/ El establo de Pegaso: junio 2009

martes, 30 de junio de 2009

42 segundos, el sueño del último día y la poetisa china Li Qingzhao

Chris Milk y Li Qingzhao

"Last day dream" (El sueño del último día) de Chris Milk es un corto que formó parte del Festival de cine "Sueños de 42 segundos" de Pekín. En un abrir y cerrar de ojos se ven imágenes de diferentes instantes de una vida, que, en ocasiones, se remontan a la primera infancia. Las percepciones sensoriales son tan nítidas que parecen fundirse. Un regalo en forma de flashback, -parece ser el último- que nos hace la vida cuando nos despedimos de ella.
La poesía china, con sus imágenes de instantes, me recuerda esos momentos mínimos de plenitud, que se nos escurren de las manos cuando los estamos viviendo, pero que con el paso del tiempo se vuelven cada vez más preciosos.
Haciendo, algo así como apología de la evocación, voy a unir El sueño del último día de Chris Milk con el poema de Li Qingzhao Arroyo de lavar la seda.


Last Day Dream [HD] from Chris Milk on Vimeo.






El arroyo de lavar la seda

El Festival de Comida fría,
Un tranquilo y pacífico día de primavera.

Del brasero de jade se eleva la voluta de humo
del incienso cuando se apaga.

Y regresan los sueños
a la colina con forma de almohada
que oculta mi pelo con adornos florales.

Las golondrinas de mar no han regresado;
y la gente se divierte
compitiendo con el juego de las hierbas verdes.

Las flores de ciruelo se han marchitado, cuelgan las de los sauces

Al caer el crepúsculo, brillantes gotas de lluvia
humedecen el columpio en el jardín.

Li Qingzhao (1084-1151)


To the Tune of RINSING SILK STREAM

The Cold Food Festival,
a quiet and peaceful spring day.

From the jade burner rises the up-curling smoke
of the dying incense.

Dreams cam back to me as I slumbered
on the hill-shaped pillow which concealed
my hairpins with flowery ornaments.


Sea swallows have not returned;
people amuse themselves with the game
of vying green herbs.

Plum blooms are withered, willows bear catkins;

Twilight falls, light drops of rain
Wet the swing in the garden.


Poemas de Li Qingzhao en inglés y chino

sábado, 27 de junio de 2009

Con el fruto de las acacias de Abydos




Con el fruto de las acacias de Abydos

Quiero que cuelgues del cuello este pergamino.
Lo escribí en la hora propicia y el día señalado,
mezclando polvo de azurita con frutos de las acacias de Abydos.
Para que cuando nombres las serpientes se enlacen en tu cuerpo,
y los escorpiones se inclinen respetuosos a tu paso.
Lo sumergí en el limo del Nilo, lo perfumé con loto,
para que cuando calles tu silencio sea como un pergamino para el aire.
No temas aguijones, colmillos o lenguas viperinas,
no temas a la garra ni a la espada,
no temas a las fauces ni a las rosas,
porque con el fruto de las acacias sagradas y el polvo de azurita
escribí en él la palabra que sólo tú y yo conocemos.

miércoles, 24 de junio de 2009

Aserrín, aserrán: los castaños de San Juan

Uno de los recuerdos mágicos de mi infancia, de esos que me gustaría volver a vivir en los segundos recopilatorios que dicen que tenemos antes de dejar este mundo, es el de caminar en otoño por los sotos de castaños. El olor de la tierra, los colores, el sonido del viento… Me temo que incendios, talas y enfermedades como el chanco van a acabar definitivamente dejando estos parajes en el rincón de la memoria de los que tuvimos la suerte de poderlos disfrutar.



Castaño de Santiago de Peñalba en el Valle del Silencio (Bierzo)


Aserrín, aserrán: los castaños de San Juan

Miles de fuegos purificadores han iluminado esta noche, la más corta del año, toda España. En la comarca de El Bierzo (León), las hogueras de San Juan se alimentan de la tragedia. Están mayoritariamente hechas con los cadáveres de decenas de viejos castaños, muertos por miles debido a dos enfermedades incurables, el chancro y la tinta.


Tomado del blog La crónica verde


El río Oza en Santiago de Peñalba. Uno de mis lugares mágicos.

martes, 23 de junio de 2009

Rituales de fuego y agua para recibir el solsticio

Hogueras, queimadas, plantas mágicas en la noche de San Juan, Sant Joan por estas tierras.

De momento cuelgo el ritual de la queimada del año pasado pero, como hay que sustituir lo viejo por lo nuevo, mañana colgaré el de esta noche. Ya hemos quemado lo viejo y he sustituido el de 2008 por este de 2009 recién horneado. Al final del post transcribo el texto del conxuro en gallego y traducido al castellano para todos los que os animéis con el ritual.



Hogueras mágicas, baños purificadores, hierbas sanadoras o que atraen el amor, objetos con poderes adivinatorios o bailes de celebración; detrás de todos estos ritos una coincidencia; el solsticio de verano. Desde el 21 hasta el 24 de junio el sol permanece como parado en el cielo, es el solsticio estival en el Hemisferio Norte. Los días son los más largos del año, y a partir aqui las horas de luz comienzan a cortarse. Para los pueblos primitivos este día el sol iniciaba su ciclo decreciente que concluiría en el solsticio de invierno con la celebración de la navidad.
Las civilizaciones antiguasregidas por el ritmo de las estaciones, y los equinoccios y solsticios marcaban sus celebraciones religiosas. Para los griegos eran sinónimo de puertas; al de verano se le denominaba la puerta de los hombres y al de invierno la de los dioses. Etimológicamente el nombre de Juan se relaciona con la palabra latina Janua (puerta) y no deja de ser curioso que en el santoral cristiano los dos santos de nombre Juan, el Bautista y el Evangelista, se celebren en fechas cercanas a los solsticios.
En la antigua Grecia este día se dedicaba al dios Apolo. Se encendían grandes hogueras purificadoras y los romanos dedicaron esta fiesta a la diosa de la guerra Minerva. Tenían la costumbre de saltar tres veces sobre las llamas. Ya en esta época se atribuían propiedades medicinales a las hierbas recogidas en estos días.
Con el paso del tiempo esta fiesta se fue cristianizando, pero la mayoría de su rituales arrancan de tradiciones muy antiguas, como la costumbre mediterránea de sacar a la plaza las pertenencias viejas y prenderles fuego. En algunos lugares se añadía hierbas aromáticas a la pira, para que atrajeran salud y prosperidad; la costumbre de saltarla tres veces para tener un buen año o guardar las cenizas del fuego para curar las enfermedades de la piel.

Una de las tradiciones más curiosas celebradas durante esta noche de San Juan es la que se celebra en s'Hort des Correu, en Manacor, donde hay un Sauce Mimbrero de propiedades curativas al que acuden desde diferentes lugares de Mallorca. A este árbol se le atribuye el poder de curar las hernias de los niños menores de 14 años. Así antes del amanecer se frota el vientre de la persona afectada con la savia del mimbrero y se pasa entre las ramas. Curiosamente, existen numerosos ritos sanadores relacionados con la curación de la hernia en diferentes lugares de la península. Así en Aragón y Cataluña la costumbre es pasar a los afectados por la hendidura de un roble, en lo que se conoce como el paso del herniado.
Otra tradición muy arraigada durante la noche de San Juan es la del poder de las hierbas, utilizadas para todos los fines, desde el amor a la protección, pasando por la prosperidad, la salud o la belleza. En muchos lugares se recogen diferentes hierbas la víspera y se dejan en agua toda la noche al descubierto para que tomen el rocio. Este agua adquiere, entonces, propiedades mágicas, curativas y cosméticas, y pueden también curar envidias. En otros lugares se adornan de puertas, ventanas y fuentes para atraer el amor, la riqueza o la protección. También está extendida la costumbre de quemarlas y dependiendo de las zonas se emplean unas u otras.
En Galicia se prepara un manojo de plantas silvestres. Nunca me ha quedado muy claro las que son porque hablan de nueve y al final acaban siendo trece o catorce (Artemisa, bieiteiro, espadaña, fiuncho, helechos, hierba de Santa María, malvarrosa, malvavisco, orégano, trovisco, verbena, rosas silvestres, que se maceran en agua, puesta al rocío de la Noche de San Juan y luego hay que lavarse con ella al despertar el día 24, para protegerse de cualquier mal.

En Mallorca se cuenta que esta noche aparece la hierba de los ojos, que se ilumina con una luz especial y tiene el poder de curar la ceguera.
Otro simbolismo es el del agua, el baño purificador, en el mar, los ríos, las fuentes o las batallas de agua por las calles. En este sentido existen diversas tradiciones por toda la geografía española que atribuyen a las aguas poderes de todo tipo : sanación, prosperidad, belleza o la fertilidad.

Conxuro de la queimada en la noche de San Juan

Mouchos, coruxas, sapos e bruxas.
Demos, trasgos e dianhos,
espritos das nevoadas veigas.
Corvos, pintigas e meigas,
feitizos das mencinheiras.
Pobres canhotas furadas,
fogar dos vermes e alimanhas.
Lume das Santas Companhas,
mal de ollo, negros meigallos,
cheiro dos mortos, tronos e raios.
Oubeo do can, pregon da morte,
foucinho do satiro e pe do coello.
Pecadora lingua da mala muller
Casada cun home vello.
Averno de Satan e Belcebu,
lume dos cadavres ardentes,
corpos mutilados dos indecentes,
peidos dos infernales cus,
muxido da mar embravescida.
Barriga inutil da muller solteira,
falar dos gatos que andan a xaneira,
guedella porca de cabra mal parida.
Con este fol levantarei
as chamas deste lume
que asemella ao do inferno,
e fuxiran as bruxas acabalo das suas escobas,
indose bañar na praia das areas gordas.
¡Oide, oide! os ruxidos
que dan as que non poden
deixar de queimarse no agoardente
quedando asi purificadas.
E cando este brebaxe baixe po las nosas gorxas,
quedaremos libres dos males
da nosa ialma
e de todo embruxamento.

Forzas do ar, terra, mar e lume,
a vos fago esta chamada:
si e verdade que tendes mais poder que a humana xente,
eiqui e agora, facede cos espritos
dos amigos que estan fora,
participen con nos desta queimada.

Versión en español

Buhos, lechuzas, sapos y brujas,
demonios, trasgos y diablos,
espíritus de las nevadas vegas.
Cuervos, salamandras y meigas,
hechizos de las curanderas.
Podridas cañas agujereadas,
hogar de gusanos y de alimañas.
lumbre de las Santa Compaña,
mal de ojo, negros hechizos,
olor de los muertos, truenos y rayos.
Aullido del perro, anuncio de la muerte;
hocico del sátiro y pie del conejo.
Pecadora lengua de la mala mujer casada con un hombre viejo.
Averno de Satán y Belcebú, fuego de los cadáveres ardientes,
cuerpos mutilados de los indecentes
pedos de los infernales culos,
mugido de la mar embravecida.
Barriga inútil de la mujer soltera,
maullar de los gatos en celo,
guedeja sucia de cabra mal parida.
Con este cazo levantaré las llamas de este fuego
que se asemeja al del infierno,
y huirán las brujas a caballo de sus escobas,
yéndose a bañar a la playa de las arenas gordas.
¡Oíd, oíd! los rugidos que dan las que no pueden dejar de quemarse en el aguardiente
quedando así purificadas.
Y cuando este brebaje baje por nuestras gargantas,
quedaremos libres de los males de nuestra alma y de todo embrujamiento.
Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego,
a vosotros hago esta llamada:
si es verdad que tenéis más poder que la humana gente,
aquí y ahora, haced que los espíritus de los amigos que están fuera,
participen con nosotros de esta queimada.

domingo, 21 de junio de 2009

Ernesto Cardenal



retrato de Margaret Randall


He leido en la web del Festival Internacional de Poesía de Medellín el poema inédito Elegía a Cristina Downing de Ernesto Cardenal.

Elegía a Cristina Downing

Cristina prima de mi mamá
era quinceañera entonces
delgadita de cintura
canillas flacas recuerdo
y yo tenía siete años
era la era
de Doña Carmela Noguera
escribió Joaquín Pasos
(Doña Carmela la
de veladas de escuela
donde colegiala
se lució Cristina)
y era la era de Greta Garbo
Lindbergh Baby Ruth Chaplin
novia de los poetas vanguardistas
no siguió siendo quinceañera
ni yo niño tampoco
los últimos años
entre cuatro paredes
no recordaba nada
ni siquiera quién era

Baby Ruth el de los jonrones
era cuando yo era niño
tal vez no sabés quién es
hace mucho que murió
La Dickinson decía:
si ya no estoy viva
al de corbata roja
dale por mí una miga
murió Merton
morirán las estrellas sin calor
frías como el alrededor de ellas
y Eliot: “todos caen en lo negro”
Los hoyos negros también desaparecen
En mi taller de poesía
de niños con cáncer
un niño escribió
de niños deshauciados
esperando su turno
Todos en el cosmos
esperamos turno

Huérfanos en el mundo mecanicista
a merced del accidente y el azar
el Ford al que subo
puede ser el de la muerte
¿Qué es la vida
hecha de partículas
partículas elementales
que no están vivas?
“el mundo es como es”
decimos todos
la mecánica cuántica ha comprobado
que no es como es
o no trabajarían las computadoras
Igual que envejecemos
deberíamos desenvejecer
no hay simetría
esta asimetría del tiempo
¿de dónde vino?
¿de dónde venimos nosotros
hijos del tiempo
en medio de belleza perecedera
ansiando belleza perdurable?

Si hay Dios somos inmortales
y si no hay no somos
no hay de otra
no hay otra alternativa
que ser eterno
o eternamente no ser
o eternidad o nada no hay otra cosa
sólo el tiempito que estuvimos vivos
tan sólo esos días ya pasados
y no habrá nunca jamás nada más
más nada por siempre jamás
no ser por toda la eternidad

Un día la conciencia
se volvió a sí misma
conciencia de sí
y desgraciadamente
de su muerte
Único animal que sabe que va a morir
Tuvo que haber conciencia
que conociera el universo
Y al conocer el universo
conoció que moríamos
La aparición de la conciencia
fue otra existencia biológica
El no sólo conocer sino conocerse
no sólo saber sino saber que sabe
La certeza de la muerte
como fruto de ese avance
Los animales conocen
pero no a sí mismos
conocerse a uno mismo
fue conocer que morimos
La conciencia un peligro para la especie
Poder sobrevivir la certeza de la muerte
y a pesar de ella no habernos extinguido

Cazador-recolector
en la selva negra
sin médicos
el menor malestar
aterrorizaba
y entre leones
indefenso y desnudo
una comida ambulante
cortaba las frutillas
mirando a todos lados
temeroso de la muerte
mirando las bellas estrellas
sin entenderlas
¿qué serán ellas?
Cazadores-recolectores
concientes de ser concientes
concientes de la muerte
moría el ciervo herido
y el matador sabía
que él también moriría

Allá arriba entre las ramas
no había muerte
el mono está en el presente
intensamente
sin nada de pasado
ni de futuro
Ni hay muerte para los niños
¡quién fuera niño siempre!
cuando yo tenía cuatro años
maté un chocoyo con un coco
y di gritos por lo que hice
(así supe de la muerte)

En la selva negra
donde todo puede pasar
la muerte es la única
certeza que tenemos
Desde que hay humanidad ha habido
religiones
¿supersticiones si querés?
o es que tal vez
fue fe
Así no nos extinguimos
sabiendo que moríamos

Hay Dios o el universo es absurdo
Y si no hay morimos para siempre
En este sentido sería la trascendencia
una adaptación de la evolución en la mente
o mecanismo de defensa de nuestra especie
ante el efecto paralizante de la conciencia
de la muerte
Así sobrevivimos
Religiones o supersticiones
siempre fue fe
en la inmortalidad

Llegará un día
en que no habrá astronomía
y el cielo estará vacío
las galaxias se separan
y van quedando solas
sin ninguna otra a la vista
y en cada galaxia aislada
las estrellas apagándose
y cuando se apague la última
todo será tinieblas
(esto no es ciencia-ficción)
Si así es la cosa Cristina Downing
en este cosmos no hay salvación
Salvo
un prodigio biológico
-la Encarnación-
Una evolución biológica
que acabe en Dios

Somos un solo Cuerpo
el de uno resucitado
de entre los muertos
La humanidad es una
orgánicamente una
si resucita uno
resucitan todos
“Si no ha resucitado estamos jodidos”
1 Corintios 15, 17

La evolución tiene dirección
que es la unión del universo:
el Amor de una humanidad sin soledad
incompatible con la muerte total
Todo determinado y por eso se dice:
“Para que se cumplan las Escrituras”
No fue profetizado porque sucedería
sino sucede porque fue profetizado
Resucitan todos
los que son uno
en un pasado futuro presente
Cristina Downing
¡P r e s e n t e!
O será tal vez como nacer otra vez:
una vida nueva en un nuevo universo

Las Escrituras dicen
tenía que morir
para resucitar

sábado, 20 de junio de 2009

Olga Orozco

" Con el sol en Piscis y ascendente en Acuario, y un horóscopo de estratega en derrota y enamorada trágica, nací en Toay (La Pampa), y salí sollozando al encuentro de temibles cuadraturas y ansiadas conjunciones que aún ignoraba. Toay es un lugar de médanos andariegos, de cardos errantes, de mendigas con collares de abalorios, de profetas viajeros y casas que desatan sus amarras y se dejan llevar, a la deriva, por el viento alucinado. Al atardecer, cualquier piedra, cualquier pequeño hueso, toma en las planicies un relieve insensato. Las estaciones son excesivas, y las sequías y las heladas también. Cuando llueve, la arena envuelve las gotas con una avidez de pordiosera y las sepulta sin exponerlas a ninguna curiosidad, a ninguna intemperie. Los arqueólogos encontrarán allí las huellas de esas viejas tormentas y un cementerio de pájaros que abandoné".
Fragmento de “Anotaciones para una autobiografía” de Relámpagos de lo invisible


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Entre perro y lobo

" Me clausuran en mí.
Me dividen en dos.
Me engendran cada día en la paciencia
y en un negro organismo que ruge como el mar.
Me recortan después con las tijeras de la pesadilla
y caigo en este mundo con media sangre vuelta a cada
lado:
una cara labrada desde el fondo por los colmillos de la
furia a solas,
y otra que se disuelve entre la niebla de las grandes
manadas.
No consigo saber quién es el amo aquí.
Cambio bajo mi piel de perro a lobo.
Yo decreto la peste y atravieso con mis flancos en llamas
las planicies del porvenir y del pasado;
yo me tiendo a roer los huesecitos de tantos sueños
muertos entre celestes pastizales.
Mi reino está en mi sombra y va conmigo dondequiera
que vaya,
o se desploma en ruinas con las puertas abiertas a la
invasión del enemigo.
Cada noche desgarro a dentelladas todo lazo ceñido al
corazón,
y cada amanecer me encuentra con mi jaula de obediencia
en el lomo.
Si devoro a mi dios uso su rostro debajo de mi máscara,
y sin embargo sólo bebo en el abrevadero de los
hombres un aterciopelado veneno de piedad que raspa
en las entrañas.
He labrado el torneo en las dos tramas de la tapicería:
he ganado mi cetro de bestia en la intemperie,
y he otorgado también jirones de mansedumbre por trofeo.
Pero ¿quién vence en mí?
¿Quién defiende de mi bastión solitario en el desierto, la
sábana del sueño?
¿Y quién roe mis labios, despacito y a oscuras, desde
mis propios dientes?

De los juegos peligrosos

El sello personal

Estos son mis dos pies, mi error de nacimiento,
mi condena visible a volver a caer una vez más bajo las implacables ruedas del zodíaco,
si no logran volar.
No son bases del templo ni piedras del hogar.
Apenas si dos pies, anfibios, enigmáticos,
remotos como dos serafines mutilados por la desgarradura del camino.
Son mis pies para el paso,
paso a paso sobre todos los muertos,
remontando la muerte con punta y con talón,
cautivos en la jaula de esta noche que debo atravesar y corre junto a mí.
Pies sobre brasas, pies sobre cuchillos,
marcados por el hierro de los diez mandamientos:
dos mártires anónimos tenaces en partir,
dispuestos a golpear en las cerradas puertas del planeta
y a dejar su señal de polvo y obediencia como una huella más,
apenas descifrable entre los remolinos que barren el umbral.
Pies dueños de la tierra,
pies de horizonte que huye,
pulidos como joyas al aliento del sol y al roce del guijarro:
dos pródigos radiantes royendo mi porvenir en los huesos del presente,
dispersando al pasar los rastros de ese reino prometido
que cambia de lugar y se escurre debajo de la hierba a medida que avanzo.
¡Qué instrumentos inaptos para salir y para entrar!
Y ninguna evidencia, ningún sello de predestinación bajo mis pies,
después de tantos viajes a la misma frontera.
Nada más que este abismo entre los dos,
esta ausencia inminente que me arrebata siempre hacia delante,
y este soplo de encuentro y desencuentro sobre cada pisada.
¡Condición prodigiosa y miserable!
He caído en la trampa de estos pies
como un rehén del cielo o del infierno que se interroga en vano por su especie,
que no entiende ni sus huesos ni su piel,
ni esta perseverancia de coleóptero solo,
ni este tam-tam con que se le convoca a un eterno retorno.
¿Y adónde va este ser inmenso, legendario, increíble,
que despliega su vivo laberinto como una pesadilla,
aquí, todavía de pie,
sobre dos fugitivos delirios de la espuma, debajo del diluvio?

Olga Orozco (17 de marzo de 1920, 15 agosto de 1999)

viernes, 19 de junio de 2009

Tres poemas de Jorge Eduardo Eielson




Ceremonia solitaria alrededor de un tintero

Todo el mundo huye de mi corazón
Porque parece un cocodrilo. Todo el mundo dice
Que no soy un hombre sino un árbol derribado. Nadie sabe
Que entre mis ojos de niño y mi pecho cansado
Hay solamente musgo, llanto, flores indecibles,
Versos que parecen de oro puro
Y no son sino fragmentos de una estrella de papel.
No es culpa mía si estoy hecho de cristales amargos,
De irremediable ceniza y líquidos ardientes
Que se disputan mi ternura y sin cesar empujan
Dolorosas poleas, émbolos y ruedas escarlata.
Soy solamente un puñado de tierra que tropieza,
Un insolente juguete de cabellos negros
Y dientes amarillos. No es culpa mía
Si no parezco de carne y hueso, si bajo mi sombrero
Y mi pantalón gastado palpita un cielo puro,
Si todo el mundo dice que no amo a la gente
Porque me pongo una corbata y observo el firmamento,
O porque estoy hecho de sustancias aciagas,
De sonrientes materias que sollozan y sollozan
Y sollozantes materias que sonríen y sonríen.
Soy solamente un animal que escribe y se enamora,
Un laberinto de células y ácidos azules,
Una torre de palabras que nunca llega al cielo
Porque no toca ni se apoya en los luceros,
Sino en mi pobre corazón siempre en tinieblas,
Siempre en el fondo de un tintero,
Como si fuera un cocodrilo.


Ceremonia solitaria bajo la luz de la luna

La masturbación es un caballo blanco
Galopando entre el jardín
Y el baño de mi casa
La masturbación se aprende
Mirando y mirando la luna
Abriendo y cerrando puertas
Sin darse cuenta que la entrada y la salida
Nunca han existido
Jugando con la desesperación
Y el terciopelo negro
Mordiendo y arañando el firmamento
Levantando torres de palabras
O dirigiendo el pequeño pene oscuro
Posiblemente hacia el alba
O hacia una esfera de mármol tibio y mojado
O en el peor de los casos
Hacia una hoja de papel como ésta
Pero escribiendo tan sólo la palabra
Luna
En una esquina
Pero sobre todo
Haciendo espuma de la noche a la mañana
Incluidos sábado y domingo.

De Ceremonia solitaria, 1964


Guardo de Lima una botella

Llena de lluvia
Y un puñado de arena
En el pañuelo. A veces recuerdo
La luz de su nublado cielo
Y la acaricio
Como se acaricia una perla
En el bolsillo.

Pretextos, 2000.

Jorge Eduardo Eielson (Lima 1924, Milán 2006)

jueves, 18 de junio de 2009

La palabra itinerante

A través de Rosina, supongo que el origen es Mar, me llegan noticias de "La palabra itinerante", un colectivo de escritores y creadores artísticos, junto con el manifiesto: Usted también puede ser poeta en resistencia.
De momento, lo transcribo y buscaré más información.


USTED TAMBIÉN PUEDE SER POETA EN RESISTENCIA.
ALGUNOS CONSEJOS ÚTILES SI ÉSTE ES SU OBJETIVO

1.
Vive y cuéntalo. Vive y busca la verdadera vida. En cualquier momento uno puede morirse: más vale aprovechar este tiempo para aprender, hacer cosas buenas y ayudar a vivir a los demás.
2.
Libera tus deseos y pregúntate por la verdad. Quiere mucho a quienes se lo merecen (acciona tus emociones) y con quienes no se lo merecen no te ofusques. A esa gente, como decía Rousseau, mejor huirles que odiarles. Aunque, si fuera preciso, no descartes odiarles.
3.
Un poema lo es si se parece a la vida. Un poema lo es en tanto es puente, río navegable, hoguera en noche fría. Accionar un poema es modelar sus alas, enseñarle a volar, señalar su dirección. Tu exigencia es mejorar día a día en lo que haces.
4.
Ama tu creación, que es tu texto (palabras, música, gestos...). Ámalo y considéralo sagrado. Llénalo de vida, aunque a veces parezcamos imbéciles buscando un adjetivo, a cuatro patas, a las cinco de la mañana. Trabaja tu texto hasta que puedas mirarle a los ojos y decirle: LEVÁNTATE Y ANDA; y se levante y ande. Después despídete de él. Tu criatura, frágil y quebradiza, ya no es tuya. Ahora es de los ojos, los oídos y los corazones agradecidos que te ven, te escuchan y se ocupan de ella. Ellos - los que están ahí- van a hacerla crecer.
5.
Respeta a quienes están ahí y escuchan. No es que siempre tengan razón, pero habrás de admitir que si la cosa no funciona, no será siempre culpa suya.Respeta también a quien no te escucha: en la vida hay muchas cosas –y tú eres el primero en reconocerlo– más interesantes y divertidas que hacer (muchos temas de los que hablar, muchos cuerpos que acariciar...) antes que estar escuchando a un o a una poeta en resistencia.
6.
Nadie está solo. Tampoco tú. Somos más de lo que parece, y en todas partes.Las llamas se propagan silenciosamente: EL INCENDIO PROSIGUE POR LOS MÁRGENES. Colectiviza, comparte, busca compañías en el viaje –siempre son pocas– y déjate encontrar por ellas. Participa en redes en resistencia, o créalas. A solas no se hace nada, a solas somos aburridos y nos aburrimos, a solas no se puede cambiar nada. Tu proyecto, o es comunitario y colectivo, o son simplemente tus pamplinas: poesía de confesionario.
Tu voz, o aspira a incluir a muchas voces, o es soliloquio de farero.
7.
Tu misión es inventar una comunicación transformadora. Es un trabajo emocional. Tu tarea es revelar (es decir, expresar lo que hondamente ya se sabe, pero es velado entre falacias, simulacros y silencios), señalar que el emperador está desnudo, que su traje es mentira, y que esa mentira está sostenida por violencias y explotaciones. Tu tarea es denunciar la herida y meter la mano en su sangre. Negar, resistir. No quieras entretener: ese trabajo es el suyo, de eso ya se encargan ellos. Nosotros estamos aquí para intentar decir y practicar verdades. Nadie dijo que fuera fácil. No temas ser trágico o pesimista: dijo Gramsci una vez, y para siempre, que hay que ser pesimista por la inteligencia y optimista por la voluntad.
8.
Tu objetivo es hacer estallar revoluciones (para tod@s todo, para nosotr@s nada..., etc.). Si tu objetivo es lograr fama y dinero, pasa al apartado nueve: el poeta en resistencia y el dinero. REVOLUCIÓNATE. Lo mejor es empezar por ti mismo: tú también eres una víctima de la invasión de los ultracuerpos, tú también eres en gran parte Ley, un vaquero disparando contra los sioux... Así que: ¡cuidado! REVOLUCIÓNATE. No te duermas en los laureles. Ve contra ti hasta no tomarte en absoluto en serio: haz el amor y no la guerra, haz el humor y no la guerra... Procura ser mejor persona, en definitiva, y luego trata de contar lo jodido que es eso, lo difícil, lo terriblemente jodido que es eso. Eso ayuda mucho.
9.
EL POETA EN RESISTENCIA Y EL DINERO. El dinero es una mierda. El
dinero lo pudre casi todo. Ten cuidado con él. Defiéndete de su amenaza. Pero hasta que tu casero no te acepte un poema como pago del alquiler, procura conseguir el suficiente para ir tirando.
10.
EL POETA EN RESISTENCIA Y SU CONVIVENCIA CON LO
INSTITUCIONAL. El método más adecuado es probablemente el de la guerrilla: incursiones rápidas en territorio hostil para cumplir los objetivos y regresar a terreno seguro. Como decía un músico de jazz: llega, toca y lárgate. Usa el Espectáculo, trata de inyectar vida y negaciones en el simulacro que le es propio; no te pringues ni te instales en su lógica; diviértete. Intenta no reproducir la lógica del terreno hostil: tú estás en él de paso. Y sobre todo realiza tu tarea de manera descarnada y honesta. Eso siempre. Eso innegociable. Tu territorio es la calle, tu lenguaje el común, el que necesitas para respirar. Mantente alerta ante las jergas y lenguajes falsificadores de la Dominación, el idioma del agente comercial. Busca y encuentra lugares y ocasiones para maniobrar. Multiplica los frentes, las posibilidades. Comparte o crea espacios y tiempos diferentes, ajenos o periféricos a la Dominación. Recupera lo que creemos/creen que nos han arrebatado. No te dejes atrapar. Hazles un lío. Juega a lo escurridizo, lo ambiguo y lo esquivo. Confúndeles. Cambia tus nombres constantemente. Niega cualquier definición que pueda reducir, calificar, integrar o institucionalizar tu trabajo. Lezama Lima: Definir es cenizar. Huye de la máscara, del personaje. Escápate del papel que quieren adjudicarte, que sólo ellos han decidido.
11.
11.a. EL POETA EN RESISTENCIA Y EL TRABAJO. El trabajo es lo peor que hay en el mundo: no creemos que hagan falta pruebas. Entendiendo el trabajo como trabajo para el enemigo (aquel que promueve, desarrolla e impone el Estado-Capital para su propia constante reproducción) lo ideal es que el poeta en resistencia se mantenga en lo posible lejos de él (por otra parte, esto debe extenderse a todo ser humano que se resista a la sostenida expropiación y esclavización de su vida). En cualquier caso, conocer/padecer eventualmente las inclemencias y calabozos propios de la explotación del hombre por el hombre no debe ser motivo para que te fustigues. Por el contrario, aprovecha tu experiencia para aprender: el veneno del Capital aplicado en pequeñas dosis despierta y aviva la conciencia. Todas las vivencias –las de la celebración y las de la derrota- son materia de creación.
Para justificar tu objetivo y tus prácticas de no-trabajo no caigas en la trampa que el Sistema nos tiende: nunca sacralices la figura del artista. Tú, poeta en resistencia, no eres más que nadie, y no te ampara inspiración divina alguna que te convierta en un ser privilegiado y especial. Tú estás en esto como podrías estar en la vendimia francesa, en el bufé de tu padre o cogiendo tagarninas. Por suerte, y con curro, estás ahí. Vale. Como el carpintero hace su mesa o el panadero hace su pan. Así de simple.
11.b. LA COSA ESTÁ MUY CHUNGA. Pues sí: la cosa está muy chunga. Pero peor están los albañiles, los taxistas, los presos, los bombardeados y los muertos. Demasiado que estamos vivos. No importa perder todas las batallas si al final ganamos la guerra, dijo Bob Dylan. Y cada vez que hay auténtica poesía, comunicación verdadera, acción transformadora, hay victoria: vencemos a la muerte. Recuérdalo siempre: estamos en derrota, no en doma (Claudio Rodríguez).
12.
Al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos a las espléndidas ciudades (Rimbaud).
13.
Nunca te fíes de los consejos de un poeta de en resistencia.

martes, 16 de junio de 2009

Al guardian de estrellas, al guardian del oso

Al guardian de estrellas, al guardian del oso, por un año de cuidados desde la constelación de Boyero

Arcturus (Arturo) en griego "el guardián del oso", la estrella más brillante de la constelación de Boyero, llamada así por su proximidad a la Osa Mayor y a la Osa Menor. En el antiguo Egipto era conocida como Smat, "el que reina", y uno de sus nombres en árabe es Al-Harith as-Sama "el que guarda los cielos”



A Dieguín, para que continúe guardándonos a todas las osas/osos que merodeamos mirando la bóveda celeste.

domingo, 14 de junio de 2009

Memorial de agravios de Mercedes Roffé

Memorial de agravios. O de las cosas que han pasado en esta tierra.



Hierro, oro, uranio y plomo, acrílico de Virginia Patrone


Vio a Cristo amamantando a los perros. Vio un hueco en el lugar del corazón. Vio una parva de heno, una oreja de Dumbo, una cola de buey, un grano de sal gruesa, un hangar, un telescopio. Vio una batalla de ángeles y demonios en el fondo de la alberca. Y luego fue la lluvia, la lluvia. Enconada. Filosa. Intermitente. Las uñas de la Impaciencia tamborileando en la ventana. Los dientes de las horas farfullando el rosario del tedio.


La metáfora ha muerto.
Nada se parece a nada.
La más mínima fracción de cada átomo absorbida en la tarea de cumplir su ínfimo mandamiento. Sostenerse en el ser, cada mañana, no importa qué. La anatomía exhausta del ciprés... La terquedad crispada de los pinos... El blanco inocuo del hielo en el dintel.
El orín del perro del vecino traza un surco en la nieve. Minúsculo. No menos
que todo lo demás. No menos
que esta arrebatada voluntad, la inanidad segura de este intento.


Tanteos en la mar violenta. Agitación. Un cierto envolvimiento de remolino o torrente. Depende de la dirección. Depende de si se podría siquiera hablar de dirección o de mejor deshacerse. ¿Indulgencia? ¿por qué no? Al menos insistir. Un acto de presencia, como tantos (tanteos en la mar). ¿Recuerdas? Un poco de historia. La arena, la guerra, la India... ¿oh, la mujer! El siglo, con atajos. No olvidemos que desde los hombros de los Padres...
En cuanto a las mareas: toma tu baldecito de lata y aspira hondo. Húndelo hasta el final. (Al principio, la boca te dará en la muñeca. No importa, sigue. Húndelo más. Como si enjuagaras las sábanas de tu ama la Desdicha. ¿O acaso algo ha cambiado?) Tira con fuerza. Ya está. Mira si no es tu cara. Y ahora no brinques o te perderás. No hables o te perderás. No atiendas al bramar de la tierra o te perderás. Es cuestión de ausentarse. Se trata
de fundar un vacío.


Cada vez más ceñido el horizonte. Y cada vez más amplio. Difusión. Diferencia. Como se dice, una proyección diferida (una toma de mando, un EVENTO, un juego...) Una hora que no es. Que fue y se verifica, se simula y acepta, como un rito. Una repetición / terapéutica. Monumentos. Memorias. Construcciones. Historia o mito original. Puesta en escena de un ayer que explica, da a entender, funda, da razón (de ser) a un presente más o menos fallido, imperturbable.


La escena tan temida --finalmente-- está teniendo lugar. Allí, siempre, del otro lado. No hay justicia poética. ¿Quién narra, si la hay? ¿O era éste el deseo? La expectativa ¿de qué audiencia? El soñador que sueña la pesadilla ¿qué se desea? Si toda la Comedia es sólo el andamiaje del carro de Beatrice, si el imperio de Adriano no es más que la medida del solipsismo suicida de un esclavo ¿será el desasosiego la vara que mide la liberación? ¿el sueño la medida de la luz que se hace al despertar? Descubrir que aquello que en la trama era el lugar de la sospecha, no era más que el recurso --el más flagrante-- puesto allí para ocultar el resto del absurdo.
La escena tan temida sigue teniendo lugar. Irremisiblemente.
Tener miedo y saber, soñar y despertar no son actos puntuales.


Visión prismática, dividida, dispersa. Un no sostenerse en el lugar sino rodearlo y rodear el vacío que se deja.
Observación: un mantener viva la llama de una pura fe sin credo ni culto ni reliquia. Un mantenerse viva en la fe --un vacío.
Asíndeton. Aposición. La gramática como una anatomía. Teórica desnudez.


Estática. Una vibración o interferencia. Repetir. Repetir --el temor o el coraje. Lo que se sabe impronunciable, a no ser por la mirada. Un murmullo insistente, local, distinto, bien-perfilado. Una (im)posibilidad extenuante y extenuada. La gota horada la piedra, o la piedra el charco.

Alguien pinta un biombo con pájaros verdes, azules, crisantemos.
Alguien --otra, otro-- transita el camino de la felicidad.

Mercedes Roffé Memorial de agravios. O de las cosas que han pasado en esta tierra.
Tomado de la biblioteca Zapatos Rojos


Elefante de Virginia Patrone

sábado, 13 de junio de 2009

Dos poemas de Serguei Esenin



Saldo la deuda colgando en el Establo al colgado

Cuando abrí el blog debiera de haber comenzado con un poema de Sergei Esenin -uno de los habituales del café Establo de Pegaso- que da nombre a este lugar. Un año y ... después saldo la deuda.

Confesión de un golfo

No todos saben cantar,
No todos saben ser manzana
Y caer a los pies de otro.
Esta es la suprema
Confesión de un granuja.

Ando intencionalmente despeinado,
Con la cabeza como una lámpara a petróleo.
Me gusta alumbrar en las tinieblas
El otoño sin hojas de vuestros espíritus.
Me gusta que las piedras de los insultos
Caigan sobre mí como granizo vomitado por la tormenta.
Entonces es cuando aprieto con más fuerza
El globo oscilante de mi cabezota.

Con qué nitidez recuerdo entonces
La laguna cubierta de hierba y la voz ronca del aliso
Y que en algún lugar viven mi padre y mi madre.
Mis versos les importan un comino,
Pero me quieren como a un campo, como a la carne de su carne,
Como a la buena lluvia que en primavera ayuda a salir a los brotes.
Ellos les clavarían a ustedes sus horquetas
Cada vez que me lanzan una injuria.

¡Pobres, pobres campesinos!
Seguramente están viejos y feos
Y siguen temiendo a Dios y a los espíritus del pantano.
¡Si sólo pudieran comprender
Que su hijo
Es el mejor poeta de Rusia!
¿Acaso sus corazones no temían por él
Cuando se mojaba los pies en los charcos del otoño?
Ahora anda de sombrero de copa
Y con zapatos de charol.

Pero con el mismo espíritu juguetón de antes.
De aldeano travieso.
Desde lejos saluda con una gran reverencia
Alas vacas pintadas en los letreros de las carnicerías.
Y cuando se cruza con los coches de la plaza,
El olor del estiércol lo remonta a los campos de su tierra
Y está dispuesto a sostener en el aire la cola de cada caballo
Como si fuese la cola de un traje de novia.

Amo mi tierra.
¿La amo con locura!
Aunque sobre ella caiga toda la tristeza y el moho de los sauces.
Gozo con los hocicos inmundos de los cerdos
Y con las notas estridentes de los sapos en el silencio nocturno.
Estoy enfermo de los recuerdos de infancia,
Sueño con la niebla y con la humedad de las tardes de abril,
Cuando nuestro arce se puso en cuclillas
Para calentarse los huesos en la hoguera del crepúsculo.
¡Trepando de rama en rama,
Cuántos huevos no robé de los nidos de las cornejas!
¿Seguirá siendo el mismo de antes, con su copa verde?
¿Tendrá todavía la corteza tan dura?

¿Y tú, mi querido perro fiel
Overo?
La vejez te ha puesto gruñón y ciego
Y vas de un lado a otro del patio arrastrando tu cola caída.
Tu nariz no distingue ya el establo de la casa.
Cuánto no significan para mí nuestras pillerías de antaño
Cuando le robaba pan a mi madre
Y lo comíamos entre los dos, mordiéndolo por turno
Sin sentir repugnancia.

Soy siempre el mismo,
Mi corazón es siempre el mismo.
Los ojos florecen en el rostro como los azulíes en el trigo.
Y yo, extiendo las esteras doradas de mis versos
Quiero decirles a ustedes
Mis palabras más tiernas.

¡Buenas noches a todos!
¡Buenas noches!
Rozando por última vez la hierba del crepúsculo
Ha enmudecido la guadaña de la aurora.
Y siento unas ganas locas
De mear a la luna desde la ventana.
¡Luz azul, en este azul profundo
Ni siquiera la muerte me importa!
¡Que importa que yo parezca un cínico
Con un farol colgando del trasero!
Viejo, buen y supercabalgado Pegaso,
¿Qué falta me hace a mí tu trote blandengue?
Yo he venido como un severo maestro
A cantar y a ensalzar a las ratas.
Como agosto, vierte
Mi cabeza el vino espumoso de mis cabellos.

Yo quiero ser ese amarillo
Que nos lleva al país que navegamos.

**************************

Arde, estrella mía, no caigas.
Derrama tus rayos fríos.
Tras la muralla del cementerio
ya no late ningún corazón.
Luces con el agosto y el centeno
y llenas la quietud de los campos
con el temblor sollozante
de las grullas que aún no partieron.
Me alcanza viniendo de lejos,
quizá del bosque o del cerro,
otra vez aquella canción
de mi país, y de mi casa natal.
Y el otoño dorado
reduciendo la savia de los abedules
llora sus hojas sobre la arena
por todos los seres que amé.
Lo sé. lo sé. Dentro de poco,
ni por mi culpa ni por la ajena
tendré que tenderme también
detrás de la negra muralla.
Se apagará la llama cariñosa
y se convertirá en polvo el corazón.
Los amigos pondrán una piedra gris
con una alegre inscripción.
Mas yo, pensando en la triste muerte
así la compondría para mí:
"Amó a su patria y a su suelo
como un borracho a su taberna".

Serguei Esenin(1895-1925)

Una tarde antes de la Navidad de 1925 Esenin se aloja sombrío en el Hotel Angleterre de Leningrado. Durante tres días yace en su cuarto, sumido en estado de ebriedad. En un acceso de locura termina por ahorcarse a los 30 años en su habitación. Como testamento dejó escrito con su propia sangre un poema que termina diciendo:

Hasta pronto, amigo mío, sin gestos ni palabras,
no te entristezcas ni frunzas el ceño.
En esta vida el morir no es nuevo
y el vivir, por supuesto, no lo es.

Para los afortunados que sepan ruso esta web

miércoles, 10 de junio de 2009

Messier 104, conocida como la galaxia del Sombrero, los Sombreros de tres al cuarto de Mayte Bayón y dos poemas

Tocados de la Galaxia Messier 104



Messier 104, a unos 28 millones de años luz,
esconde un arcón de materia oscura en la chistera.
Arrastrados por el viento todos los tocados del mundo,
viajan en dirección a la constelación de Virgo
y caen en el núcleo de la Messier 104
se desintegran, mezclándose con electrones
y llueven sobre la tierra
son los sombreros gamma de las magas, de los brujos, de los duendes…
de los tocados de los “tocados” por la gracia de las galaxias.


Sombreros de tres al cuarto de Mayte Bayón




Maraña de fibra de agave con boina



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Casquete-pluma de faraona



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Sombrero al estilo Fumanchu



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Sombrero-ala de pájaro



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Casquete-casquivana



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Sombrero descabezado



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Casquete de nido



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Casquete-mascarilla-flor de cebolla



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Visera con fibra de agave



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Gorro Africano



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Sombrero de Perro

No hemos tenido suerte,
amigo mío,
aunque haya quienes digan
que siempre la tuvimos.
Cuando miramos hacia atrás
y recordamos las calles
de ese París que se ha ido
con nosotros,
no sabemos ya qué hemos tenido,
no sabemos siquiera
si hemos tenido alguna cosa
o si todo ha sido solamente
nuestro disfraz de saltimbanqui,
nuestro sombrero de perro
y nuestras ganas de vivir.
Algo sabemos sin embargo
de los fulgores del mundo:
no nos va bien la bufanda
de seda pelirroja
de los directores de asuntos,
no nos convienen
los parajes idílicos,
las mansiones augustas,
las torpes limosinas.
No estamos ya para esa farsa,
viejo perro.
Hemos querido cantar
y sólo hemos gritado.
(¡Cuánto mejor hubiera sido
ser un oso que baila!)
Hemos enfrentado a Dios
y él ha escapado
brincando por los bosques.
Hemos querido mostrarnos
y nadie nos ha visto.
Hemos querido ser grandes
y sólo fuimos los mismos,
los de siempre.
Acaso hayamos tenido,
únicamente,
la delicada suerte
de no haber sido nadie
ni nada.

Poema de Julio Llinás




Gorro africano sobre bidón Bayón



Chapéu

Serve para quase tudo: para honrar, desonrar
os planetas, as putas, os homens.
Como uma alma disforme, já foi visto
esmagado sob o cu de uma duquesa
sentada num canapé, distante
e distraída. Como a luz, também pode
ser uma figura de retórica.

Levou tiros, rolou
no pó dos pátios, entrou
brutal nas sinagogas; e é sempre um elemento
combinado, composto
de círculos e recordações. Às vezes
tira-se o chapéu se a carteira não presta.
Nunca se concluiu
se verdadeiramente foge às responsabilidades: contudo
é animal capaz para o deserto
de baixo ou de cima
livre na velha terra dos dicionários
ou dos cactos. Raramente é tão-só uma ilusão
ou miragem.


Se nos cai da cabeça
por mera distracção
ou golpe de vento
há sempre alguém que o pise ou o apanhe
o chapéu é que já não é o mesmo
porque entretanto aprendeu muito
sobre como se comportar em sociedade
ou na rua.


É muito raro ficar
na cabeça dos mortos
ao contrário da camisa
que é de uso obrigatório. Rola sempre
para o lado da aurora
aos arrancos ou com grande doçura
como uma estrela
pendurada

num cabide.

Nicolau Saião de Os Objectos inquietantes

Las fotografías de Sombreros de tres al cuarto son de Andreu Palou.

Puede verse la colección completa en la web de Mayte Bayón

Y en Triplov

PD: A partir de ahora quien no tenga sombrero es porque no quiere

martes, 9 de junio de 2009

Dos poemas en esperanto de Jorge Camacho

Itineroj/ Itinerarios





Itineroj

Suri la teron.
Uteron sopiri.
Aspiri eteron.


Itinerarios

Hollar la tierra.
Añorar el útero.
Anhelar el éter.


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Torijo

Morti estas transighi en etruskon
au transiri la torijon kondukantan
el la bunta templo de la vivo
al la stepo senforma kaj senlima.

Torii

Morir es convertirse en un etrusco
o atravesar el torii que conduce
del templo abigarrado de la vida
al páramo informe e infinito.


@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@

Koploj kaj filandroj/ Coplas e hilarañas



Nuevo libro de poemas en esperanto de Jorge Camacho.

sábado, 6 de junio de 2009

Manchas nombradas de José Miguel Ullán

Manchas nombradas




Responsos

ESTO ES HECHO. Que acicalen tu lengua y tu mano la incolora cebolla del muerto. (Hay tela.)No te averguences de su gota apenas: finis coronat opus. Ciérrale el ojo y fuma (hay mortaja),tiritando de anhelo y de torpeza. A cada credo, mira o remata mustiamente a las amargas telarañas. Hay cuchara.



La noche que aquí yace vaticina otra isla más menguante. El reino de la luna está fundado sobre una esponja.



OJO DÓCIL, lo mismo que la niebla del arcano final.
Humo de la mirada, crimen cóncavo cuando el agua amanece.



LA PUERTA empieza a devanar sus hilos.
Nadie saca la aguja del candado.



EN DÍAS OTOÑALES,la calavera fue morada del ángel y no turbio destino. Pero llegó el invierno a los confines de la lectura mentirosa.
(Ciérrate en banda)



CUAL AMANTE que avanza lentamente entre azufre y mercurio.





EL AVIÓN PLATÓNICO no existe
Y el cuerpo a despegar ha comenzado.



ENTRAD, ENTRAD DESNUDOS en la última noche de la nieve enemiga.

Dichoso será aquel que se prolongue
y en medio de las llamas no se encienda. Entrad, entrad cayendo como las dinastías.



HAY CUCHARA. Hay lunares y cruces. Hay lágrimas. Hay relinchos y abrazos. Hay honor. Hay oscilantes almas. hay cejas, bocas, canas. Hay cola. Hay amores sin alas. Hay nada. Ceniza del hay ido, pintura; ceniza del ay ido, palabra.




HAY UN SUDARIO DE PAPEL... No sigas. Puedes palmar en un decir amén.


De Manchas nombradas de José Miguel Ullán

Métrica del nuevo orden




“...Con usura se hincha la línea
con usura no hay límites precisos
y nadie encuentra un lugar para su casa.
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar
con usura
no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura.
Usura es un parásito
mella la aguja en manos de la doncella
y paraliza el talento del que hila...”

Cantar XLV “Con usura”
Ezra Pound




Entre el Tigris y el Eufrates

Entre el Tigris y el Éufrates
algún Dios está creando de nuevo el Paraíso.
De las ramas del árbol sagrado de la vida
penden los cadáveres
alimentando lejanos cuervos de vuelo oval.
De las ramas del árbol sagrado de la ciencia
penden los caracteres cuneiformes,
extraños frutos sin semilla, arrastrados inertes por el Éufrates.
En el vasto delta del Pérsico
confluyen
signos nunca descifrados y despojos anónimos,
sobre su ignorancia algún Dios construirá de nuevo el Paraíso.

De las ramas del sagrado pozo de petróleo de la vida
penderán frutos obscenos que alimentan espejismos.
De las ramas del sagrado pozo de petróleo de la ciencia
penderán triunfantes cotizaciones de Dow Jones y de Ibex 35.
La serpiente abandona sigilosa el símbolo del dólar,
y se arrastra rastrera susurrando a la nueva Eva,
y la tienta para que muerda la manzana de la vida y de la ciencia.
En el futuro parirá sin dolor.


Entre el Tigris y el Éufrates de nuevo el Paraíso
Eva y Adán,
la añorada Edad de Oro, esta vez negro, de los poetas clásicos,
la astuta serpiente.
En Chat Al Arab los buitres apuran los despojos del antiguo Edén
se afanan para que nuestra memoria confluya con las aguas
y no sea memoria.
El viento del desierto barre la luz y ciega nuestros ojos
cuando amaine algún Dios habrá creado de nuevo el Paraíso
entre el Tigris y el Eufrates.

Elena Soto de Métricas del alma


viernes, 5 de junio de 2009

Hilda Doolittle (H. D.) poema

El templo del acantilado



I

Amplio portal brillante,
borde de roca,
rocas fijadas en salientes largos,
fijadas al oscuro, plateado granito,
a una roca más clara
—un corte limpio, blanco contra blanco.

Ninguna cabra, arriba
—arriba—, trepa, ni oveja alguna
pisa tu suave hierba;
te alzas, borde del mundo,
pilar celeste.

El mundo se elevó:
estamos junto al cielo;
sobre nosotros chillan los halcones,
planean las gaviotas
—el terrible oleaje queda mudo
desde este lugar.

Abajo, al filo de la roca,
donde la tierra es presa de fisuras
del roto acantilado,
un arbusto resiste al vendaval,
se dobla —pero huelen
sus blancas flores a esta altura.

Y bien abajo,
ruge el viento:
silba, retumba,
gruñe —aplasta la hierba
con su gran pie.


II

Dije:
¿debo seguirte siempre, siempre,
a través de las piedras?
Casi te alcanzo. Escapas:
corres más que mi mano.


Me asombraste.
Grité: querido, bello, misterioso
—pulpa blanca de mirto.

Me astillé y desgarré:
el sendero ascendía
más veloz que mis pies.

Si un demonio pudiera vengar este dolor,
le lloraría —si un fantasma pudiera,
gritaría, oh maldad,
sigue a este dios,
ríete de su mal y de su vicio.


III

¿Me tiro desde aquí,
salto, y así estaré contigo?
¿Me dejaré caer, amado, amado,
unidos los tobillos?
¿Te daría yo pena, oh pecho blanco?

Si despertara, ¿te daría pena,
se encontrarían nuestros ojos?

¿Te has dado cuenta,
sabes cómo subí por esta roca?
Falta de aliento, me incliné hacia fuera,
tambaleante entre los arrayanes.

Dios del acantilado, ¿te das cuenta
de lo lejos que están los bordes de tu casa,
cuánto tuve que andar?


IV

Sobre mí gira el viento.
Estuve ante tu puerta
y yo sé
que tú estás más allá,
más lejos todavía, en otro acantilado. -



The cliff temple


I
Great, bright portal,
shelf of rock,
rocks fitted in long ledges,
rocks fitted to dark, to silver granite,
to lighter rock-
clean cut, white against white.

High -high- and no hill-goat
tramples –no mountain-sheep
has set foot on your fine grass;
you lift, you are the-world-edge,
pillar for the sky-arch.

The world heaved —
we are next to the sky;
over us, sea-hawks shout,
gulls sweep past —
the terrible breakers are silent
from this place.

Below us, on the rock-edge,
where earth is caught in the fissures
of the jagged cliflf,
a small tree stiffens in the gale,
it bends — but its white flowers
are fragrant at this height.

And under and under,
the wind booms:
it whistles, it thunders,
it growls - it presses the grass
beneath its great feet.


II
I said:
for ever and for ever, must I follow you
through the stones?
I catch at you — you lurch:
you are quicker than my hand-grasp.

I wondered at you.
I shouted — dear-mysterious-beautiful —
white myrtle-flesh.

I was splintered and torn:
the hill-path mounted
swifter than my feet.

Could a daemon avenge this hurt,
I would cry to him — could a ghost,
I would shout — O evil,
follow this god,
taunt him with his evil and his vice.

III
Shall I hurl myself from here,
shall I leap and be nearer you?
Shall I drop, beloved, beloved,
ankle against ankle?
Would you pity me, O white breast?

If I woke, would you pity me,
would our eyes meet?

Have you heard,
do you know how I climbed this rock?
My breath caught, I lurched forward –
I stumbled in the ground-myrtle.

Have you heard, O god seated on the cliff,
how far toward the ledges of your house,
how far I had to walk?

IV
Over me the wind swirls.
I have stood on your portal
I know —
you are further than this,
still further on another cliff.

Hilda Doolittle (EEUU, 1886-1961)

Traducción colectiva del Taller de Traducción Literaria de la Universidad de La Laguna

jueves, 4 de junio de 2009

Breve Baedeker lunar de Mina Loy

Cantos a Joannes




XII

Varan voces en los confines de la pasión
Deseo Sospecha Hombre Mujer
Se concilian en la húmeda carnicería

La carne de la carne
Extrae el deleite indisoluble
Que atrapa besando entre jadeos

Será cierto
Que te he apartado
Intocable en tu cristalización absoluta
De todos los empujones de la multitud
Me enseñaron de buena gana a vivir para compartir

O serás tú
Solamente la otra mitad
De la necesidad de un ego
Que fustiga el orgullo con compasión
Hasta el superficial sonido de la disonancia
Y el estampido del aliento en fuga.

Traducción: Isabel Castelao

Songs to Joannes

Voices break on the confines of passion
Desire Suspicion Man Woman
Solve in the humid carnage

Flesh from flesh
Draws the inseparable delight
Kissing at gasps to catch it

Is it true
That i have set you apart
Inviolate in an utter crystaliation
Off all the joñting of the crowd
Taught me willingly to live to share

Or are you
Only the other half
Of an ego’s necessity
Scourging pride with compassion
To the shallow sound of dissonance
And boom of scaping breath.

Breve Baedeker lunar de Mina Loy. Editorial Torremozas.



Por primera vez se publica en España un libro de la interesante escritora, nacida en Gran Bretaña y nacionalizada estadounidense, MINA LOY. Para adentrarnos en su mundo poético, tan exclusivo y original, tenemos que adoptar una postura de comprensión hacia una poesía experimental y de vanguardia como era la del círculo de amigos escritores que la rodeaban: Gertrude Stein, maranne Moore, T.S. Eliot, Ezra Pound, W.C. Williams...
Tanto su obra como su trayectoria vital están llenas de vaivenes y excentricidades, como podemos comprobar en la introducción que nos ofrece la Dra. Isabel Castelao. Entre sus relaciones amorosas hay que destacar la que mantuvo con su marido el poeta boxeador Arthur Cravan.




Sobre Mina Loy y Songs to Joannes

martes, 2 de junio de 2009

De simulacros, heterónimos y ortónimos

Pessoa Bayón

Mayte Bayón que simula ser Fernando Pessoa. Fernando Pessoa que escribe con el heterónimo de Alvaro Campos, poeta sensacionista que sobrevivió a su ortónimo Fernando Pessoa.



Dactilografía

Trazo, solo, en mi cubículo de ingeniero, el plano,
Firmo el proyecto, aquí apartado,
Remoto hasta de quien yo soy.

Al lado, acompañamiento banalmente siniestro,
El tiki-taka estallado de las máquinas de escribir.
¡Qué nausea de la vida!
¡Qué abyección esta regularidad!
¡Qué sueño este ser así!

Otrora, cuando fui otro, eran castillos y caballeros
(Ilustraciones, tal vez, de cualquier libro de infancia),
Otrora, cuando fui verdadero a mi sueño,
Eran grandes paisajes del Norte, explícitos de nieve,
Eran grandes palmares del Sur, opulentos y verdes.

Otrora.

Al lado, acompañamiento banalmente siniestro,
El tiki-taka estallado de las máquinas de escribir.

Tenemos todos dos vidas:
La verdadera, que es la que soñamos en la infancia,
Y que continuamos soñando, adultos, en un sustrato de neblina;
La falsa, que es la que vivimos en convivencia con otros,
Que es la práctica, la útil,
Aquella en que acaban por meternos en un cajón.

En la otra no hay cajones, ni muertes,
Hay sólo ilustraciones de infancia:
Grandes libros coloridos, para ver pero no leer;
Grandes páginas de colores para recordar más tarde.
En la otra somos nosotros,
En la otra vivimos;
En esta morimos, que es lo que vivir quiere decir;
En este momento, por la nausea, vivo en la otra...

Pero al lado, acompañamiento banalmente siniestro,
Levanta la voz el tiki-taka estallado de las máquinas de escribir.

Álvaro de Campos

Versión de Sebastián Santisi





Datilografia

Traço, sozinho, no meu cubículo de engenheiro, o plano,
Firmo o projeto, aqui isolado,
Remoto até de quem eu sou.

Ao lado, acompanhamento banalmente sinistro,
O tique-taque estalado das máquinas de escrever.
Que náusea da vida!
Que abjeção esta regularidade!
Que sono este ser assim!

Outrora, quando fui outro, eram castelos e cavaleiros
(Ilustrações, talvez, de qualquer livro de infância),
Outrora, quando fui verdadeiro ao meu sonho,
Eram grandes paisagens do Norte, explícitas de neve,
Eram grandes palmares do Sul, opulentos de verdes.

Outrora.

Ao lado, acompanhamento banalmente sinistro,
O tique-taque estalado das máquinas de escrever.

Temos todos duas vidas:
A verdadeira, que é a que sonhamos na infância,
E que continuamos sonhando, adultos, num substrato de névoa;
A falsa, que é a que vivemos em convivência com outros,
Que é a prática, a útil,
Aquela em que acabam por nos meter num caixão.

Na outra não há caixões, nem mortes,
Há só ilustrações de infância:
Grandes livros coloridos, para ver mas não ler;
Grandes páginas de cores para recordar mais tarde.
Na outra somos nós,
Na outra vivemos;
Nesta morremos, que é o que viver quer dizer;
Neste momento, pela náusea, vivo na outra ...

Mas ao lado, acompanhamento banalmente sinistro,
Ergue a voz o tique-taque estalado das máquinas de escrever.

Poesias de Álvaro de Campos. Fernando Pessoa




Mayte Bayón como Fernando Pessoa en la Revista Triplov


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