/ El establo de Pegaso: mayo 2011

martes, 31 de mayo de 2011

Hadaa Sendoo



Oh Esenin

La media luna se cierne sobre el aprisco del ganado
La niebla entre los abedules

En el amplio y profundo Volga
He cogido de nuevo tus poemas
Como se coje una espada afilada
Sergei Esenin
Pero yo no estoy loco como un tigre
Tampoco voy a aullar como un lobo
Mi voz es el silencio del desierto de Gobi
Y la savia que recorre la corteza
El corazón herido
Está temblando como un ovillo de lana
Tú pareces aún más joven que yo
Pero has echado a perder tu juventud
como se muerde una flor
como vosotros, mis seres queridos se han ido en nube de la mañana
Pero veo la tormenta, el malvado en el mundo
Cometer crímenes todavía como un loco lunático
Tal vez, Serguéi, se han convertido en bronce brillante
Sé que la vida sólo pasa una vez
Y el amor aparece sólo una vez
Se han emborrachado en la meseta de Mongolia
Estoy orgulloso de tu madre la Federación Rusa
Convirtiéndose en la prueba palpable
Me avergüenzo de los tártaros
Invadir Riazan su patria
La agonía ahora presiona mi pecho
Bueno, no menciono que

Francamente hablando, yo también, espero que llegue el día
en que muera para besar los labios de la amada
Sin resentimiento, o gritando o llorando como tu lo hiciste
En el dulce sueño en el que mastique queso
Bajo el cielo gris de la patria.


Hadaa Sendoo (Mongolia,1961)

jueves, 26 de mayo de 2011

Oscar Hahn tres poemas



Fantasía en blanco y negro

Estoy tendido en mi lecho de enfermo
Con un cigarro humeante entre los dedos

Bebo un vaso de whisky con soda
Mientras escucho un disco de Duke Ellington

Su corazón ha muerto de muerte sobrenatural
y sus amigos lo velan

con instrumentos que suenan como voces
y voces que suenan como instrumentos

la trompeta de Cootie Williams
el trombóm de Juan Tizol
y tres saxos que se lamentan al unísono

Un arcoiris se levanta en mi vaso
y mi cuerto se llena de músicos

Es el año 1930 y todavía no me toca nacer

Estoy en el Cotton Club de Harlem
En la mesa Owney the Killer

La orquesta está tocando “Mood Indigo”
Esa tristeza de un color irreal

Las sordinas de las trompetas acarician mi oído
como el preludio de un beso en la oscuridad

Duke Ellington se acerca a mi cama sin hacer ruido
Me pone la mano en la frente y me dice:

“Recuerdo el vado de whisky que se vaciaba solo
recuerdo el cigarrillo que levitaba en el Cotton Club
Descansaba en paz fantasma del año 30”

Escucho a un hombre silvando en la calle
y el eco de sus pasos que se alejan



Televidente

Aquí estoy otra vez de vuelta
en mi cuarto de Iowa City

Tomo a sorbos mi plato de sopa Campbell
frente al televisor apagado

La pantalla refleja la imagen
de la cuchara entrando en mi boca

Y soy el aviso comercial de mi mismo
que anuncia nada a nadie.


Vía Láctea

Le salía leche de los pechos
Le salía leche que bajaba por su cuerpo
en arroyos de indecible blancura

Le salía leche que fluía por su vientre
le mojaba los pies
y se escurría por debajo de la puerta

Era un río de leche que corría por la calle
atravesaba el barrio de Santa Cruz
y llegaba a la plaza de doña Elvira

Era leche que subía por los árboles
ascendía a los cielos
y se desparramaba en la bóveda infinita

Eran grumos de leche que brillaban en el firmamento

Oscar Hahn (Chile, 1938)

domingo, 22 de mayo de 2011

La plaza de Islandia en Mallorca

En Islandia el volcán Grímsvötn entra en erupción,acompañado por una serie de pequeños terremotos y en Palma la céntrica plaza de España, se rebautiza, desde el comienzo del #Acampapalma, como plaza de Islandia.





El rey Jaume I (Jaime I) nunca, que sepamos, puso un pie en Islandia, pero las ideas de su revolución silenciosa conquistan el Mediterráneo y al rey conquistador. Ayer, unas 3.000 personas se reunieron es esta plaza a reflexionar.



La crisis de Islandia es la historia de una burbuja que estalló cuando fueron intervenidos sus tres grandes bancos. Las protestas de los ciudadanos provocaron la caída del gobierno, y la población rechazó en referéndum el pago de la deuda... La historia todavía sigue ¿Les suena de algo?









sábado, 14 de mayo de 2011

Ted Hughes



La oca

El oso blanco, con el vaho de SUS fauces,
abarca todo el norte.
La oca salvaje escucha

e l s u r , e l s u r –

estira el cuello, sobrevuela los glaciares.

Y en lo alto, muy alto
hace girar al globo entre sus alas.

Caza con sus iguales de estrella a estrella.
Mira al sol, muy bajo, detrás del mundo.

Cae entre los dedos de la luz, con el pecho albaricoque:
sobresalto de granjas dormidas al alba verdiclara,
soplo de iceberg.

Todo diciembre vagabundea día y noche
apremiando a la hilvanada tribu, lejos
del fusil del arador y de las trampas oceánicas.

Nostálgica husmea

la primera flor de las auroras boreales

y vuela sobre el llanto del cordero. embiste el aire,
hace girar el globo,

quedan abajo amaneceres -una brújula
canta: norte, norte.
norte, norte.
Vadea a golpes de ala el incendio de la tarde.

Y por fin se empapan sus ojos
en la música de la ballena
en el estrépito
de los témpanos desgajados
la lujuria de los lobos
el alboroto de las morsas.

Ted Hughes (Yorkshire, 1930-1998, Devonshire (Inglaterra)

Versión de Ulalume González de León

martes, 10 de mayo de 2011

Ícaros caídos renaciendo en el Estrómboli



Escupo tu corazón
insípido
como el canto monótono de las cigarras
sabe a calima,
a atardecer bochornoso de verano.
Escupo pedazos de dónde dice Platón que habita el alma
aunque tal vez sólo habite la memoria.
Y así está bien.
Los recuerdos
nubes impalpables en el flujo del cambio
ahora lobos,
ahora ángeles transformando las alas en olas gigantes,
ahora Ícaros caídos renaciendo en el Estrómboli.
Vacío mi pecho de tu corazón
y adorno el hueco con geranios escarlata
un exquisito rincón para las libélulas
una cuna de sangre
para aprender los primeros pasos,
las primeras palabras vacilantes.

Elena Soto

miércoles, 4 de mayo de 2011

Malcolm Lowry

Anguilas



Las anguilas parecen desovar en las oscuras aguas profundas:
Nunca nadie las ha visto;
Nadie ha visto sus huevos, sólo más tarde
crecen las larvas, como cuchillos, transparentes.
Jóvenes anguilas que en alta mar se convierten en anguilas de cristal
moviéndose sólo durante el día hacia las costas lejanas.
Pero nadie lo sabe, nadie las ha visto retroceder
al hacer frente incluso al Niágara.
Nadan de nuevo por la noche hacia la gran tumba
en los abismos de las Hébridas.
Su forma es como su vida y como la ola
que rompe sobre ellas es su muerte.
La voluntad de la anguila es su destino.
Ninguna anguila regresa de ese mar oscuro.


Eels

Eels seem to spawn in the deep dark water:
Nobody has seen them apparently;
No one has seen their eggs, only later
The larva rise, knife-like, transparently.
Open sea young eels turn into glass eels
Moving only by day to thr far shores.
But nobody knows it, nobody reels
Them in as they breast even Niagaras.
Them they swim back by night to their great grave
In the abysses of the Hebrides.
Their shape is like their life and like the wave
That breaks over them is the death of these.
The will of the eel is its destiny.
No eel ever comes back from that dark sea.


El murciélago herido

... Un atardecer de verano, caluroso
y en el camino polvoriento un murciélago,
con el ala herida y las manos pequeñas,
un encuentro que hubiera sorprendido al joven Esquilo,
la boca roja indefensa, como un ratón o un gato,
un zumbido, como un timbre, eléctrico,
crepitar patético en el camino.
Se aferró a una pequeña rama, y lo puse a la sombra
con compasión, pero con terror ciego
pidiendo que la muerte no viniera demasiado pronto
a cuidar de mí de esa manera.

The wounded bat

…On a summer’s afternoon, hot
and in the dusty path a bat,
with injured membrane and little hands,
a meeting that would have knocked young Aeschylus flat,
its red mouth helpless, like a mouse or cat,
a buzzing, like a buzzer, electric,
pathetic crepitation in the path.
She hooked to the twig, I laid her in the shade
With compassion, yet with blind terror
Praying that not too soon
Death might care to do for me as much.

Malcolm Lowry (versiones caseras)