/ El establo de Pegaso: noviembre 2010

martes, 30 de noviembre de 2010

Kenneth Rexroth Signatura rerum



La firma de todas las cosas

La cabeza en los hombros, el libro
En la sombra, y mi cuerpo
Tendido bajo la luz del sol, me acuesto
Leyendo al lado de la cascada-
De Signatura rerum de Boehme.
A través de un intenso día de julio
Las hojas del laurel, todos los colores
Del oro, descienden en círculos a través de la profunda
Y cambiante sombra del laurel. Flotan
Por un instante en el reflejo del cielo y del bosque,
Y luego, en un círculo todavía
Lento, se hunden en la profundidad cristalina
Del estanque hasta la superficie cubierta de hojas doradas.
El santo vio el mundo fluyendo
En la electrólisis de amor.
Lo miré a través de la sombra
Doblado a la sombra de esbeltos
Troncos de laurel y hojas innundadas de sol.
El reyezuelo incuba en su abovedado nido de musgo.
Un tritón forcejea con una polilla blanca que
Se debate en el estanque. Los halcones graznan
Jugando bajo la cúpula
del cielo. Pasan lentas las horas.
Pienso en todos los que me han amado,
En todas las montañas he subido,
En todos los mares he nadado
El mal del mundo desaparece.
Mis pecados y mis problemas desaparecen
Como la culpa cristiana, y contemplo
Mis cuarenta veranos cayendo como caen
Las hojas y cae el agua manteniéndose
Para siempre en aire de verano.

Kenneth Rexroth de The signature of all things (1949)

THE SIGNATURE OF ALL THINGS

My head and shoulders, and my book
In the cool shade, and my body
Stretched bathing in the sun, I lie
Reading beside the waterfall —
Boehme’s “Signature of all Things.”
Through the deep July day the leaves
Of the laurel, all the colors
Of gold, spin down through the moving
Deep laurel shade all day. They float
On the mirrored sky and forest
For a while, and then, still slowly
Spinning, sink through the crystal deep
Of the pool to its leaf gold floor.
The saint saw the world as streaming
In the electrolysis of love.
I put him by and gaze through shade
Folded into shade of slender
Laurel trunks and leaves filled with sun.
The wren broods in her moss domed nest.
A newt struggles with a white moth
Drowning in the pool. The hawks scream,
Playing together on the ceiling
Of heaven. The long hours go by.
I think of those who have loved me,
Of all the mountains I have climbed,
Of all the seas I have swum in.
The evil of the world sinks.
My own sin and trouble fall away
Like Christian’s bundle, and I watch
My forty summers fall like falling
Leaves and falling water held
Eternally in summer air.

Kenneth Rexroth (Indiana 1905,California 1982)

Kenneth Rexroth lee un poema en recuerdo a Sacco y Vanzetti

viernes, 26 de noviembre de 2010

Elsa von Freytag Loringhoven

La baronesa dadá



Performer, poeta, pintora, escultora, modelo de artistas, transgresora de normas… Elsa Hildegard Plötz (1874-1927) llegó a Estados Unidos en 1910 y agitó el panorama neoyorquino con sus "free-street-performances" creadas a partir de los más variados objetos como hojas de periódico, cables, cucharas, jaulas, piezas de automóvil… casi siempre desechos urbanos y domésticos a los que sometía a un elaborado proceso de transformación hasta convertirlos sobre su cuerpo en una obra de arte.
Nacida en Swinemunde al lado del Báltico, -una región que actualmente pertenece a Polonia, pero que por aquel entonces formaba parte de Alemania- fue siempre una mujer de temperamento rebelde y transgresor. A los 18 años se escapó de casa y se fue a vivir a Berlín, ciudad donde frecuentó círculos de teatro bohemios, trabajando en los más diversos oficios, como bailarina de cabaret o posando de modelo para artistas.
En 1910 dejó atrás su ajetreada vida en Europa y viajó al nuevo mundo. En Nueva York comenzó a relacionarse con artistas como Duchamp, Man Ray o Djuna Barnes e inició su dedicación en cuerpo y alma al arte en todas sus formas. Elsa esculpía, escribía poesía vanguardista -en ocasiones ilustrada con dibujos-, era modelo de artistas o realizaba sus performances callejeras; lo que hoy llamaríamos una ‘artista multimedia’.
El nombre de baronesa Freytag-Loringhoven es un legado de su azarosa vida sentimental, -en concreto su matrimonio con el barón Leo von Freytag-Loringhoven- y el baronesa dadá de su vida artística, porque el dadaísmo fue para esta mujer algo más que un movimiento, fue un camino a la libertad.
En su libro La baronesa de Greenwich Village René Steinke narra la apasionada vida de esta artista, al tiempo que recrea la efervescencia del Berlín de principios del siglo XX o el Nueva York de las vanguardias. El sobrenombre de baronesa de Greenwich Village se debe a que en este barrio del lado oeste de Manhattan, famoso por ser la cuna de cultura artística y bohemia, esta mujer era una auténtica leyenda viva.
En el 1923 regresó a Europa, primero vivió en Berlín y, posteriormente, tras muchos avatares en París, ciudad donde falleció en circunstancias bastante confusas. La artista murió de asfixia por gas el 14 de diciembre de 1927. Según muchos de sus amigos como Djuna Barnes o Peggy Guggenheim fue un accidente, sin embargo, sus poemas y cartas de esta época a menudo mencionaban el suicidio.


Como muestra incluyo un poema

Lake——palegreen——shrouded——
skylake——clouded——shrouded——
yearning——blackblue——
sickness of heart——
pomgranate hue——
sickness of longing——
——! you !
In cloud——nay——ach——shroud——
nay——ach——shroud—— !
of——breast——
sickness of longing
gulps
pomegranate hue
from heart in chest——
palegreen lake in chest !
—— you !

La mayor parte de obra que se conserva son manuscritos con apuntes, dibujos, correspondencia y también fotografías. La Universidad del Maryland tiene una excelente colección de sus trabajos, clasificados por secciones, en su web que se pueden consultar los manuscritos, además de la biografía y mucha documentación sobre esta autora.

martes, 23 de noviembre de 2010

Métrica del encantamiento




Para que mis pasos y tus pasos...

He recogido el polvo de tus pasos,
y lo he puesto en un cesto de mimbre sobre el agua,
lo he esparcido en el viento,
lo he arrojado en la hoguera,
para que mis pasos y tus pasos se encuentren tras la lluvia,
y llames a mi puerta,
y busques el fuego de mi casa
cuando azote tu rostro el crudo viento del norte.

Elena Soto de Métricas del alma

jueves, 18 de noviembre de 2010

Ibn al-Farid y Dhafer Youssef

Oda al vino Ibn al Farid y Lamentus de Dhafer Youssef

El poeta místico sufi Ibn al Farid (El Cairo, 1181-1235) y Dhafer Youssef, laudista y vocalista tunecino

“En un instante eterno, el sutil alquimista transmuta en oro el pesado metal de los días, porque antes de que el mundo existiera viña, racimo o uva, ya nuestra alma estaba embriagada de vino inmortal.”; (Ibn al Farid)



Elogio del vino (Al-Jamriyya)

Hemos bebido a la memoria del Bienamado
Un vino que nos ha embriagado
Antes de la creación de la viña.
Nuestro vaso era la luna llena.
Él es un sol; un cuarto creciente lo
Hace circular. ¡Cuántas estrellas
Resplandecen cuando está mezclado!
Sin su perfume no hubiera
Hallado el camino de sus tabernas.
Sin su resplandor, la imaginación
No podría concebirlo.
De él, el tiempo ha conservado tan poco,
Que es como un secreto oculto
En el fondo de los corazones.
Si su nombre es citado en la tribu,
Este pueblo se embriaga sin deshonor
Y sin pecado.
Ha subido poco a poco del fondo
De las jarras y de él, en verdad,
Sólo queda el nombre.
Si un día de él se acuerda
Un hombre, la alegría se apodera de éste y la tristeza se desvanece.
La única visión del sello
Puesto sobre las jarras,
Basta para embriagar a los invitados.
Si regaran con un vino como éste la
Tierra de un sepulcro, el muerto reencontraría
Su alma y su cuerpo sería revivificado.
Extendido a la sombra del muro de su viña,
El enfermo agonizante recobra inmediatamente
Sus fuerzas.
Cerca de sus tabernas, el paralítico
Anda y los muros se ponen a hablar
Al recuerdo de su sabor.
Si las emanaciones de su perfume se
Exhalan en Oriente, un hombre privado
De olfato se vuelve desde Occidente
Capaz de percibirlas.
Aquel que sostiene la copa, la palma untada
De este vino, no se extraviará en la noche;
Sostiene un astro en la mano.
Un ciego de nacimiento que lo recibiera
En su corazón recobraría inmediatamente
La vista. El rumor de su filtro hace
Oír a los sordos.
Si una tropa de jinetes
Que se dirige hacia el terruño que lo
Ve nacer, alguien es mordido por una bestia
Venenosa, el veneno no le afectará.
Si el exorcista traza las letras de su
Nombre en la frente de un poseído, estos
Caracteres lo sanan.
Bordado en la bandera del ejército
Este nombre embriaga a todos los que
Andan bajo el estandarte.
Pule el carácter de los invitados
Y por él se conducen en la vía
De la razón los que no tienen
Entendimiento.
Aquel cuya mano no ha conocido
Nunca la espledidez se torna
Generoso y el que no tenía grandeza
De alma aprende a moderarse
Incluso en la cólera.
Si el más estúpido de los hombres
Pudiera besar la tapa de su aguamanil,
Llegaría a comprender el sentido de sus
Perfecciones.
Me dicen: «Descríbelo, tú que estás
Tan bien informado de sus cualidades».
Sí, en verdad, sé cómo describirlo.
Es una limpidez y no es agua,
Es una fluidez y no es aire,
Es una luz sin fuego y un espíritu sin cuerpo.
Su verbo ha preexistido eternamente
A todas las cosas existentes;
Cuando no había formas ni imágenes.
Por él subsisten aquí
Todas las cosas, pero lo velan
Con sabiduría a quien no comprende.
De él, mi espíritu se ha prendado de
Tal forma que se han mezclado
Los dos íntimamente; pero no es
Un cuerpo que ha entrado en otro cuerpo.
Vino y no viña: tengo a Adán por
Padre. Viña y no vino: su madre es
Mi madre.
La pureza de los vasos, en verdad,
Proviene de la pureza de las ideas;
Y las ideas, es él quien las hace crecer.
Se ha hecho una distinción; pero el todo
es uno; nuestros espíritus son el vino
Y nuestros cuerpos la viña.
Antes que él, no hay «antes»
Y después de él, no hay «después»;
El principio de los siglos ha sido
El sello de su existencia.
Antes que el tiempo fuese, ha estado
Bajo el lagar. El testamento de
Nuestro padre sólo ha venido después
De él; es como un huérfano.
Tales son las bellezas que inspiran
Para loarlo las prosas armoniosas
Y los versos cantarines.
El que aún no lo conoce
Se alegra de oírlo citar, como
El amante de Nou’m al oír el nombre
De Nou’m.
Ellos han dicho: «Has pecado bebiéndolo».
«No ciertamente, sólo he bebido
Lo que, privándome de ello, me hubiera
Hecho culpable».
¡Felices las gentes del monasterio!
¡Cuánto se han embriagado de este vino!
Y sin embargo no lo han bebido, pero
Han tenido la intención de beberlo.
Antes de mi pubertad he conocido su
Embriaguez; todavía estará en mí cuando
Mis huesos sean polvo.
Tómalo puro este vino; o no lo mezcles
Más que con la saliva del Bienamado;
Toda otra mezcla sería culpable.
Está a tu disposición en las tabernas;
Ve a tomarlo en todo su esplendor.
¡Qué bueno es beberlo al son de las
Músicas!
Ya que jamás, en ningún lugar, cohabita
Con la tristeza, como nunca cohabitan
Juntos las penas y los conciertos.
Si te embriagas de este vino, aunque
Sólo sea por una hora, el tiempo será
Tu dócil esclavo y tendrás el poder.
No ha vivido, aquí abajo, aquel que
Ha vivido sin embriaguez y éste
Carece de entendimiento si no ha
Muerto por su embriaguez.
Que llore sobre sí mismo, el que
Ha perdido su vida sin tomar de él su parte.

Ibn al-Farid

Cantus Lamentus de Dhafer Youssef



El tunecino Dhafer Youssef fusiona de forma natural la tradición sufí con el jazz.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La luz atraviesa el equinoccio como Philippe Petit el World Trade Center




A 1350 pies por encima del asfalto de Manhattan
con una vara de nueve horas y cuarto
la luz
camina en el alambre como un funámbulo

(Man on wire - Light on wire)

En la boca del vértigo,
un espejo sin aliento
y un revoloteo de mariposas blancas como la escarcha.

A 1350 pies por encima del asfalto de Manhattan
entre las garras del águila y el ángel
rompe el mar en caracolas invisibles
mece el World Trade Center,
mece el hilo del Tiempo
y el funámbulo como la luz
atraviesa el tiempo de equinoccio
a tumba abierta.

Elena Soto


En 1974 el funámbulo Philippe Petit paseó cerca de una hora por un cable tendido entre la Torres gemelas de Nueva York. La película documental Man on Wire de James Marsh recuerda su hazaña

The light crosses the equinox as Philippe Petit the World Trade Center To 1350 feet over the asphalt of Manhattan
With a rod of nine hours and quarter
The light
It walks in the wire as a tightrope walker

(Man on wire - Light on wire)

In the mouth of the dizziness,
A mirror without breath
And a fluttering of white butterflies like the hoar-frost.

To 1350 feet over the asphalt of Manhattan
Between the claws of the eagle and the angel
It breaks the sea in invisible shells
It rocks the World Trade Center,
It rocks the thread of the Time
And the tightrope walker like the light
It crosses the time of equinox
To opened tomb.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El milagro geométrico de la luz en la Catedral de Palma

San Martín 11 del 11


En la Catedral de Palma se produce cada año un fenómeno de luz en dos fechas simbólicas: el 2 del II y el 11 del XI, coincidiendo con las festividades de la Candelaria y San Martín. Esta especie de 'milagro geométrico' consiste en que, aproximadamente entre las 8.30 y las 9.00 de la mañana de estos dos días la luz del sol naciente al atravesar el rosetón más grande –el que preside la Capella de la Trinitat (11.5 metros de diámetro)– se proyecta en la pared de enfrente, de manera que durante unos segundos se refleja debajo del otro –el del Portal Mayor–, formando un doble rosetón.
Además, en la Seu tiene lugar otro acontecimiento relacionado con la luz, sucede durante los días del solsticio de invierno (las fechas próximas a la Navidad). Se crea un cilindro de luz que cuando te alineas perfectamente con él puedes ver como el rosetón se ilumina desde fuera. Para contemplar este otro ‘milagro’ el lugar idóneo es el Baluard de Sant Pere.
La Societat Balear de Matemàtiques lleva algunos años explicando estos fenómenos de la luz.

martes, 9 de noviembre de 2010

Rómulo Bustos

Sacrificiales



Sufí

Como un perro que inútilmente
intenta morder su cola
giro en sentido inverso del movimiento
de los astros

para alcanzar mi sombra

Sólo ella
puede darme noticias
de mi luz

De la levedad

Érase un alma tan leve que cuando murió su cuerpo
era tal su levedad que pasó sin detenerse ante la Puerta del cielo

Al menos eso fue lo que creyó el Guardián de la Puerta

Y el Guardián de la Puerta alarmado
temiendo que fuera a dar al Abismo o Vórtice de la nada
le sugirió que, a modo de plomadas, dejara caer palabras pesadas
Y el alma leve dijo: cedro, argamasa, potala, escaparate

Pero siguió levitando

Y el Guardián de la Puerta le sugirió que probara con malas palabras
Y el alma leve dijo palabras crapulosas
que la censura celeste me impide repetir

Pero siguió levitando

Y el Guardián de la Puerta le sugirió que probara con palabras inmundas
Y el alma leve dijo palabras abyectas
que el asco me hace imposible repetir

Y finalmente el alma leve se perdió de vista
ante la mirada desolada del Guardián de la Puerta

El Guardián de la Puerta
que era en realidad Sir Isaac Newton en apariencia de Guardián de la Puerta
no lograría comprender que per saecula saeculorum nada sabría
sobre el libre vuelo o caída de las almas en el espacio angélico
ni mucho menos entender
que en eso consistía su propio y exclusivo círculo del infierno

Sacrificiales de Rómulo Bustos (Santa Catalina de Alejandría, 1954), editorial Veintisiete Letras.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Carlos Oroza



“La poesía no es una vocación ni una afición. Es una fatalidad que escoge a sus víctimas. No va a por cualquiera”
Carlos Oroza en el Xornal de Galicia


Carlos Oroza recita los poemas "América" y "Malú" en Redondela




América

Me he despertado en este trozo oscuro y estoy inmerso en esta oscuridad y es más inmensa aún la noche inmensa y casi muerta la noche arrastro con su voz tremando

Por eso cuando ibas por la carretera y te desviaste hacia el mar
y me contaste que habías visto salir de debajo de las aguas brazos. Brazos trepando Trepando hacia la arena
Comprendí que eran seres Miles de seres que el mar había rescatado. Miles de años de seres de América escapada

América estaba al Iado del mar tratando de subir por una inmensa
cuesta blanca arriba
De arena blanca hasta llegar al blanco fronterizo con la carretera

Era toda América crucificada a la orilla
Toda la América insalvada y fija.
Brazos saliendo del mar crucificados avanzando
brazos pájaros sin cabeza
Brazos voces sumisas en la orilla

Y Poe estaba americando
y Poe llevaba un bicho que había
salido por su boca
Y era Poe Poe Poe
Poe haciendo ruidos con el agua
Poe besando por el alma de la playa

Y toda aquella gente que venía suspendida por la carretera
No se daba cuenta de nada
porque no tenían la costumbre de mirar la oscuridad
Ni en sus ojos estaban habituados a la noche
Eran los ojos oriundos los ojos de una infinita estepa sedienta y soleada

Y fue horrible enfrentarse con "aquello"
Enfrentarse con la carretera y bajar al mar.




América estaba crucificada a la orilla.
Toda la América hundida.
La América errante y los brazos se alzaban Se alzaban y se hundían
se hundían y se alzaban
Se alzaban gateando hasta llegar al blanco fronterizo entre la
carretera y el mar
Era América crucificada América hundida que trataba de llegar
a la carretera.

Aquella noche en la playa cruzaste. Tocaste aquellas manos
y las manos se soliviantaron. Empezaron a levantarse y a rechazarte Empezaron a golpear en el mar a sublevar las olas
A devolver al aire al cielo al techo la lluvia que había secado
y tú has tocado Has dado con las manos en el aire
Has dado con las manos en el agua y estás golpeando Golpeando de nuevo en el agua

y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había salido
por su boca
Poe haciendo ruidos con el agua
Poe besando por el alma de la playa.

y América ya no recibía calor. América estaba crucificada y no había conseguido avanzar ni un milímetro tan solo.

Penetraste aún más. Llegaste al pie del agua te transformaste
y querías atraer las cosas. Atraerlas a la carretera y llevarlas a la noche
Inmensa y seca
y había miles y miles de kilómetros y ellos estaban estancados Estaban estampados por la espalda y por el pecho
Estaban estampados en la arena y contra el agua.

y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había salido por su boca.

y era Poe Poe Poe
Poe haciendo ruidos con el agua Poe besando por el alma de la playa.


y América estaba crucificada a la orilla
y no había conseguido avanzar ni un milímetro tan solo Desesperadamente de amaramer mi alma se multiplicaba
y se engendraba buscando canales para salvarse
y no podía ser. Tropezaba contra la carretera y no podía avanzar y volvía formando círculos a incrustarse en los dedos de América.

y Poe estaba americando. Y Poe llevaba un bicho que había
salido por su boca
y era Poe Poe Poe
Poe haciendo ruidos en el agua
Poe besando por el alma de la playa.


Carlos Oroza (Vivero, 1933). La poesía se sale del papel, las palabras abandonan las páginas a medida que son nombradas.
Entre sus títulos destacan Cabalum, (1980), En el norte hay un mar que es más alto que el cielo, La llama prestada (1998) y Un sentimiento ingrávido recorre el ambiente (2006)

martes, 2 de noviembre de 2010

Oda a un ruiseñor de John Keats



IV
¡Lejos, muy lejos! volaré hacia ti,
no en el carro de Baco y sus leopardos,
sino en las invisibles alas de la Poesía
aunque la mente torpe vacile y se demore;
¡ya estoy contigo! Suave es la noche
y tal vez en su trono aparezca la luna
rodeada de mágicas estrellas.
Pero aquí no hay luz,
salvo la que del cielo trae la brisa
Entre tinieblas de verdor y caminos de musgo tortuosos.

Fragmento de Oda a un ruiseñor de John Keats (31 de octubre de 1795, Londres,-23 de febrero de 1821, Roma)
«Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en agua»

IV

Away! away! for I will fly to thee,
Not charioted by Bacchus and his pards,
But on the viewless wings of Poesy,
Though the dull brain perplexes and retards:
Already with thee! tender is the night,
And haply the Queen-Moon is on her throne,
Cluster’d around by all her starry Fays;
But here there is no light,
Save what from heaven is with the breezes blown
Through verdurous glooms and winding mossy ways.

John Keats