegó a Estados Unidos en 1910 y agitó el panorama neoyorquino con sus "free-street-performances" creadas a partir de los más variados objetos como hojas de periódico, cables, cucharas, jaulas, piezas de automóvil… casi siempre desechos urbanos y domésticos a los que sometía a un elaborado proceso de transformación hasta convertirlos sobre su cuerpo en una obra de arte. Nacida en Swinemunde al lado del Báltico, -una región que actualmente pertenece a Polonia, pero que por aquel entonces formaba parte de Alemania- fue siempre una mujer de temperamento rebelde y transgresor. A los 18 años se escapó de casa y se fue a vivir a Berlín, ciudad donde frecuentó círculos de teatro bohemios, trabajando en los más diversos oficios, como bailarina de cabaret o posando de modelo para artistas. En 1910 dejó atrás su ajetreada vida en Europa y viajó al nuevo mundo. En Nueva York comenzó a relacionarse con artistas como Duchamp, Man Ray o Djuna Barnes e inició su dedicación en cuerpo y alma al arte en todas sus formas. Elsa esculpía, escribía poesía vanguardista -en ocasiones ilustrada con dibujos-, era modelo de artistas o realizaba sus performances callejeras; lo que hoy llamaríamos una ‘artista multimedia’. El nombre de baronesa Freytag-Loringhoven es un legado de su azarosa vida sentimental, -en concreto su matrimonio con el barón Leo von Freytag-Loringhoven- y el baronesa dadá de su vida artística, porque el dadaísmo fue para esta mujer algo más que un movimiento, fue un camino a la libertad. En su libro La baronesa de Greenwich Village René Steinke narra la apasionada vida de esta artista, al tiempo que recrea la efervescencia del Berlín de principios del siglo XX o el Nueva York de las vanguardias. El sobrenombre de baronesa de Greenwich Village se debe a que en este barrio del lado oeste de Manhattan, famoso por ser la cuna de cultura artística y bohemia, esta mujer era una auténtica leyenda viva. En el 1923 regresó a Europa, primero vivió en Berlín y, posteriormente, tras muchos avatares en París, ciudad donde falleció en circunstancias bastante confusas. La artista murió de asfixia por gas el 14 de diciembre de 1927. Según muchos de sus amigos como Djuna Barnes o Peggy Guggenheim fue un accidente, sin embargo, sus poemas y cartas de esta época a menudo mencionaban el suicidio.
Como muestra incluyo un poema
Lake——palegreen——shrouded—— skylake——clouded——shrouded—— yearning——blackblue—— sickness of heart—— pomgranate hue—— sickness of longing—— ——! you ! In cloud——nay——ach——shroud—— nay——ach——shroud—— ! of——breast—— sickness of longing gulps pomegranate hue from heart in chest—— palegreen lake in chest ! —— you !
La mayor parte de obra que se conserva son manuscritos con apuntes, dibujos, correspondencia y también fotografías. La Universidad del Maryland tiene una excelente colección de sus trabajos, clasificados por secciones, en su web que se pueden consultar los manuscritos, además de la biografía y mucha documentación sobre esta autora.
He recogido el polvo de tus pasos, y lo he puesto en un cesto de mimbre sobre el agua, lo he esparcido en el viento, lo he arrojado en la hoguera, para que mis pasos y tus pasos se encuentren tras la lluvia, y llames a mi puerta, y busques el fuego de mi casa cuando azote tu rostro el crudo viento del norte.
Oda al vino Ibn al Farid y Lamentus de Dhafer Youssef
El poeta místico sufi Ibn al Farid (El Cairo, 1181-1235) y Dhafer Youssef, laudista y vocalista tunecino
“En un instante eterno, el sutil alquimista transmuta en oro el pesado metal de los días, porque antes de que el mundo existiera viña, racimo o uva, ya nuestra alma estaba embriagada de vino inmortal.”; (Ibn al Farid)
Elogio del vino (Al-Jamriyya)
Hemos bebido a la memoria del Bienamado Un vino que nos ha embriagado Antes de la creación de la viña. Nuestro vaso era la luna llena. Él es un sol; un cuarto creciente lo Hace circular. ¡Cuántas estrellas Resplandecen cuando está mezclado! Sin su perfume no hubiera Hallado el camino de sus tabernas. Sin su resplandor, la imaginación No podría concebirlo. De él, el tiempo ha conservado tan poco, Que es como un secreto oculto En el fondo de los corazones. Si su nombre es citado en la tribu, Este pueblo se embriaga sin deshonor Y sin pecado. Ha subido poco a poco del fondo De las jarras y de él, en verdad, Sólo queda el nombre. Si un día de él se acuerda Un hombre, la alegría se apodera de éste y la tristeza se desvanece. La única visión del sello Puesto sobre las jarras, Basta para embriagar a los invitados. Si regaran con un vino como éste la Tierra de un sepulcro, el muerto reencontraría Su alma y su cuerpo sería revivificado. Extendido a la sombra del muro de su viña, El enfermo agonizante recobra inmediatamente Sus fuerzas. Cerca de sus tabernas, el paralítico Anda y los muros se ponen a hablar Al recuerdo de su sabor. Si las emanaciones de su perfume se Exhalan en Oriente, un hombre privado De olfato se vuelve desde Occidente Capaz de percibirlas. Aquel que sostiene la copa, la palma untada De este vino, no se extraviará en la noche; Sostiene un astro en la mano. Un ciego de nacimiento que lo recibiera En su corazón recobraría inmediatamente La vista. El rumor de su filtro hace Oír a los sordos. Si una tropa de jinetes Que se dirige hacia el terruño que lo Ve nacer, alguien es mordido por una bestia Venenosa, el veneno no le afectará. Si el exorcista traza las letras de su Nombre en la frente de un poseído, estos Caracteres lo sanan. Bordado en la bandera del ejército Este nombre embriaga a todos los que Andan bajo el estandarte. Pule el carácter de los invitados Y por él se conducen en la vía De la razón los que no tienen Entendimiento. Aquel cuya mano no ha conocido Nunca la espledidez se torna Generoso y el que no tenía grandeza De alma aprende a moderarse Incluso en la cólera. Si el más estúpido de los hombres Pudiera besar la tapa de su aguamanil, Llegaría a comprender el sentido de sus Perfecciones. Me dicen: «Descríbelo, tú que estás Tan bien informado de sus cualidades». Sí, en verdad, sé cómo describirlo. Es una limpidez y no es agua, Es una fluidez y no es aire, Es una luz sin fuego y un espíritu sin cuerpo. Su verbo ha preexistido eternamente A todas las cosas existentes; Cuando no había formas ni imágenes. Por él subsisten aquí Todas las cosas, pero lo velan Con sabiduría a quien no comprende. De él, mi espíritu se ha prendado de Tal forma que se han mezclado Los dos íntimamente; pero no es Un cuerpo que ha entrado en otro cuerpo. Vino y no viña: tengo a Adán por Padre. Viña y no vino: su madre es Mi madre. La pureza de los vasos, en verdad, Proviene de la pureza de las ideas; Y las ideas, es él quien las hace crecer. Se ha hecho una distinción; pero el todo es uno; nuestros espíritus son el vino Y nuestros cuerpos la viña. Antes que él, no hay «antes» Y después de él, no hay «después»; El principio de los siglos ha sido El sello de su existencia. Antes que el tiempo fuese, ha estado Bajo el lagar. El testamento de Nuestro padre sólo ha venido después De él; es como un huérfano. Tales son las bellezas que inspiran Para loarlo las prosas armoniosas Y los versos cantarines. El que aún no lo conoce Se alegra de oírlo citar, como El amante de Nou’m al oír el nombre De Nou’m. Ellos han dicho: «Has pecado bebiéndolo». «No ciertamente, sólo he bebido Lo que, privándome de ello, me hubiera Hecho culpable». ¡Felices las gentes del monasterio! ¡Cuánto se han embriagado de este vino! Y sin embargo no lo han bebido, pero Han tenido la intención de beberlo. Antes de mi pubertad he conocido su Embriaguez; todavía estará en mí cuando Mis huesos sean polvo. Tómalo puro este vino; o no lo mezcles Más que con la saliva del Bienamado; Toda otra mezcla sería culpable. Está a tu disposición en las tabernas; Ve a tomarlo en todo su esplendor. ¡Qué bueno es beberlo al son de las Músicas! Ya que jamás, en ningún lugar, cohabita Con la tristeza, como nunca cohabitan Juntos las penas y los conciertos. Si te embriagas de este vino, aunque Sólo sea por una hora, el tiempo será Tu dócil esclavo y tendrás el poder. No ha vivido, aquí abajo, aquel que Ha vivido sin embriaguez y éste Carece de entendimiento si no ha Muerto por su embriaguez. Que llore sobre sí mismo, el que Ha perdido su vida sin tomar de él su parte.
A 1350 pies por encima del asfalto de Manhattan
con una vara de nueve horas y cuarto
la luz
camina en el alambre como un funámbulo
(Man on wire - Light on wire)
En la boca del vértigo,
un espejo sin aliento
y un revoloteo de mariposas blancas como la escarcha.
A 1350 pies por encima del asfalto de Manhattan
entre las garras del águila y el ángel
rompe el mar en caracolas invisibles
mece el World Trade Center,
mece el hilo del Tiempo
y el funámbulo como la luz
atraviesa el tiempo de equinoccio
a tumba abierta.
Elena Soto
En 1974 el funámbulo Philippe Petit paseó cerca de una hora por un cable tendido entre la Torres gemelas de Nueva York. La película documental Man on Wire de James Marsh recuerda su hazaña
The light crosses the equinox as Philippe Petit the World Trade Center To 1350 feet over the asphalt of Manhattan
With a rod of nine hours and quarter
The light
It walks in the wire as a tightrope walker
(Man on wire - Light on wire)
In the mouth of the dizziness,
A mirror without breath
And a fluttering of white butterflies like the hoar-frost.
To 1350 feet over the asphalt of Manhattan
Between the claws of the eagle and the angel
It breaks the sea in invisible shells
It rocks the World Trade Center,
It rocks the thread of the Time
And the tightrope walker like the light
It crosses the time of equinox
To opened tomb.
En la Catedral de Palma se produce cada año un fenómeno de luz en dos fechas simbólicas: el 2 del II y el 11 del XI, coincidiendo con las festividades de la Candelaria y San Martín. Esta especie de 'milagro geométrico' consiste en que, aproximadamente entre las 8.30 y las 9.00 de la mañana de estos dos días la luz del sol naciente al atravesar el rosetón más grande –el que preside la Capella de la Trinitat (11.5 metros de diámetro)– se proyecta en la pared de enfrente, de manera que durante unos segundos se refleja debajo del otro –el del Portal Mayor–, formando un doble rosetón. Además, en la Seu tiene lugar otro acontecimiento relacionado con la luz, sucede durante los días del solsticio de invierno (las fechas próximas a la Navidad). Se crea un cilindro de luz que cuando te alineas perfectamente con él puedes ver como el rosetón se ilumina desde fuera. Para contemplar este otro ‘milagro’ el lugar idóneo es el Baluard de Sant Pere. La Societat Balear de Matemàtiques lleva algunos años explicando estos fenómenos de la luz.
Imaginistas, futuristas, bio-cósmicos o forjadores, durante las primeras décadas del siglo XX Rusia fue un hervidero de tendencias artísticas. Sus miembros se reunían en el café el Establo de Pegaso.