
Para que mis pasos y tus pasos...
He recogido el polvo de tus pasos,
y lo he puesto en un cesto de mimbre sobre el agua,
lo he esparcido en el viento,
lo he arrojado en la hoguera,
para que mis pasos y tus pasos se encuentren tras la lluvia,
y llames a mi puerta,
y busques el fuego de mi casa
cuando azote tu rostro el crudo viento del norte.
Elena Soto de Métricas del alma



















4 comentarios:
Precioso poema que avisa el cambio a la estación fría. Se nota que eres del Bierzo, tierra de viento, de castañas y de Pestaña!
Besos.
eñe que eñe, niña o quizás tengo que llamarte Daky?
Qué buen poema!! Me encantó! Leerlo es como sostener una mariposa entre los dedos! Saludos
Muy la evocación de los recuerdos.
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